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Juicio independencia El jefe de la Guardia Civil el 1-O: "El Cuerpo investiga el procés desde 2014, antes del 9N"

Ángel Gozalo declara ante el Tribunal Supremo, responsable de enjuiciar el 'procés', que "se le tenía ganas a la Guardia Civil" por cumplir su labor como policía judicial, además de denunciar "131 muestras de desafecto" a agentes en torno al 1-O

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Captura de la señal del Tribunal Supremo con la declaración del jefe de la Guardia Civil en Cataluña el 1-O, Ángel Gozalo, que ha acusado a los Mossos d'Esquadra de hacer ese día seguimientos a sus unidades y de oponer resistencia cuando iban a intervenir en algunos centros, además de rechazar ayudarles cuando se lo pidieron y mantener una actitud general de pasividad. EFE/Tribunal Supremo

"Se tenía cierto grado de ganas a la Guardia Civil, porque estaba llevando a cabo su trabajo como policía judicial". La frase hacía referencia a las actuaciones de la Benemérita en distintos registros en Catalunya, pero además servía para sintetizar los mensajes que ha querido transmitir Ángel Gozalo en su comparecencia como testigo este jueves, ante la Sala de Lo Penal del Tribunal Supremo, encargada de enjuiciar el procés.

El jefe de la Guardia Civil el 1-O, hoy teniente general del cuerpo, ha seguido a pies juntillas la senda marcada por los otros responsables policiales en la etapa de mayor tensión en Catalunya, para relatar cómo los agentes fueron recibidos con "virulencia" cuando se personaron en colegios electorales para intentar impedir el referéndum soberanista del 1 de octubre de 2017.

Gozalo ha aclarado que las "armas largas" que 'desaparecieron' en la protesta del 20-S eran escopetas de pelotas de goma. "Carecían de munición convencional"

En esa jornada, afirmaba, "en general" los agentes fueron recibidos con violencia, se materializara ésta en forma de "empujones, insultos o lanzamiento de objetos". Según su relato, documentaron 131 "muestras de desafecto" a la Guardia Civil en estas fechas, entendiendo esto como "situaciones de acoso", escraches y otras protestas. Esto generó que los agentes y sus familiares sintieran "presión" cuando hacían cualquier actividad ordinaria, en su día a día, sostenía.

Además, y ante preguntas de las defensas, el teniente general ha reconocido que el Instituto Armado comenzó a investigar sobre la hoja de ruta hacia el referéndum  de autodeterminación tres años antes de la celebración del 1-O. "La Guardia Civil investiga [el procés] desde 2014, desde antes del 9-N famoso. Tenemos historia, historia acumulada y mucha inteligencia básica, claro", afirmaba.

No obstante, Gozalo se ha desmarcado de otros dirigentes policiales que también han comparecido como testigos, al negar que hubiera una organización concreta, con reparto de papeles, en las actuaciones contra agentes en los colegios: "Tampoco hace falta un máster", esgrimía. Y negaba que en los centros hubiera mayoritariamente niños, apostados para impedir las cargas, si bien ha asegurado que sí había un número importante de personas mayores.

El "lenguaje prebélico de los talleres en defensa del 1-O

Por otro lado, el teniente general de la Guardia Civil ha criticado que se utilizara un "lenguaje prebélico", en referencia a los talleres impartidos en distintos centros para "defender el referéndum". "¿Defender de qué?", cuestionaba.

No ha visto las imágenes que documentan agresiones de guardias civiles a manifestantes, ni le consta que uno solo de sus subordinados se quejara de la actuación de algún compañero

Gozalo, además, ha aclarado que no se utilizó gas pimienta, en respuesta a las preguntas del letrado Jordi Pina, responsable de la defensa de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull. "Niego la mayor. Ningún guardia civil ha usado gas pimienta", sostenía, argumentando que los agentes llevan un espray de "defensa personal", "para distancias cortas", y que no le constan denuncias sobre su utilización. "Y mucho menos sobre gas pimienta", apostillaba.

Según sus cifras, 55 agentes resultaron lesionados, y 5 de ellos se vieron obligados a pedir la baja médica para esa jornada. Como ya es costumbre entre los representantes policiales, Gozalo ha asegurado que el dispositivo del 1-O hizo un uso "racional, congruente y proporcionado" de la fuerza. 

Y, si bien sí recordaba el número de agentes heridos, no ocurría lo mismo con los manifestantes: ha dicho que no ha "observado" las "imágenes concretas" que documentan cómo los agentes golpearon a manifestantes. "[Los guardias civiles]  se encontraron ante una situación difícil de gestionar, con un número de gente con un muy elevado grado de excitación, que luego mutaba en agresiones violentas. Nuestro objetivo era que tendiera a cero la alteración de esa convivencia, sabiendo que era imposible", apostillaba. Tampoco tenía conocimiento de que uno solo de sus subordinados criticase excesos por parte de sus compañeros, fuese de forma oral o escrita. "No tengo constancia", zanjaba.

Acusa a los Mossos de espiar a agentes

En otro orden de cosas, el que fuera jefe de la Guardia Civil el 1-O ha acusado a los Mossos de realizar seguimientos a sus hombres, así como de interponer resistencia en algunos casos -que no ha detallado- y de mantener una actitud "pasiva". El miércoles, el coordinador de los cuerpos policiales desplegados el 1-O, Diego Pérez de los Cobos, declaró como testigo que también tenía constancia de que los Mossos espiaron sus movimientos, y de que hubo cerca de 10 casos de enfrentamientos entre Policía y Guardia Civil y la policía autonómica catalana.

Además, Gozalo ha repetido las críticas al operativo de los Mossos -era "escasísimo"-, y que las "sombras de duda" sobre sus intenciones en esta jornada eran ya evidentes varios días antes del referéndum.

La naturaleza de las armas abandonadas el 20-S

Por otro lado, en relación a las "armas largas" que la Guardia Civil dejó en los vehículos que resultaron dañados en la protesta frente a la Consellería de Economía, el 20 de septiembre de 2017, Gozalo ha aclarado que eran escopetas de pelotas de goma. "Carecían de munición convencional", sostenía, algo que ninguna de las autoridades políticas o policiales había revelado hasta la fecha.

Según su relato, los vehículos todoterreno donde las guardaron no fueron introducidos en el garaje de la Consellería , ya que su altura lo impedía. Son los mismos vehículos que fueron dañados en la multitudinaria protesta, clave para el relato de supuesta violencia en el procés que intenta demostrar la Fiscalía.

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