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La misteriosa 'tercera mujer' de la grabación secreta de Sánchez Camacho... más la Streisand

Una supuesta Carmen Montoro abrió una cuenta en Twitter con el único propósito de difundir por la red la grabación de la comprometedora conversación entre la presidenta del PP catalán y la expareja de un hij

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Se hace llamar Carmen Montoro y es el tercer nombre destacado de mujer en este enredo. Nadie parece saber quién es, tampoco qué pretende, pero es la (o el/los/las) responsable de haber filtrado en la red hace unos días un fragmento de audio de la conversación que mantuvieron Alicia Sánchez Camacho y Victoria Álvarez en el restaurante La Camarga de Barcelona.

Son menos de cuatro minutos de dos horas largas de comida y charla, sólo 5,7 megas de 1,2 gigas que ocuparía el audio entero que grabó la agencia de detectives Método 3, pero suficientemente comprometedores como para que la líder del PP catalán amenazara con denunciar a quien lo difunda. Como suele pasar en este mundo con reglas propias que es internet, ha bastado ese intento de acallar para conseguir el efecto inverso, el Streisand, bautizado así en honor de la actriz, que presentó en 2003 una querella millonaria por una foto aérea de su casa en California y acabó viendo la imagen difundida por doquier en la red. El audio se puede escuchar ahora en un buen número de portales.

El #Camargagate -como en seguida fue bautizada en Twitter la filtración en el ciberespacio- se inició cuando el usuario Carmen Montoro colgó el fragmento de audio comprometedor en archive.org, una biblioteca digital estadounidense abierta y gratuita. A las cinco de la tarde del miércoles 26 de junio abrió una cuenta de Twitter bajo el mismo nombre (@carmenmonntoro, con una ene añadida seguramente porque ya hay una cuenta con una sola), y pocos minutos después escribió dos mensajes. Sólo dos, y se calló. No ha vuelto a tuitear desde entonces, pero tampoco ha eliminado la cuenta, aunque desde el día siguiente el enlace a archive.org es inaccesible. @carmenmonntoro continua presente en el ciberespacio sin actualizar, por defecto con un huevo como avatar. Sigue a las mismas doce cuentas -las de Justin Bieber, Rihanna o Lady Gaga, entre otras- y la siguen 174, muchas de ellas de periodistas. 

No hace falta ser un experto -aunque los expertos así lo explican- para concluir que la cuenta @carmenmonntoro se abrió exclusivamente con el único propósito de difundir el enlace con el audio de la conversación. En el primer tuit, pidió ayuda para su difusión a un periodista argentino. En el segundo, colgó el enlace y mencionó a una selección de cuatro personas que viven en Barcelona y son conocidos y respetados en sus ámbitos: dos periodistas, Vicent Partal (director del diario digital VilaWeb) y Jesús Rodríguez, la analista política y profesora universitaria de políticas y tecnologías de seguridad Gemma Galdón y el abogado Hibai Arbide.

Ninguno de los mencionados sabe quién es o quién está detrás de Carmen Montoro ni por qué fueron ellos sus elegidos

Ninguno de los mencionados sabe quién es o quién está detrás de Carmen Montoro ni por qué fueron ellos sus elegidos. La mención cogió por sorpresa a Arbide, muy activo en los movimientos sociales y en el uso de las redes sociales, que sospecha que quien está tras la cuenta es novato en estas lides y procede, quizá, del mundo jurídico. 'Supongo que buscaban periodistas que a menudo traspasan la línea de lo que es el periodismo convencional. Confiaban en que podríamos difundirlo', especula Partal. Ese es el caso, sin duda, de Rodríguez, que ya había publicado unos días antes parte del contenido del audio filtrado posteriormente en el semanario catalán La Directa.

La mención más sorprendente, sin embargo, es la del periodista argentino Adrián Pérez, que no se explica el propósito por el cual lo 'arrobaron', como llaman en su tierra a las menciones en Twitter. Aunque ha publicado algunos artículos sobre la actualidad en España en el diario argentino Página/12 -el último sobre el caso Bárcenas- no había escrito ni seguido el escándalo de las grabaciones de Método 3. La filtración le pilló ocupado en otras batallas, la huelga laboral en que anda metido el gremio de periodistas de su país. 'Escuché el archivo, me pareció de baja calidad y no le hice mucho caso. No me fié', explica por skype desde Argentina.

Aunque el objetivo de la cuenta de Twitter sería difundir el enlace con el audio en archive.org, no hubiera llegado tan lejos sin un empujoncito en Youtube. El mismo día 26, alguien colgó el audio en su canal de esta plataforma social. El vídeo fue visto varios miles de veces hasta que, por algún motivo, lo eliminó al cabo de un par de días y lo volvió a colgar en otro enlace unos días después.

Para entonces, Sánchez Camacho ya se había pronunciado, el audio -y la transcripción escrita- ya estaba colgado en otras plataformas y portales y los enlaces se difundían y comentaban en Twitter bajo las etiquetas #Camargagate, #AliciaPaisMaravillas y #tengounfiscaldeconfianza, en referencia a una de las confidencias que la líder popular catalana soltó durante el almuerzo a la expareja de un hijo del expresidente catalán Jordi Pujol. El primer hashtag consiguió un pico cercano a las 3.000 menciones pronto por la mañana del 27 de junio y fue trending topic en España. Con solo dos tuits, Carmen Montoro triunfó en la red y consiguió medio millar de menciones y unos cuantos #FF, la etiqueta con la que los usuarios se recomiendan cada viernes a quien seguir. A la cuenta Fiscal de confianza, creada el 28, tampoco le ha ido mal: con sólo 78 tuits ha captado a 1.846 seguidores.

 

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