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Negociaciones para la investidura Sánchez acepta el encargo del jefe del Estado pero no pone fecha para la investidura

Iniciará un ronda de contactos con PP y Ciudadanos, y celebrará reuniones con todos los presidentes autonómicos, lo que incluirá un encuentro con el president de la Generalitat, Quim Torra. Dice que buscará "grandes consensos" con todos.

El líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa. EFE/Fernando Villar

Pedro Sánchez aceptó, por tercera vez, el encargo del jefe del Estado para ser candidato a la Presidencia del Gobierno, pero no dio pista alguna sobre cuándo se plantea afrontar el pleno de investidura. Más bien, dio a entender que no tiene prisa y que no quiere correr el más mínimo riesgo para cosechar un nuevo fracaso, como en las dos ocasiones anteriores.

Así, anunció que la próxima semana empezará una ronda de negociaciones que iniciará con Partido Popular y Ciudadanos. Y, además, como aspecto novedoso, adelantó que también celebrará reuniones con todos los presidentes autonómicos y el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

En esta ronda, lógicamente, habrá un reunión con el president de la Generalitat, Quim Torra, lo que no deja de ser un gesto con el mandatario catalán a quien no le quiso coger el teléfono durante toda la campaña electoral y con el que no hay contacto alguno desde hacía meses. 

Paralelamente, la portavoz socialista, Adriana Lastra, hará también una ronda de contactos con todos los grupos del Congreso y, en esta ocasión, no precisó que quedaran excluidas formaciones como Bildu o Vox, como ha ocurrido hasta ahora.

Parece que esta ocasión Sánchez quiere involucrar a todos en su investidura y, como apuntó, que digan claramente si prefieren "gobierno o desgobierno" o buscan forzar unas terceras elecciones generales.

Un Gobierno progresista

No obstante, Sánchez aclaró que su intención es formar un Gobierno claramente de izquierda y recordó el acuerdo de coalición con Unidas Podemos. "La orientación de mi Gobierno será progresista, pero con un espíritu dialogante con todas las fuerzas parlamentarias que puedan sentirse representadas"; dijo.

Lo que no quiso Sánchez fue poner fecha a su investidura, y destacó que "lo importante ·es el qué, y no el cuándo". No obstante, la propia agenda de negociaciones anunciada por el presidente -que no empezará hasta el lunes próximo por su viaje a la Cumbre europea- apunta a que no habrá pleno de investidura hasta mediados del mes enero.

El candidato socialista lo que si hizo fue un llamamiento a todas las fuerzas políticas para que actúen con "responsabilidad y altura de miras" y mostró su aspiración de encontrar apoyos estables para poder tener una legislatura larga.

También abogó por buscar grandes consensos en temas importantes, para lo que espera contar con el apoyo de todos, "porque los españoles están hastiados de bronca, necesitamos avanzar y buscar grandes consensos", dijo.

Sánchez apeló a recuperar el espíritu del consenso constitucional de hace cuatro décadas

El candidato, incluso, apeló a recuperar el consenso constitucional de hace cuatro décadas para afrontar esta nueva etapa, "y con ese espíritu espero conseguir un apoyo estable", añadió.

En cuanto a la negociación con ERC, Sánchez siguió sin aclarar nada. Ni dijo donde estaban las discrepancias, ni hasta dónde está dispuesto a llegar para conseguir la abstención de los republicanos, ni explicó si habrá negociaciones bilaterales entre su Gobierno y el de la Generalitat. Se limitó a dar las gracias por la actitud de ERC en las negociaciones y se amparó en que, para que lleguen a buen puerto, es necesaria la máxima discreción.

"Lo que sí le puedo garantizar porque, en fin, esto es el Partido Socialista, se nos conoce desde hace más de 40 años, hemos formado parte de la elaboración y la redacción de la Constitución española, es que todo acuerdo será público y estará dentro del marco constitucional". Y no dijo más.