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Un nuevo Estatut para Catalunya: el brindis al sol de Sánchez que llevaría años de proceso

Fue la misma propuesta que le hizo el presidente a ERC en el 2016 y que rechazaron los republicanos. El Gobierno sólo trabaja en evitar, a través de la aprobación de leyes orgánicas, la inconstitucionalidad de varios artículos declarada por el TC  

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El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, durante su comparecencia a petición propia en el Congreso, en un pleno extraordinario para informar de su programa de Gobierno/EFE

Hasta el Gobierno está sorprendido del eco que han tenido las manifestaciones de Pedro Sánchez, durante el debate del pasado martes, anunciando que su objetivo político final era que los catalanes aprobaran un nuevo Estatut de Catalunya, al ser una propuesta que llevan defendiendo los socialistas desde la Declaración de Granada en 2013, y es su objetivo político más ambicioso.

De hecho, Sánchez ni lo llevo escrito ni lo dijo en su primera intervención, y fue en una de sus réplica donde repitió un mensaje que ya había lanzado en varias ocasiones: que quiere que los catalanes voten dos acuerdos, primero una reforma de la Constitución de carácter claramente federal y, luego, adecuado a los cambios que se den en la Carta Magna, un nuevo Estatut de Catalunya.

De hecho, en marzo de 2016 ya desveló ERC que en una reunión mantenida con el entonces líder de la oposición, Sánchez puso encima de la mesa la misma propuesta, es decir, un nuevo Estatut para Catalunya, que fue tajantemente rechazada por los republicanos al considerar que esa etapa ya había pasado.

No obstante, tanto el PSOE como el PSC saben que es un brindis al sol y que eso conlleva un largo camino de proceso, de varios años en el mejor de los escenarios posibles que, precisamente, ahora no se da.

Por eso mismo, esta propuesta que originariamente fue esbozada por Alfredo Pérez Rubalcaba cuando estaba al frente del PSOE, contemplaba un camino de transición que consistía en la modificación de leyes orgánicas que hicieran constitucionales algunas de las partes del Estatut que había tumbado el Tribunal Constitucional.

De hecho, el objetivo del Ministerio de Administraciones Públicas es recuperar la constitucionalidad del mayor número de artículos tumbados por el TC, para lo que ha destinado un equipo de trabajo que se plantea llevar una propuesta cerrada a la primera reunión bilateral que se celebre entre el Gobierno y la Generalitat.

No obstante, fuentes consultadas apuntan que no está siendo un trabajo fácil y, de hecho, su laboriosidad puede que retrase la celebración de la reunión, que estaba prevista en un principio para este mes de julio.

No obstante, fuentes del Ejecutivo aseguran que Sánchez expuso con claridad en el pleno su objetivo político, y es por el que va a trabajar como salida al conflicto con Catalunya, sabiendo que el camino es largo y difícil, pero es la única vía que contemplan los socialistas, que rechazan de plano cualquier posibilidad de referéndum o de reconocimiento del derecho de autodeterminación.

Dichas fuentes también pusieron en valor el hecho de que el presidente hubiera reconocido en la tribuna del Congreso que el Estatut actual no es el que que quiere ni el que aprobó la ciudadanía catalana, algo que consideran que había que decir claramente.