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Juicio independencia Marchena impide que Vox use el interrogatorio a Junqueras como 'mitin'

La formación ultraderechista pretendía leer las preguntas que había preparado para interrogar al exvicepresident de la Generalitat, que éste no ha querido responder. "La sala no puede ni siquiera prestarse a una escena en la que usted formula preguntas y él diga 'no contesto'", esgrimía el presidente de la Sala de Lo Penal del Tribunal Supremo. Es la segunda petición de Vox rechazada por el Tribunal en apenas 24 horas.

La presidencia del tribunal que juzga en el Supremo a los dirigentes del procés: Andrés Martínez Arrieta, Manuel Marchena y Juan Ramón Berdugo. EFE/J.J.Guillén

El Tribunal Supremo ha rechazado este jueves la segunda petición de Vox en apenas 24 horas en el marco del juicio al procés. El partido ultraderechista quiere servirse de cualquier opción que le brinde su posición privilegiada como acusación particular en el juicio para que su presencia en la causa le sirva como altavoz, con la vista puesta en las elecciones europeas, autonómicas y municipales del mes de mayo [Aquí, toda la información en directo].

Marchena: "La Sala no puede ni siquiera prestarse a una escena en la que usted formula preguntas y él diga no contesto"

En este caso, el presidente de la Sala de Lo Penal, a la que corresponde enjuiciar esta causa, Manuel Marchena, ha impedido que los ultraderechistas se sirviesen del interrogatorio a Oriol Junqueras, exvicepresident de la Generalitat y líder de ERC, para marcarse una suerte de mitin, pese a que el acusado ya había dejado claro que no respondería a sus preguntas. 

El número dos de Vox, Javier Ortega Smith, ha pedido a la Sala que les autorizase a leer en voz alta las preguntas que tenían preparadas para él, poco después de que concluyese el interrogatorio de su abogado, Andreu Van den Eynde, el único que ha podido preguntar a Junqueras. "La Sala no puede ni siquiera prestarse a una escena en la que usted formula preguntas y él diga 'no contesto'", zanjaba Marchena.

Horas antes, al arranque de la tercera sesión de la causa, el presidente del Tribunal aprovechaba su intervención en respuesta a las cuestiones previas planteadas por las defensas para advertir de que el interrogatorio a acusados "sólo va a poder centrarse en los aspectos fácticos". "No va a ser un debate ideológico", avisaba, en respuesta a la petición de las defensas de que se depurase de matices ideológicos el escrito de acusación de Vox, que ha sido rechazada. 

Este miércoles, turno de las acusaciones, el partido de Santiago Abascal quedó en un discreto segundo plano, en parte por el duro discurso de la Fiscalía, y en parte por el bajo perfil de su intervención. Sus primeras palabras en el juicio perseguían que los procesados no pudieran lucir lazos amarillos en las solapas, si bien Marchena rechazó esta petición, y advirtió a los ultraderechistas de que se estaban "extralimitando", al usar su turno de palabra para una cuestión que no tenía nada que ver con las cuestiones previas.