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Juan Carlos I El embajador español en Arabia acudió en 2007 a una reunión de negocios en la que Corinna actuó como enviada de Juan Carlos I

El Gobierno de entonces, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, estaba al tanto de la presencia activa de la amiga del rey, no sólo como acompañante, sino como conseguidora. En aquel encuentro entre la alemana y un importante príncipe saudí se acordó crear un Fondo de Inversión Hispano-Saudí  en el que al final 14 empresas españolas perdieron 21 millones

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Corinna zu Sayn Wittgenstein, durante un acto celebrado en el año 2016. EFE

El activo papel de la alemana Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, la entrañable amiga de Juan Carlos, el rey emérito, como conseguidora en negocios estratégicos para empresas españolas en Oriente Medio y Rusia entre los años 2006 y 2011 no es ninguna novedad. Es algo de lo que se viene hablando hace años y que quedó plenamente confirmado a principios del pasado mes de julio, cuando se hicieron publicas unas grabaciones del excomisario José Manuel Villarejo, en las que Corinna aseguraba que el rey emérito había cobrado cuantiosas comisiones por el AVE a La Meca y que, además, el emérito escondía buena parte de su patrimonio en Suiza.

Tampoco lo es que el Gobierno de entonces, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, estaba al tanto de la presencia activa de Corinna no sólo como acompañante del rey Juan Carlos, sino como conseguidora o intermediaria —en ocasiones se quedó en intento— de negocios entre empresas españolas y los amigos de El Golfo Pérsico —Arabia Saudí y Abu Dabi, principalmente—. En 2013. Público ya informaba del detallado conocimiento que entonces tenía Gobierno socialista de las actividades comerciales de Corinna.

Ahora, El Diario informa que en 2007 el entonces embajador de España en Arabia Saudí, Manuel Alabart —hoy directivo de una empresa del Ibex— acompañó a Corinna durante un encuentro en Riad con el príncipe saudí Al-Waleed, un amigo del rey Juan Carlos, para tratar la creación de un Fondo de Inversión Hispano-Saudí en materia de Infraestructuras y Energía. 

La presencia del embajador, máximo representante de España en Arabia Saudí, implica que el Gobierno de Zapatero respaldó las actividades de la amiga y le otorgó un rango de altura: los embajadores normalmente acompañan a cargos oficiales del Estado, y en ocasiones, a grandes empresarios, pero es raro que lo hagan a una persona particular.

En aquel encuentro, Corinna se presentó como "representante" del rey Juan Carlos. Según El Diario, que cita como fuente la nota que entonces publicó el periódico saudí Al Riyad, en la reunión se exploraron "oportunidades de cooperación e inversión en España y las formas de fortalecer las relaciones bilaterales" entre ambos países. Dos semanas después ese Fondo de Inversión Hispano-Saudí fue presentado en Madrid. Catorce empresas españolas aportaron 21 millones, mientras que la parte saudí se comprometió a aportar el 80%. Pero nunca lo hizo y las empresas españoles perdieron ese dinero. Nadie reclamó entonces.

En la información de Público de 2013 se contaba que a partir de 2009 "la relación entre Juan Carlos de Borbón y Corinna se hizo más explícita y provocó situaciones complicadas, que finalmente quedaron en nada en su momento, gracias en buena parte a las maniobras del secretario general de la Presidencia entonces, el diplomático Bernardino León".

Estas dificultades, sin embargo, son muy ilustrativas de la influencia que la alemana tenía sobre Juan Carlos y el 'riesgo' que entrañaba su relación para España, una relación que se supone terminada hace tiempo, pero sobre la que sigue extendido un manto de silencio: esta misma semana, y a pesar del tiempo transcurrido y de todo lo que se ha publicado, PP, PSOE y Cs han tumbado la comisión de investigación pedida por Podemos para investigar los negocios del actual rey emérito.

Ejemplo de ello es que han pasado once años de aquello y ni el Gobierno actual, ni la Casa Real quieren decir nada. El embajador español Alabart tampoco ha querido hacer declaraciones a El Diario. Sólo ha hablado el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para decir que no recuerda que el embajador español estuviera presente en aquella reunión entre Corinna y el príncipe saudí.