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Madrid Central Los grandes proyectos urbanísticos de Carmena, amenazados por el cambio de bastón de mando en el Ayuntamiento

Los resultados de las elecciones municipales afectarán al futuro de las grandes operaciones y desarrollos urbanísticos puestos en marcha por Manuela Carmena. Laminar Madrid Central, el símbolo de la gestión de la alcaldesa, es la prioridad del casi seguro nuevo alcalde, José Luis Martínez Almeida.

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Imágen de archivo de la Gran Vía, en Madrid Central.

El polémico proyecto de Madrid Central, mascarón de proa de la gestión del equipo de gobierno de Manuela Carmena, parece tener sus días contados. Odiado y amado casi a partes iguales, y símbolo de lo que la alcaldesa entendía como una ciudad limpia, saludable y abierta, está llamado a desaparecer si se tienen en cuenta las promesas que en su día hizo el que se perfila como futuro regidor, José Luis Mártínez Almeida, declarado detractor del proyecto.

¿Qué ocurrirá ahora con las fuertes inversiones realizadas para la implantación del proyecto? ¿Se acometerán nuevas actuaciones urbanísticas para recuperar otros modelos de movilidad? ¿Sufrirán las arcas municipales otra merma para afrontar nuevas operaciones?

La instalación de las cámaras en el perímetro de Madrid Central y la habilitación de los sistema de control de acceso ya supusieron un coste de casi doce millones de euros que el Ayuntamiento se comprometió a pagar hasta 2025. ¿Qué ocurrirá con estas cantidades pendientes y con la ejecución de otros macroproyectos urbanísticos aprobados en su día que ya están en fase de ejecución?

Por el momento, Madrid Central y los semáforos de la autovía de Extremadura tienen firmada el acta de defunción porque así lo han dicho en repetidas ocasiones los dirigentes del PP. Pero puede que otros grandes desarrollos urbanos se vean afectados. A continuación, repasamos aquí algunos de ellos.

Madrid Central

El proyecto estrella de la legislatura de Manuela Carmena, Madrid Central, parece tener sus días contados. José Luis Martínez-Almeida, quien cuenta con todas las papeletas para acceder al sillón de regidor, ha anunciado en reiteradas ocasiones que si él llegaba a ser alcalde daría marcha atrás a esta actuación urbanística.

Martínez-Almeida, famoso en las últimas semanas por los vídeos que colgaba en redes sociales sobre los efectos negativos de la medida, ha dicho que volverá el sistema de Áreas de Prioridad Residencial (APR) vigente en los anteriores gobiernos del PP. El concejal popular ha denunciado durante la campaña los atascos que, a su juicio, ha generado a los madrileños la iniciativa de Madrid Central y ha negado que su implantación haya mejorado la calidad del aire en el centro de la capital.

Una opinión bien distinta ha mantenido la organización Ecologistas en Acción, que en un reciente informe elaborado con datos de la estación de la plaza del Carmen, la única ubicada en el perímetro de Madrid Central, pone de manifiesto que en el mes de abril se produjo un descenso récord del 48 por ciento en los niveles de dióxido de nitrógeno.

Madrid Central tiene los días contados y su supresión marcará la llegada de la derecha al Ayuntamiento

Por su parte, el consistorio ha aportado estadísticas sobre la notable disminución del tráfico en la zona de Madrid Central, y ha puesto como ejemplo el caso de la Gran Vía, donde la circulación ha llegado a bajar hasta un 24 por ciento en días laborables y un 33 por ciento en fines de semana y festivos.

En cualquier caso, el emblemático proyecto de Carmena pasará a la historia porque los previsibles socios de gobierno del PP en el Ayuntamiento de la capital comparten la opinión de Martínez Almeida.

Begoña Villacís, de Ciudadanos, pidió la paralización de Madrid Central un día antes de que entrara en vigor, argumentando los perjuicios que ocasionada a los comerciantes de la zona, a quienes, según ella, no se les consultó.

No obstante, la candidata del partido naranja, en declaraciones a varios medios tras los comicios del domingo, no se ha mostrado partidaria de la reversión total del proyecto, y ha señalado que no cree que al final se vuelvan a retocar las aceras de la Gran Vía.

Mucho más contundente ha sido Javier Ortega Smith, de Vox, quien se apresuró a manifestar que el proyecto de Madrid Central tiene los días contados.

Operarios colocan señales de Madrid Central | Archivo

Reforma de la Paza de España

La incertidumbre planea también sobre la reforma de la plaza de España, cuyas obras de reforma comenzaron este 6 de mayo, después de sufrir un retraso de varios meses, y que está previsto que duren 20 meses.

Esta operación surgió tras la consulta ciudadana celebrada en enero del año pasado para elegir el proyecto ganador de la reforma. El 52 por ciento de los 212.000 ciudadanos que participaron se inclinaron por el diseño Welcome Mother Nature y las empresas adjudicatarias fueron PACSA, Servicios Urbanos y del Medio Ambiente y Fomento de Construcciones y Contratas.

