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Medio Ambiente Visiones sobre Doñana en el 50 aniversario del Parque Nacional

Los ecologistas reclaman más recursos para la investigación, la conservación y la restauración de Doñana; reconectarla con más corredores ecológicos y menos carreteras; frenar la agricultura intensiva; acabar con las fincas ilegales; devolverle su agua, cerrar todos los pozos ilegales y aumentar la superficie protegida.

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Lince ibérico de Doñana /EUROPA PRESS

El 16 de octubre de 1969, hace 50 años, fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el decreto por el que se creaba el Parque Nacional de Doñana después de muchos años de pelea conservacionista, en la que fueron decisivos, entre otros actores, la Sociedad Española de Ornitología y la organización WWF. Acceder hoy al parque, que ocupa un total de 54.252 hectáreas, es encontrarse con una explosión de vida.

En la zona predomina la marisma -una 27.000 hectáreas, casi la mitad-, lo que le da al parque nacional su “personalidad inconfundible”, según el Ministerio de Transición Ecológica. La marisma es “una zona húmeda de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada de aves europeas y africanas”, según el Ministerio. Dos especies sobre todo son emblema del parque, el lince, animal al que se han dedicado importantes esfuerzos, y el águila imperial.

La singularidad de Doñana se debe a la gran diversidad de biotopos y especies que alberga. Además de la marisma, ecosistema que se caracteriza por su alta productividad, un conjunto de unidades ambientales excepcionales confluyen: la playa, las dunas móviles y los corrales; el monte con sabinares, alcornocales y pinares, englobados bajo la denominación local de "cotos"; numerosas lagunas dispersas entre la vegetación y una zona de transición que enlaza y separa a todos, la vera”, se puede leer en la página web del parque nacional.

Miguel Delibes de Castro, biólogo de reconocido prestigio, considerado una autoridad en todo lo relacionado con el lince ibérico, es el presidente del Consejo de Participación de Doñana, el órgano que vela por el cumplimiento de las normas de protección del parque. Delibes consideró el pasado 4 de octubre que Doñana “está más domesticado, no es tan salvaje como en 1969, pero está más y mejor protegido. [Entonces] la zona no transformada era más extensa. En este tiempo se la ha protegido mejor. Doñana tiene hoy día normas mucho más precisas. Está bastante blindado contra actuaciones que puedan dañarlo, a corto plazo y en corto espacio, por normas locales, regionales, nacionales, europeas y mundiales”, según recoge la agencia Efe.

Sin embargo, en opinión de Delibes, ninguna norma puede blindar el espacio natural “contra cambios más externos y lejanos como el cambio climático, la contaminación creciente, o nuevos productos que puedan contener el agua y la atmósfera”.

Los acuíferos

“Doñana no ha estado libre de problemas”, asegura Juanjo Carmona, de WWF, uno de los ecologistas que mejor conoce la zona. “La creación del Parque puso los primeros hitos, pero a partir de los 80 y 90 se han dado una serie de problemas que tenemos todavía pendientes”. Carmona identifica, entre ellos, “la escasez y la calidad de agua, que tiene que llegar al espacio natural, pero no solo en las marismas, porque hay toda una serie de ecosistemas terrestres que necesitan agua para poder mantenerse”, según manifestó a la agencia Efe.

Si no llueve -las precipitaciones se han reducido en Andalucía más del 30% desde principios de siglo, según los datos oficiales- y se sigue con el mismo modelo de extracción de agua “habrá un problema con la agricultura y con el suministro de agua”, consideró Carmona, en sus declaraciones a Efe. “Hay que cerrar los pozos y las fincas ilegales y poner orden en las extracciones y dejar claro que no puede haber un regadío infinito”, afirma el ecologista.

La fresa, la frambuesa y el arándano que se cultivan en Huelva, en las proximidades de Doñana, y que necesitan un aporte de agua importante, se exportan cada año por valor de mil millones de euros y suponen un medio de sustento para numerosísimas familias de la comarca. En este tiempo, se han adoptado diversos planes para ordenar los cultivos. Sin embargo, según WWF, se han seguido abriendo pozos ilegales, hasta llegar a una cifra que se ubica entre los mil y los dos mil, según estima la ONG.

Para Delibes de Castro, parte de los conflictos para los que está blindada Doñana son “difíciles de resolver o no tienen una solución más que pactar”. “Un ejemplo es el Plan de Ordenación de Regadíos de la Corona Norte Forestal de Doñana, en este asunto no hay solución definitiva, el agua es importante para el regadío y también para el espacio natural, y, al mismo tiempo, es un recurso limitado, por lo que habrá que negociar siempre”.

