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Òmnium se sobrepone al encarcelamiento de Cuixart con un creciente apoyo social

La entidad soberanista protagoniza movilizaciones constantes para reclamar la liberación de su presidente y el resto de presos y, al mismo tiempo, no ha parado su actividad regular. Tras unas décadas de decadencia, hace varios años que gana fuerza y está a punto de llegar a los 100.000 socios, con 9.000 nuevas altas sólo el mes de octubre

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El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, saluda a las personas que le arroparon en su comparecen aactualmente en prisión. REUTERS

Nacida en 1961, Òmnium Cultural vive probablemente el momento de mayor impacto social de su historia. A punto de alcanzar los 100.000 socios, una cifra impensable no hace tanto y que es fruto del espectacular crecimiento de los últimos años, la entidad se ha rejuvenecido, ha sido capaz de ampliar sus mensajes y llegar a sectores los que seguramente no llegaba en el pasado. Ahora bien, al mismo tiempo vive una de las situaciones más complicadas que ha sufrido nunca, porque desde hace más de 100 días (la cifra se cumplió este miércoles, el mismo día que agentes de la Guardia Civil han registrado su sede), su presidente, Jordi Cuixart, está encerrado en la prisión de Soto del Real acusado de un delito de sedición.

Como afecta en el día a día de la entidad el encarcelamiento de Cuixart? "Su ausencia tiene un impacto jodido a nivel emocional, pero a nivel operativo estamos desarrollando el mismo proyecto que cuando estaba fuera. Mantenemos toda la actividad regular, porque si no lo hiciéramos los que nos quieren silenciar habrían ganado", explica el portavoz de la entidad, Marcel Mauri. Circunstancialmente, a él le ha tocado relevarlo como principal rostro de Òmnium tanto a las grandes movilizaciones como a la hora de atender a los medios de comunicación. En este sentido, los miembros de la actual junta sí se han visto obligados a dar un paso adelante para la situación actual.

"No sentimos la tranquilidad que una entidad como la nuestra debería tener en un país democrático"

Más allá de las muchas movilizaciones para reclamar la liberación de los diferentes presos vinculados al proceso (ahora mismo Jordi Sánchez, Oriol Junqueras y Joaquim Forn, además de Cuixart), los últimos meses la entidad ha celebrado algunos de sus grandes eventos anuales, como la Muestra de cortometrajes y nuevos formatos audiovisuales VOC o la 67ª edición de la Noche de Santa Lucía, que se hizo el 15 de diciembre en el pabellón de Virrei Amat, en el distrito barcelonés de Nou Barris. Que la actividad no se ha detenido evidencia en entrar en la sede de la entidad, situada en la calle Diputación, que hierve de entradas y salidas de personas, de reuniones constantes, de llamadas ...

Del 1963 al 1967, en plena dictadura, Òmnium Cultural fue cerrada por orden gubernativa, "pero nunca hasta ahora se habían atrevido a aprisionar su presidente", admite Mauri. Por todo ello, añade que la situación actual provoca que "no sentimos la tranquilidad que una entidad como la nuestra debería tener en un país democrático. Así que seguimos trabajando para fortalecer la democracia y los derechos civiles, que ahora mismo vemos amenazados ".

Entender "como ser más útiles" a la sociedad

A diferencia de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que ahora mismo debate su hoja de ruta para este 2018 y se posiciona en el debate partidista, el portavoz de Òmnium subraya que la entidad "huye del regate corto de la política y no nos metemos en las cuestiones que toca decidir los partidos y las instituciones. Creemos que la sociedad civil tiene un papel muy importante en un país como el nuestro, los partidos deben tener suyo y es bueno que las entidades sean independientes " . En este sentido, Mauri recuerda que ya hace unos años Òmnium decidió renunciar a recibir cualquier subvención de la Generalitat. En 2016, por ejemplo, las subvenciones representaron apenas el 3% de los ingresos de la entidad (superiores a los 4,4 millones de euros) y todas correspondían a administraciones locales o supramunicipales, como la Diputación de Barcelona.

Los últimos meses, la avalancha de nuevos socios ha sido constante, con 4.000 altas en septiembre o más de 9.000 durante octubre

Según Mauri, esta independencia es una de las claves del éxito actual de Òmnium. Tras vivir una lenta decadencia, la entidad comenzó a revitalizarse a partir de 2002, cuando Jordi Porta alcanzó la presidencia. En ese momento, Òmnium apenas contaba con unos 12.000 socios. Ocho años más tarde, cuando Muriel Casals relevó Puerta, ya se había subido por encima de los 20.000 ya partir de entonces el crecimiento fue imparable, con 50.000 asociados en 2015, 63.000 al inicio del 2017 y más de 97.000 ahora mismo . Los últimos meses, la avalancha de nuevos socios ha sido constante, con 4.000 altas en septiembre o más de 9.000 durante octubre, el mes del encarcelamiento de Jordi Cuixart. "Creo que la ciudadanía tiene la sensación de que somos una entidad seria, que trabaja de forma transversal por el progreso del país siguiendo sus objetivos fundacionales (lengua, cultura, educación y cohesión social) y lo hace sin estridencias. No hemos sido los de 'tenemos prisa', sino los de 'tenemos trabajo', y no queremos que nuestro país se divida, sino que trabajamos con la máxima que Cataluña debe poder ser un solo pueblo ", apunta Mauri.

El portavoz de la entidad subraya que a raíz de la llegada de Jordi Porta, "lo que hace Òmnium es intentar leer lo que está sucediendo alrededor y entender cómo puede ser más útil a la sociedad. Esto pasa por no renunciar a los principios que la han identificado siempre, pero a la vez para ir actualizandolos y ser lo más transversal posible. Hemos intentado arriesgar y estirar nuestras costuras y no limitarnos a trabajar con las entidades con las que nos sentíamos más cómodos ". Por ejemplo, una de las campañas desarrolladas en el último año fue Luchas Compartidas, que muestra "luchas que han permitido que el país progresara", desde la reclamación de unas calles dignas, la presencia de un CAP, la inmersión lingüística, el derecho a decidir, la defensa del derecho a una vivienda digna o la acogida de los refugiados. "No queríamos apropiarnos de ninguna lucha y seguramente algunos no tuvieron en su momento el apoyo de Òmnium, pero la campaña quería poner en valor los grandes consensos de este país, que han tenido como voluntad que progresara ".

Ahora bien, si nos ceñimos a los resultados de las elecciones del 21 de diciembre, la formación más votada fue Ciudadanos, que desde su aparición cuestiona uno de estos consensos de país, como es la inmersión lingüística. Con todo, Mauri está convencido "de que la inmensa mayoría de la población que ha votado C 's está contentísima que sus hijos terminen la etapa escolar sabiendo hablar catalán y castellano". "Quizás nos toca explicar mejor y volver a recuperar por qué nace la inmersión lingüística", añade Mauri, para quien tal vez "hay una parte del país que no hemos escuchado lo suficiente". A pesar de considerar que el único conflicto social que hay en Cataluña lo genera la "situación económica", sí que asume que "como cualquier sociedad democrática madura hay debates de mucha intensidad que pueden llegar a polarizar mucho y eso también ha pasado aquí. La sociedad civil debe tener la capacidad para generar diálogos necesarios a los que los partidos por sus dinámicas no pueden llegar ". De momento, lo que parece claro, es que la maquinaria de Òmnium, cada vez más sólida, no se detendrá.

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