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Juicio al procés Agresiones e insultos a policías en un clima de tensión: el resumen de los vídeos de la Fiscalía en el juicio al 'procés'

Agentes entrando a la carrera en coches patrulla perseguidos por manifestantes que les arrojaban objetos, empujones a los policías y hasta el lanzamiento de una silla a uno de ellos, que acabó en el suelo. Las defensas han asistido este martes a la proyección de los vídeos del 'procés' elegidos por el Ministerio Público, que se ha visto criticado por su incapacidad -reconocida- para decir dónde y cuándo se tomaron parte de estas imágenes.

Els fiscals Fidel Cadena i Javier Moreno durant l sessió 48 del judici contra dirigents independentistes catalans / EFE Tribunal Supremo

No todo en el procés fue color de rosa. Hubo excepciones entre sus protestas “pacíficas y festivas”, que dirían las defensas, y este martes llegaba el turno para que la Fiscalía tratase de acreditar su tesis en el juicio, ante el Tribunal Supremo, que es diametralmente opuesta a la que defienden los procesados. Y los vídeos de agresiones, insultos y amenazas a policías y guardias civiles proyectados este martes buscaban ese objetivo.

La Fiscalía cree que la sentencia del Tribunal de Estrasburgo le respalda, y avanza que mantendrá su acusación por rebelión

Los 12 dirigentes independentistas que se sientan en el banquillo de los acusados y sus letrados han tenido que visualizar este martes en las pantallas del Salón de Plenos del Alto Tribunal las imágenes seleccionadas por el Ministerio Público para tratar de acreditar que, durante el procés, Catalunya vivió sumida en un clima de “insurrección”, que hubo violencia y que esta violencia permitiría condenar a los máximos responsables del Govern de la Generalitat de entonces a elevadas penas de cárcel por un supuesto delito de rebelión. En el caso del exvicepresident y eurodiputado electo Oriol Junqueras, la Fiscalía reclama 25 años de prisión, la pena más alta de la causa [aquí, todas las peticiones de cárcel].

El Ministerio Público tiene intención de reafirmarse en su postura sobre la rebelión, y sólo prevé efectuar algunos cambios menores en su escrito de acusación definitivo, como trasladan a Público distintas fuentes de la causa. Por su parte, las defensas critican la “falta de rigor” demostrada en esta 48 sesión del juicio por el fiscal Jaime Moreno, que se declaró “incapaz” de decir cuándo y dónde se grabaron buena parte de los vídeos que la Fiscalía ha aportado como prueba.

El fiscal Moreno se ha reconocido "incapaz" de aclarar cuándo y dónde fueron grabados parte de los vídeos que ha presentado como prueba

De hecho, había mas de media docena de vídeos repetidos entre el material seleccionado, y las defensas han corregido en varias ocasiones al representante del Ministerio Público sobre dónde y cuándo se grabaron algunos fragmentos. El fiscal Moreno se justificaba desde primera hora, afirmando que el clima de tensión en Catalunya fue “Un continuo”, y que así quedaba reflejado en los vídeos.

En esencia, ya fueran grabados por las cámaras modelo GoPro que llevaban los agentes -cámara subjetiva-, por ciudadanos concentrados o por medios de comunicación, los vídeos muestran agresiones a agentes, insultos y amenazas: “Fuera las fuerzas de ocupación”, “Hijos de puta” o “Guarros”, eran algunos de los gritos que se simultaneaban con otros de muy distinta naturaleza: “Somos gente de paz”, “queremos votar”.

Sobre la jornada del referéndum soberanista del 1-O, las grabaciones señaladas por la Fiscalía mostraban a un agente sufriendo el impacto de una silla arrojada contra él por uno de los concentrados, haciéndole caer suelo; a parte de los concentrados empujando a los agentes, gritándoles, y arrojándoles objetos. Las imágenes mostraban a un convoy de varios furgones policiales intentando maniobrar, rodeados de manifestantes, algunos lanzándoles objetos.

Cuixart, en 2017: "Ni Rajoy, ni el Constitucional, ni todas las fuerzas de seguridad del Estado nos podrán parar"

También retrataban cómo algunos mossos d’Esquadra fueron aclamados por los concentrados entre gritos de “aquí está nuestra policía”, y cómo tres de ellos se encararon con agentes de la Guardia Civil que impedían el acceso a un centro utilizado para votar.

En otra escena, una hilera de mossos se colocaba ante otra fila de guardias civiles, frente a los concentrados, y en alguno de ellos se podía ver a bomberos de uniforme interponiéndose entre agentes y votantes.

Se han visto vídeos de la protesta frente a la sede de la Consellería de Economía de la Generalitat, el 20-S, y cómo algunos concentrados reprendían a otros por arrojar objetos. Mostraron a un secretario judicial cubriéndose el rostro con un pasamontañas en un registro, y a algunos agentes negociando con quienes se colocaban frente a un par de centros para impedirles el paso.

Además, la Fiscalía ha recopilado discursos de Jordi Sànchez, exlíder de la ANC; Teresa Forcadell, expresidenta del Parlament, o de Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, todos ellos sentados en el banquillo de los acusados.

En total, se han exhibido cerca de un centenar de vídeos de la Fiscalía

El Ministerio Público escogía la frase “ni Rajoy, ni el Constitucional, ni todas las fuerzas de seguridad del Estado nos podrán parar”, de Sànchez. No obstante, en el grueso de los discursos escogidos se incluían llamamientos a protestar con actitud pacífica. A su vez, se colaban algunas imágenes de los golpes de los agentes contra los ciudadanos concentrados, si bien en absoluto era éste el objetivo de la Fiscalía.

Los vídeos de las cargas policiales más violentas no se han exhibido -se verán el miércoles, cuando llegue le llegue el turno a las defensas-. La prueba escogida por el Ministerio Público se centraba en la visión opuesta: en el grito “En el País Vasco teníais que estar” a un agente, o en los intentos de los policías por convencer a los concentrados de que abandonaran los centros. Hubo más de 2.200 locales de votación, aunque entre los vídeos de la Fiscalía no se contaban más de una docena.

En total, se han exhibido cerca de un centenar de vídeos del Ministerio Fiscal, mucho menos ordenado que la Abogacía del Estado en su identificación. Esta última no acusa de rebelión, sino de sedición y malversación (con petición de penas de cárcel de hasta 12 años y medio para Junqueras, a falta del escrito definitivo), y por tanto las imágenes elegidas no contenían la misma carga de violencia.

El partido ultraderechista Vox, que ejerce como acusación popular y no ha presentado una sola prueba documental al tribunal, no ha pedido la exhibición de un solo vídeo. Hoy era el día de la Fiscalía, con sus errores y su avance de que mantendrán que 9 de los 12 procesados cometieron un delito de rebelión. La sentencia de este martes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Estrasburgo), respaldando al Tribunal Constitucional frente al expresident Carles Puigdemont y otros 74 diputados, le sirve, entiende, como refuerzo de sus posiciones.