Carmen Crespo, consejera de Agricultura de la Junta de Andalucía, manifestó este jueves, según recoge Europa Press, que “hay muchas personas" y "mucha agricultura" que viven alrededor del parque, y "una serie de actividad económica en torno a la agricultura muy loable que, además, está dando muchas posibilidades económicas a la zona".

"No me gusta criminalizar a los agricultores, que están colaborando en este momento para que el agua del parque esté en las mejores condiciones”, agregó la consejera, quien apuntó una solución: "que haya posibilidades de agua en superficie", de forma que la cuenca de los ríos Tinto-Odiel-Piedras "dé posibilidades a los agricultores sin tener que estar dependiendo de los acuíferos subterráneos de Doñana”.

“De no tomarse medidas urgentes y contundentes, la situación puede convertirse en irreversible para el futuro del parque. Los altos niveles de explotación de las aguas que nutren Doñana provocan un alarmante proceso de deterioro que afecta a la conexión entre las aguas subterráneas y superficiales, la reducción de caudales de entrada y la pérdida temporal y espacial de láminas de agua superficial. Esta situación afecta al estado de conservación de los hábitats”, afirma en un comunicado la ONG SEO/Bird Life que hace unos días celebró con un encuentro en el parque el 50 aniversario de su creación.

Ecologistas en acción coincide también en alertar sobre “el mal estado de las aguas y los alarmantes niveles de sobreexplotación del acuífero”, que “han sido advertidos por numerosos informes científicos desde hace décadas”. “El sistema lagunar peridunar está dañado y ello ha conllevado un daño considerable a la flora y la fauna asociadas a estos hábitats. Lo único que cabe para acabar con la amenaza a la calidad y cantidad de agua en Doñana es eliminar las extracciones ilegales, cerrando los pozos y frenando las denominadas transformaciones espontáneas de uso de suelo forestal al margen de la normativa vigente”, describe en un comunicado Juan Romero, representante de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana. 

Gas y carreteras

Además de su preocupación por la sobreexplotación de los acuíferos, SEO/Birdlife considera que la “inadecuada gestión ganadera” afecta también negativamente, por sobrepastoreo, “a hábitats prioritarios en una amplísima superficie de la marisma” y tacha de “muy graves” los efectos “del desplome de las poblaciones de conejo y su repercusión sobre el águila imperial ibérica y el lince ibérico, especies para las que significa su principal fuente de alimento”. “El crecimiento descontrolado de las poblaciones de jabalí genera auténticas masacres sobre las poblaciones de aves acuáticas, que sitúan sus nidos sobre la vegetación de la marisma”, añade la ONG.

“El parque cambiará, -reflexiona Delibes- seguirá cambiando, los que llevamos mucho tiempo aquí no hubiéramos imaginado hace 40 años que los conejos se iban a volver tan raros, que el espacio se iba a llenar de cangrejos, que iban a aumentar poblaciones como las de moritos, que habían desaparecido; o que los milanos reales iban a prácticamente desaparecer; el parque va a seguir cambiando, la naturaleza no es inmutable, pero creo que existen normas y voluntad para conservarlo”.

SEO/Birdlife también identifica como preocupantes “otros asuntos no resueltos”, como el proyecto gasístico de Naturgy y las “recurrentes” propuestas de nuevas carreteras, como la que estudia el Gobierno andaluz para unir Huelva con Cádiz.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, quien no ha descartado aún el proyecto de la carretera entre Huelva y Cádiz -lo que arroja dudas sobre su compromiso real con Doñana- apostó este martes por “una auténtica revolución verde” y manifestó: “Nada que pueda dañar a Doñana se va a hacer”. "El Gobierno garantiza que Doñana se va a preservar por los siglos de los siglos. Vamos a hacer lo posible y, también lo imposible por ello”, dijo.

Para celebrar el aniversario del parque, WWF ha puesto en marcha la campaña #5RegalosParaDoñana, #Doñana50años. En su página web la ONG presenta cinco propuestas para el futuro de Doñana e invita a la gente a compartirlas en las redes sociales.

Sus reclamaciones son las siguientes: más recursos para la investigación, la conservación y la restauración de Doñana; reconectarla con más corredores ecológicos y menos carreteras; frenar la agricultura intensiva y acabar con las fincas ilegales; devolverle su agua, cerrar todos los pozos ilegales, y aumentar la superficie protegida.

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