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La marcha del vicepresidente valenciano no desestabiliza el Gobierno autonómico, pero desgasta a Podem

Rubén Martínez Dalmau, hasta ahora vicepresidente segundo y conseller de Vivienda, deja la política provocando una nueva crisis de la formación morada en el País Valencià.

Rubén Martínez Dalmau, Mónica Oltra y Ximo Puig, el día de la  toma de posesión de los consellers en el Palau de la Generalitat Valenciana, en junio de 2019.. E.P./Jorge Gil
Rubén Martínez Dalmau, Mónica Oltra y Ximo Puig, el día de la toma de posesión de los consellers en el Palau de la Generalitat Valenciana, en junio de 2019. Jorge Gil / EUROPA PRESS

La salida del Consell de Rubén Martínez Dalmau, hasta ahora Vicepresidente segundo y conseller de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, ha avanzado de forma abrupta el inicio del curso político y ha generado todo tipo de rumores alrededor de la coalición progresista que gobierna el País Valencià.

En algunos medios se ha hablado, incluso, que el presidente Ximo Puig, estaría estudiando el adelanto electoral, ante el riesgo que la inestabilidad de Podem acabe afectando su gobierno. Esta opción, pero, es negada en público y en privado por todas las fuentes consultadas. Por ahora parece que hay Botànic para rato y la coalición se mantiene más estable que su pata más pequeña.

Desde la dirección de Podem se mantiene un perfil bajo, hablando siempre de "cambio de ciclo" como explicación a la renuncia de Martínez Dalmau a media legislatura y evitando más detalles "por respecto a las formalidades y a los tiempos institucionales y del partido". El mismo Dalmau, en declaraciones en Sagunt, ha reiterado en esta idea del cambio de ciclo, ha asegurado que marcha "con el trabajo hecho" y ha propuesto Héctor Illueca –actual director de Inspección de Trabajo- como su sucesor.

Aun así, hace tiempo que eran vox populi los choques entre el vicepresidente (el cargo más importante de Podem en el Consell) y la coordinadora del partido en el País Valencià, Pilar Lima. "Había una presión constante para tratar de imponer las personas que tenían que ocupar cargos, la nominación de los cuales era potestad de Dalmau, y había hecho crecido mucho la tensión", explica una fuente muy próxima a la formación morada.

Cuando Lima accedió a la secretaría general, ahora hace poco más de un año, después de ganar por una diferencia mínima a Naiara Davó, prometió delimitar bien los espacios de partido, gobierno y grupo parlamentario, pero la realidad es que desde entonces, el proyecto político morado parece inmerso en una espiral constante de divisiones internas y abandonos. El conflicto se hizo especialmente agudo en enero, cuando los partidarios de Lima expulsaron Davó como portavoz del grupo parlamentario, quien fue sustituida por la misma Lima. Ya entonces, Dalmau, que se había alineado con Davó, acabó pidiendo "diálogo y consenso" entre las diferentes facciones.

A su vez, Lima se había comprometido con Ximo Puig a que los conflictos internos del partido no interferirían con la estabilidad del Gobierno. De hecho, la relación entre el presidente y su vicepresidente era muy buena, tanto que a veces molestaba a sus compañeros de partido o a los socios de Compromís. "Muchas veces, los socialistas utilizaron la lealtad de Dalmau como ejemplo ante una supuesta infidelidad de Mónica Oltra, para desgastarla. Y desde la dirección de Podem se consideraba que el conseller marcaba poco perfil propio dentro del ejecutivo", explica alguien que sigue de cerca los entresijos internos del Botànic.

Naiara Davó. Foto de archivo.
Naiara Davó. Foto de archivo. Jorge Gil / Europa Press

La diputada de Podem, Naiara Davó, crítica con la dirección, considera "una mala noticia" la marcha de Martínez Dalmau, a quien loa como "un vicepresidente muy valiente que se ha atrevido a hacer el que nadie había hecho hasta ahora", como actuar contra los fondos especulativos. Davó culpa la dirección de la situación: "los partidos tienen que querer crecer y sumar y si solotransciende las polémicas internas y las peleas, esto desencanta la ciudadanía", y asegura que "no le encuentro sentido político en estos cambios, puesto que siempre se han hecho con el argumento de marcar un perfil propio más claro, pero después esto tampoco se hace", explica en Público, en referencia a su sustitución como portavoz parlamentaria. De hecho, la gente que conoce a Héctor Illueca, probable sucesor de Dalmau, asegura que no tiene un talante político demasiado diferente al vicepresidente dimisionario.

Las políticas de vivienda en el aire

Si en algo coinciden todas las fuentes consultadas, es en la potencialidad de las políticas de vivienda desplegadas por Martínez Dalmau, como el decreto de tanteo y retracto, que permite a la Generalitat intervenir en los procesos de compra masiva de vivienda en el País Valencià, la supensión de centenares de desahucios o la creación de un parque público de vivienda. "Son políticas que se han convertido en un referente a nivel estatal y lo más importante es profundizar en esta línea", avisan desde Podem.

Desde el movimiento en defensa de la vivienda, pero, no están tan tranquilos. Más allá de la idoneidad de los nombres, que no se quiere valorar, temen una paralización de la conselleria si empiezan a cambiar demasiados cargos. "Que la conselleria de vivienda empezara a dar frutos no ha sido fácil, por algunos cargos, como la dirección de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (Evha) han pasado hasta tres personas. Y si ahora todo tiene que volver a empezar de cero, quizás ya no haya ninguna más actuación importante en el que queda de legislatura".

Desde Podem aseguran que no pueden avanzar ninguna información sobre si Illueca –si finalmente es nombrado- mantendrá el equipo de Dalmau o lo relevará –"tiene libertad total en este punto", afirman- pero son conscientes que "más que las peleas internas, a la gente el que le importa y el que le queda es qué políticas se han hecho y si han facilitado el acceso a la vivienda, o no".

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