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Las izquierdas andaluzas afrontan el debate de presentarse divididas o no a las autonómicas del año que viene

Unidas Podemos, la fuerza mayoritaria a la izquierda del PSOE, quiere ensanchar su base social, mientras Adelante Andalucía y Más País buscan el espacio andalucista.

Toni Valero y Martina Velarde. A su derecha, Isabel Franco.
Toni Valero y Martina Velarde, ,en el Parlamento de Andalucía. A su derecha, Isabel Franco.

Se acerca la hora de la verdad en Andalucía. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, está ante la decisión más trascendental de su carrera política: la fecha de las próximas elecciones autonómicas. Si no logra cerrar un Presupuesto ni a izquierda ni a derecha, como hoy parece probable, antes de fin de año, un adelanto a la primavera, esta vez sí, estará sobre su mesa.

A la izquierda del PSOE hay ahora tres partidos que afrontarán el debate de si acudir divididos, como están hoy, o hacen algún intento serio de unirse para disputar el Gobierno andaluz a la derecha, que, ante la descomposición de Ciudadanos, dejará al PP previsiblemente en manos de Vox. Los votos de la izquierda, si el PSOE andaluz de Juan Espadas logra recuperarse electoralmente, por tanto, van a ser decisivos.

Teresa Rodríguez y sus diputados no adscritos no votaron la semana pasada en el Debate sobre el Estado de la Comunidad después de que, debido a su expulsión del grupo de Unidas Podemos, no pudieran participar en él. Ello causó una consecuencia indeseada. El Gobierno andaluz, formado por una coalición de PP y Ciudadanos, logró, debido a la ausencia de Adelante Andalucía, que no saliera este titular: el Parlamento de Andalucía exige al Gobierno que renueve el contrato a los 8.000 sanitarios que despidió el pasado 1 de enero.

PP y Ciudadanos suman 47 escaños, PSOE y Unidas Podemos, 39. Los diputados de Rodríguez aportan once más, hasta 50. En resumen, cada vez que Vox se abstiene y deja de apoyar al Ejecutivo, la izquierda tiene mayoría, siempre que vote en bloque.

Esta fragmentación parlamentaria de hoy puede tener consecuencias no solo en esta legislatura, sino también más allá.

Ruptura

Las encuestas elaboradas tras la ruptura entre Unidas Podemos y Rodríguez le dan la hegemonía (con una amplísima diferencia) del espacio a la izquierda del PSOE a Unidas Podemos por Andalucía, que podría sacar, según el sondeo, quince escaños (hoy son 17, si se cuentan todos, los de IU y los de Rodríguez).

Adelante Andalucía, el proyecto de Rodríguez, podría quedar fuera del Parlamento o no, según la encuesta que se mire y la horquilla que se le dé. Más País obtuvo 58.000 votos en las pasadas generales, cuando se presentó a toda prisa en solo cuatro provincias andaluzas, lo que no le garantiza presencia en el próximo Parlamento, pero sí da idea de los apoyos que podría llegar a tener. Fue la sexta fuerza entonces.

Aunque hay interpretaciones en el sentido de que más opciones de izquierdas implicarían una mayor participación en las urnas, la más extendida asegura que decenas de miles de votos de izquierdas se pueden quedar en el camino y no tener efectos en la configuración del próximo parlamento. Con este panorama, hay quien concluye (en las tres fuerzas a la izquierda del PSOE) que la división de la izquierda en Andalucía favorece los intereses de Juanma Moreno.

El escenario de un acercamiento utilitario, de cara a las elecciones, aunque hay quien lo ve posible y deseable, es remoto a día de hoy. Sin embargo, en política todo es posible. La ruptura traumática (que ha causado un hondo desencuentro, una profunda desconfianza y una ruptura de puentes) entre UP y Adelante ha derivado en dos proyectos políticos distintos, uno andalucista (de obediencia andaluza, como les gusta decir) que es Adelante Andalucía; el otro, Unidas Podemos por Andalucía, reconocible en la tradición de IU, con referentes nacionales claros, como la vicepresidenta Yolanda Díaz y en la mochila el bagaje del Gobierno de coalición con el PSOE de Pedro Sánchez.

"Nosotros estamos dispuestos, pero no encontramos nada más que agresiones. Es posible hablar ante la fragmentación del voto", afirmó Rodríguez este martes en una entrevista este martes en RNE.

Otra de las consecuencias de esa ruptura es que las direcciones de IU y de Podemos, desde la expulsión de Rodríguez, trabajan perfectamente coordinadas. Este fin de semana estuvieron en Mollina (Málaga), en un encuentro que llamaron "Tejiendo organización", en el que han querido alcanzar la velocidad de crucero de cara a las elecciones autonómicas.

"Estamos preparadas; y si mañana quiere Moreno convocar elecciones que las convoque, porque estamos preparadas para que venga lo que tenga que venir. No vendemos humo y nos avala el trabajo que ya hemos hecho desde el gobierno y que queremos repetir en Andalucía", dijo Martina Velarde, coordinadora de Podemos, según recogió Europa Press.

Raíces

Unidas Podemos trabaja en ensanchar la base social desde el lugar hegemónico que ocupa a partir del trabajo duro y convencido de la militancia. Para ello, tiene buenas raíces, (los casi 70 alcaldes de IU y los centenares de concejales de la formación). Para Toni Valero, coordinador de IU, la idea es que la cita de Mollina sea un punto de inflexión para poner a Andalucía en las coordenadas del país, ya que el proceso de cambio político y social que se está viviendo en España, "aquí en Andalucía no está llegando" debido al "dique de la derecha reaccionaria". Valero se reivindicó como una izquierda "útil, seria y rigurosa".

Más País ya se desligó de Unidas Podemos antes de las pasadas generales. El fin de semana, Íñigo Errejón, su líder, estuvo en Andalucía porque su partido eligió a la candidata a la Junta, la exsenadora de Podemos, Esperanza Gómez. Más País había cerrado días antes una alianza con Andalucía por Sí, que tiene más de cien ediles en la Comunidad, con la idea de adquirir perfil andaluz y andalucista, y que se les deje de ver como una fuerza exclusivamente madrileña, y ello les permita, como mínimo, entrar en el Parlamento de Andalucía, y así ampliar el proyecto.

El propio Errejón se esforzó en ello: "Ya está bien de que la política se hace y se dicta desde Madrid; las decisiones las toman los compañeros andaluces y yo acompañaré; en mi opinión, hay un incipiente andalucismo que hay que llenar de contenido verde, de justicia social y de radicalidad democrática", dijo, según recoge Europa Press.

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