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El ocaso de Olona, Arrimadas y Álvarez de Toledo: tres estrellas de la derecha en fase de supervivencia

La presidenta de Ciudadanos trata de mantener el foco mediático en el Congreso, Álvarez de Toledo es el verso libre del PP de Feijóo y Macarena Olona el azote de Abascal.

Inés Arrimadas
La líder de Ciudadano (Cs), Inés Arrimadas en un pleno del Congreso. EFE/ Kiko Huesca

El periodista y escritor Manuel Jabois escribió en una de sus columnas que "todos apuntábamos para algo" en algún momento. Macarena Olona apuntaba hace seis meses para vicepresidenta de la Junta de Andalucía, Inés Arrimadas apuntó para presidenta de la Generalitat (incluso ganó unas elecciones para no presentarse luego a la investidura), y todo apuntaba también a favor para Cayetana Álvarez de Toledo dentro del Partido Popular a principios de 2020. Las tres fueron en algún momento las grandes estrellas de la derecha, pero, a distintos ritmos, sus partidos las han apartado.

Con más cosas en común de las que reconocerá Inés Arrimadas públicamente, la líder de Ciudadanos, la exportavoz parlamentaria del PP y la excandidata a la Junta de Andalucía por Vox, están en plena fase de supervivencia política. Cuestionadas las tres por sus propios partidos- Olona ya ha roto el carnet afiliada-, rodeadas de polémicas, con la libertad que a Olona y Álvarez de Toledo les da la rebeldía y el foco que le hace ganar la bronca política a Arrimadas, cada una hace su propio intento de no ser devorada por la derecha. 

Arrimadas: retener el protagonismo en el Congreso

Arrimadas heredó un partido en estrepitosa caída libre y no ha sido capaz de reanimarlo. Al drama electoral que la ha acompañado en su etapa de presidenta de Ciudadanos se le ha sumado ahora una rebelión interna para apartarla del poder. El choque con Edmundo Bal ha sido inevitable y habrá primarias en Cs para elegir entre uno u otro. La heredera de Albert Rivera ha dado un paso atrás y ha aceptado no encabezar ninguna lista, pero sí será la gran impulsora de la candidatura oficialista con la que está convencida de que ganará.

Pero Arrimadas no ve en el control orgánico de Ciudadanos su salvavidas político y apunta al Parlamento. Convencida de que es una gran parlamentaria, algo que le reconocen diputados de todas las sensibilidades ideológicas con los que comparte hemiciclo, Arrimadas quiere seguir siendo la portavoz del partido en el Congreso y asumir las intervenciones más relevantes. 

"Habrá una renovación en Ciudadanos pero hay que proteger los activos políticos que ya tenemos", aseguran a Público fuentes del entorno de Arrimadas. Su principal activo, creen, es ella. 

Álvarez de Toledo: verso libre y escéptica con Feijóo

Cayetana Álvarez de Toledo también era hace dos años uno de los principales activos políticos del PP de Pablo Casado. El desenlace de los dos es conocido: primero Casado destituyó a Álvarez de Toledo y luego el PP destituyó a Casado. Pero Casado ya no está- ni siquiera su partido se acuerda públicamente de él- y Álvarez de Toledo sí. 

La diputada por Catalunya es ahora el verso libre del PP de Alberto Núñez Feijóo. Si Feijóo se aleja de Vox, Álvarez de Toledo lo llama hipocresía- "No se manifiestan con Vox pero gobiernan gracias a Vox, se llama hipocresía", aseguró en una entrevista; si Feijóo cambia de estrategia en Catalunya y habla de "constitucionalismo catalanista",  ella dice que le parece "una gallegada"; y si el presidente del PP insiste en que no liderará ninguna moción de censura ella insiste en lo contrario. 

Su relación con Génova es prácticamente nula y con la dirección del grupo parlamentario, distante y fría. Decida lo que decida el PP si Vox presenta una moción de censura a Pedro Sánchez, ella votará que sí. 

Olona: el azote de Abascal

El ocaso de Macarena Olona está siendo, con toda seguridad, el más impredecible de los tres. La líder de la ultraderecha salió de Vox denunciando la "falta de democracia interna" del partido y desde entonces ha hecho dos cosas: emprender su propia aventura política poniéndose enfrente del feminismo- lo que Olona denomina "combatir la ideología de género"- y criticar las decisiones de Santiago Abascal.

Después de semanas de gira por España y Latinoamérica, Olona decidió que de momento va a volver su puesto en la Abogacía del Estado (estaba en excedencia voluntaria y no participará en las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo. Eso sí, deja la puerta abierta. Que es lo mismo que no cerrarla por si ve posibilidades de parar el reloj del ocaso. 

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