Las obras comprenden, entre otras actuaciones, la ampliación de aceras, el diseño de un paso de cebra que permitirá cruzar la calzada en todas las direcciones y la construcción de un pasillo peatonal a través del lateral de la Plaza de España, que irá desde la esquina de la Torre de Madrid hasta la calle Ferraz.

El objetivo es recuperar la plaza de España para los vecinos y paseantes, reducir el tráfico de coches y mejorar la conexión de áreas verdes, especialmente con la plaza de Oriente, los Jardines de Sabatini, el parque del Oeste, el templo de Debod y Madrid Río.

Recreación de la futura Plaza de España.

Madrid Puerta Norte

Heredero de la controvertida Operación Chamartín, ideada hace casi treinta años, Madrid Puerta Norte es la mayor operación urbanística de la ciudad de Madrid.

Este plan propone la construcción de unas 10.500 viviendas (2.600 al sur de la Calle 30 y 7.910 al norte de la Calle 30), frente a las 18.500 viviendas que establecía el plan de 2015. El 20 por ciento de esos pisos serán protegidos (2.100 aproximadamente), frente al 10 por ciento del total que exige la actual Ley del Suelo y que recogía el plan del anterior equipo de gobierno municipal.

Los promotores de Madrid Nuevo Norte cederán al Ayuntamiento de Madrid 2.100 viviendas protegidas y otras 1.800 de precio libre, lo que significa que la corporación dispondrá de un parque inmobiliario que le permitirá desarrollar políticas públicas de vivienda.

Este desarrollo urbanístico permitirá ampliar las zonas verdes y los equipamientos de los nuevos barrios y reducirá el histórico déficit dotacional de los barrios del entorno (Begoña y Fuencarral), según prometió en su día el Ayuntamiento.

Madrid Nuevo Norte está llamado a recuperar el papel de la estación de Chamartín como nodo central de conexiones, garantizando la plena accesibilidad en transporte público (metro, cercanías y autobús) y en el entorno de la estación está prevista la creación de un gran centro de oficinas para atraer inversión a Madrid.

Proyección municipal de la extensión del paseo de la Castellana | Ayuntamiento de Madrid

Semáforos en la A-5 

Otra decisión fuertemente criticada por la oposición municipal a Carmena fue la de transformar parte de la autovía de Extremadura (A-5) en una zona urbana mediante la instalación de semáforos.

La medida, puesta en práctica a finales de este mes de febrero, estaba destinada a reducir los ruidos que para los vecinos de Batán y otras zonas aledañas representa el tráfico de los 150.000 vehículos al día que soporta la autovía. “La A-5 es una calle y queremos que tenga ese carácter de calle”, señaló Carmena a tres meses de la convocatoria electoral del 26-M.

La medida fue aplaudida por las asociaciones de vecinos, pero irritó a PP y Cs

La colocación de los semáforos fue aplaudida por las asociaciones de vecinos y contó con el apoyo del Grupo Municipal Socialista, pero irritó al PP y Ciudadanos, al igual que a los alcaldes de los municipios afectados, sobre todo los de Móstoles y Alcorcón.

En cualquier caso, esta actuación parece estar también sentenciada por el casi seguro futuro alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, quien el pasado mes de marzo presentó una propuesta de soterramiento de la autovía de Extremadura, a su entrada a la capital, mediante un túnel de 3,8 kilómetros.

El candidato popular anunció que, si llegaba a la Alcaldía, las obras empezarían el año que viene. El proyecto, que el PP ha presupuestado en 180 millones de euros y recuerda a las obras faraónicas de la M-30, consiste en crear un pasillo verde en el suroeste a lo largo del paseo de Extremadura, con una zona verde de 80.000 metros cuadrados.

Semaforos en la A5 a la altura de la Avenida de los Poblados.

Polideportivo de La Cebada

Finalmente, otro proyecto que podría verse alterado por el cambio de inquilinos en el palacio de Correos es el de la construcción del polideportivo de La Cebada, cuyo contrato fue aprobado a finales del año pasado por un monto de 10,3 millones de euros.

La propuesta, que en un principio iba a arrancar el próximo mes de julio, incluye una piscina cubierta, cancha de baloncesto, zonas de gimnasio, musculación y actividades. También dispondrá de un rocódromo al aire libre e incluirá otras instalaciones deportivas multiusos que podrán adaptarse en función de futuras necesidades.

El polideportivo ocupará 4.065 metros cuadrados y el espacio público abierto a la plaza de la Cebada tendrá una superficie de 1.330 metros cuadrados. La piscina estará construida algo por debajo de la cota de la calle para adaptarse mejor al entorno y sobre ella se ubicará una cancha de baloncesto al aire libre.

Para desarrollar este nuevo equipamiento, el equipo de gobierno de Carmena tuvo que anular el plan diseñado por el anterior gabinete del PP para el mercado y el polideportivo, que pasaba por la construcción de un gran centro comercial y un polideportivo.

Boceto del nuevo polideportivo de la plaza de La Cebada | Ayuntamiento de Madrid

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