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MALTRATO ANIMAL El Gobierno Vasco publicita la fiesta en la que se arrancan cabezas de gansos muertos

Este jueves se celebra en Lekeitio (Bizkaia) el “Antzar Eguna”, una polémica competición criticada por los colectivos animalistas. Los participantes pueden elegir entre aves artificiales o de carne y hueso, sacrificadas antes del evento.

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Imagen de archivo del Día de Gansos en Lekeitio. MIGUEL TOÑA / EFE

Manos firmes, brazos preparados y alta concentración. Todo ocurre en poco tiempo, así que no hay margen para el error. Tampoco conviene distraerse si se presencia la escena desde el público: el cuello de un ganso se quiebra rápido. Este jueves, la localidad vizcaína de Lekeitio vuelve a celebrar el “Día de Gansos”, una vieja festividad en la que aún hoy se utilizan animales muertos de carne y hueso.

“Sencillamente espantoso”, dice a Público la veterana activista por los derechos de los animales Kontxi Reyero. La portavoz del Colectivo Animalista y Antitaurino de Bizkaia (CAAB) advierte que los gansos “son traídos vivos desde Francia y asesinados en el ayuntamiento” antes de que empiece la competición. “Supongo que si los trajesen muertos desde Francia perderían rigidez, mientras que recién muertos el cuello está resistente para los tirones de los salvajes”, añade la activista. Este periódico se puso en contacto con el Ejecutivo municipal para confirmar este aspecto, pero no fue posible obtener ningún tipo de declaración. 

La polémica ha estado sobre la mesa durante las últimas décadas. De hecho, hasta 1984 se arrancaba la cabeza a gansos vivos, mientras que desde 2014 se ofrece la posibilidad de emplear animales artificiales, creados expresamente para su utilización en este acto. De acuerdo a los datos ofrecidos por el ayuntamiento de Lekeitio, este año 62 de las 95 cuadrillas que participarán este año han elegido hacerlo con el animal mecánico diseñado por el centro tecnológico Gaiker-IK4, mientras que 33 mantendrán la tradición de emplear aves muertas.

El año pasado participaron un total de 90 cuadrillas, de las cuales 56 lo hicieron con el animal de plástico y las 34 restantes con gansos reales. Según los datos del Ejecutivo municipal, el número de cuadrillas que usa gansos mecánicos ha ido cada año en aumento. 

A día de hoy, esta festividad aparece en la agenda del portal de Turismo del Gobierno Vasco en internet, donde se describe paso a paso la jornada. “El 5 de septiembre Lekeitio acogerá dentro de los San Antolines su fiesta más importante: el ‘Antzar Eguna’ o día de los gansos, una tradición de más de 300 años. El puerto de la localidad costera será de nuevo el protagonista del día. Allí, como cada año, miles de lekeitiarras se vestirán de mahón con la típica blusa azul y el pañuelo a cuadros de arrantzale para dar comienzo a la jornada festiva”, apunta.

Seguido llega la descripción del momento central del acto. “Siendo las cuadrillas las protagonistas de la fiesta, varios jóvenes montan en pequeñas embarcaciones y de uno en uno cogen al ganso por el cuello lanzándose al agua –relata–. Entonces, un grupo comienza a tirar de una cuerda subiendo y bajando al ganso con la intención de cortarle la cabeza”. El Gobierno Vasco subraya que “se trata de uno de los espectáculos más conocidos de Euskadi”. “Además, la jornada se completa con música y numerosas actuaciones callejeras”, añade.

Fuentes de la Consejería de Turismo del Gobierno Vasco señalaron a Público que el Día de Gansos aparece en su agenda del mismo modo que se incluyen “muchas otras” festividades, como la Semana Grande de las principales ciudades vascas. “Como promoción turística hacemos sugerencias de lugares para visitar o fiestas –las más conocidas de Euskadi– a las que asistir”, apuntaron.

“Mercancías”

En la plataforma antiespecista Nor lo ven con otros ojos. “El hecho de que este tipo de festividades que tienen como base la explotación animal siga en pie es triste, pero normal”, apunta Maialen Sagüés, portavoz de ese colectivo. A su juicio, “todo ello está basado en una sociedad especista, en la que los animales son entendidos como mercancía y no como sujetos sintientes”. Destacó además que “el mayor problema de estas fiestas es que lleva la violencia hacia los animales al espacio público y ayuda a normalizarla aún más”. “Es una barbaridad y una salvajada”, añade Kontxi Reyero desde el Colectivo Animalista y Antitaurino de Bizkaia.

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