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Juicio independencia El jefe del operativo del 1-O acusa a los Mossos de "obstruir físicamente" la labor de los policías para evitar el referéndum

Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil, defiende la actuación de los agentes e incide en que no hubo cargas desde un punto de vista técnico, sino un "uso exquisito de la proporcionalidad".  Acusa a los Mossos de orquestar un despliegue enfocado en dar apariencia de normalidad electoral a la jornada del referéndum soberanista

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El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos tras declarar como testigo ante la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, dentro de las pesquisas que lleva a cabo sobre el papel de los Mossos d'Esquadra en los preparativos del referéndum ilegal del 1-O. EFE/Mariscal

Por fin alguien se ha responsabilizado del operativo policial del 1-O, pero a renglón seguido ha culpado de todo lo ocurrido este día a los Mossos d'Esquadra, y lo ha hecho con contundencia. Un operativo de los Mossos que en realidad era "una estafa", que no fue "diseñado" para cumplir con el mandato judicial, y "masas perfectamente coordinadas mediante ejercicios de fuerza física" para "impedir la entrada de los policías en los colegios electorales. Esto es lo que encontraron los casi 6.000 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil cuando actuaron contra el referéndum del 1-O, según el responsable de este operativo policial, Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil.

Pérez de los Cobos defiende el "uso exquisito de la proporcionalidad" en las cargas

En su comparecencia como testigo ante la Sala de Lo Penal del Tribunal Supremo, que debe enjuiciar el procés catalán, Pérez de los Cobos se ha empleado a fondo para convencer a los magistrados de que el procés fue violento, consciente de que su testimonio es clave para sostener el delito por rebelión del que están acusados la mayoría de los dirigentes independentistas procesados en esta causa.

Golpeando con una dureza inusitada durante sus tres horas de declaración, afirmando que no hubo orden política de retirada -y que las actuaciones continuaron durante la tarde-, el coronel de la Guardia Civil ha subido el tono contra el exmajor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, por seguir la estela de la Generalitat y no el mandato judicial- "Su actitud era de poner palos en las ruedas en todo"-, pero también contra la policía catalana, en genérico.

"La gran pregunta [antes del 1-O] era cómo van a actuar los Mossos", sostenía, para contestarse a sí mismo. Acusaba a la policía catalana de diseñar "un dispositivo más encaminado a facilitar la celebración del referéndum ilegal" que "a impedirlo", "hecho para que no funcionara"; les atribuía haber adoptado una actitud de "pasividad absoluta". Y hasta de "entorpecer" y "obstruir físicamente" la actuación policial en 10 u 11 locales que no ha detallado. Esto, siembre según su relato, en "situaciones delicadas", al contrastar el apoyo de los Mossos a los ciudadanos concentrados con la actuación de los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil que intentaron hacerse con las urnas.

Acusa a los Mosos de diseñar "un dispositivo más encaminado a facilitar la celebración del referéndum ilegal" que "a impedirlo"

Les afeaba también que el despliegue habría pretendido aportar cierta imagen de legitimidad al referéndum, al apostar a parejas de agentes a las puertas de los más de 2.200 colegios electorales, sin que estos intervinieran para impedir las votaciones. Y desmentía el informe de los Mossos que documentaba como este cuerpo de seguridad evitó las votaciones en 99 colegios electorales-. "Solo sirvieron para diseminar la fuerza y hacerla inoperante", sentenció después.

Según este relato, los Mossos habrían participado incluso en labores de contravigilancia. Así, y ante preguntas de la fiscal Consuelo Madrigal, Pérez de los Cobos ha confirmado que "se comprobaron matrículas" para concluir que "coches camuflados" de los Mossos participaron en estas labores.

En esta línea, y siguiendo también la estela del exdelegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, y del exsecretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, Pérez de los Cobos afirmaba que, de haber contado con el apoyo de los Mossos, los 6.000 agentes "hubieran sido suficientes para cumplir una parte considerable del auto". 

Un uso "exquisito de la proporcionalidad" el 1-O

En esta ecuación introducía, además, la variable del "alto grado de agresividad y hostilidad" de los concentrados en los colegios. Junto con la "pasividad" de los Mossos, esta "agresividad" dificultó considerablemente su actuación, habida cuenta de que en algunos colegios incluso se colocó a "abuelos y niños como vanguardia de los parapetos", para dificultar la actuación de los agentes. 

Las imágenes del 1-O demuestran que los policías sí actuaron con violencia, pese a la versión del coronel Pérez de los Cobos, pero, como era de esperar, él ha seguido la línea dibujada por todos los representantes del Gobierno y de las fuerzas de seguridad hasta la fecha en lo que respecta a estas actuaciones.

Pérez de los Cobos, sobre el 1-O: "Enfrentamientos con ciudadanos no hubo en ningún caso"

Ha defendido que la actuación de los agentes bajo su mando pretendió ser "lo más escrupulosa posible", que "en ningún caso se encaminó sobre las personas" que estaban votando, sino que se orientó contra quienes intentaron impedirles que cumplieran su labor. Evitaron que se votase en 200 centros, en 113 con "actuación de fuerza". Siempre, decía, con un "uso exquisito de la proporcionalidad", por el que no "llegaron a desalojar los locales en los que estaban teniendo lugar las votaciones". "Enfrentamientos con ciudadanos no hubo en ningún caso", incidía.

Ni rastro de autocrítica, ni rastro de referencias a la violencia que ya ha afeado la ONU, el Consejo de Europa o Amnistía Internacional, y que está siendo investigada por el Juzgado de Instrucción Número 7 de Barcelona, con cerca de tres decenas de agentes imputados en esta causa.

En cualquier caso, y tras declarar durante tres horas, Pérez de los Cobos volverá a comparecer como testigo este miércoles. Sólo una de las defensas, la que coordina el letrado Xavier Melero (Joaquim Forn), ha podido plantearle preguntas antes de que Manuel Marchena decidiese dar por finalizada la jornada de trabajo, pasadas las 20.30 horas. Y otros tantos abogados han mostrado su interés por cuestionar al que fuera el máximo responsable directo del operativo del 1 de Octubre. O, al menos, el único que ha dado la cara hasta la fecha.

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