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Ourense, que triplica la tasa de contagios en Galicia, al borde del confinamiento

a tasa de incidencia en la capital orensana (72 casos por 100.000 habitantes en los últimos tres días y por encima de 160 a siete días vista) triplica la del conjunto de Galicia y los contagios siguen en ascenso.

Un cliente en el interior de un bar de Ourense. La ciudad gallega de Ourense se ha convertido en la primera del país en afrontar la prohibición de encuentros sociales con personas no convivientes como medida de contención del covid. EFE/Brais Lorenzo
Un cliente en el interior de un bar de Ourense. La ciudad gallega de Ourense se ha convertido en la primera del país en afrontar la prohibición de encuentros sociales con personas no convivientes como medida de contención del covid. EFE/Brais Lorenzo

Lorena Rodríguez (efE)

La ciudad de Ourense, que se encuentra al borde del confinamiento ante el incesante aumento del número de casos por covid-19, ha afrontado este fin de semana de nuevas restricciones con familias separadas, calles desiertas -la lluvia también influye- y decenas de bares cerrados.

El objetivo de dichas medidas es aplanar la curva, que se sitúa, en alguna zona de la urbe como el barrio de O Couto, en cifras similares a las de Madrid.

La decisión de endurecer las medidas se produjo tras una reunión de urgencia celebrada por el comité clínico, a la vista de la evolución epidemiológica. La tasa de incidencia en la capital orensana (72 casos por 100.000 habitantes en los últimos tres días y por encima de 160 a siete días vista) triplica la del conjunto de Galicia y los contagios siguen en ascenso.

Desde la medianoche del pasado sábado se encuentran prohibidas las reuniones de personas que no sean convivientes, primera ciudad de España que lo hace, tanto en espacios públicos como privados; una drástica medida que se adoptó tras el aumento sin control de casos con el propósito de atajar la alta propagación.

"La situación es terriblemente preocupante. El crecimiento sigue siendo exponencial", reconoció este domingo en un audio el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome. De los 946 casos activos del área sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras, 459 están vinculados a la capital, situación que ha llevado al regidor a apelar a la responsabilidad, en una ciudad que teme estar "al borde del confinamiento".

Un cliente en la terraza de un bar de Ourense. La ciudad gallega de Ourense se ha convertido en la primera del país en afrontar la prohibición de encuentros sociales con personas no convivientes como medida de contención del covid. EFE/Brais Lorenzo

No en vano, por el momento los datos no invitan al optimismo. El área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras ha contabilizado 55 nuevos casos activos en las últimas 24 horas, de los cuales, 72 están ingresados y 8 en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital orensano.

Bajan los casos en Galicia y suben en Ourense

Los casos activos han bajado en todas las áreas sanitarias gallegas, a excepción de la de Ourense. En medio de esta situación, ayuntamientos limítrofes como Barbadás, separado de Ourense ciudad por una glorieta, observan con preocupación un eventual éxodo de orensanos y, de hecho, el alcalde, Xosé Carlos Valcárcel, ha desvelado a Efe que han solicitado la colaboración de la Subdelegación de Gobierno y Guardia Civil a fin de que los cuerpos y fuerzas de seguridad garanticen que se cumplen las medidas de seguridad y no entre "el bicho" en esta localidad.

El regidor ha apelado al "sentido de la ética y la responsabilidad" de la ciudadanía de Ourense capital tras recordar que este ayuntamiento lleva trabajando "duro" desde la desescalada "para tratar de controlar el virus".

Con menos de una veintena de casos detectados en este municipio de 11.000 habitantes, el consistorio reclama "más controles" para garantizar que se cumplen los horarios de cierre y terrazas.

Los hosteleros en general contemplan con preocupación y malestar las nuevas restricciones impulsadas por la Xunta de Galicia. Así las cosas, Javier Outomuro, presidente de la Unión de Hosteleros de Ourense, lamenta que "se criminalice" a su gremio con decisiones que entiende que van a castigar todavía más al sector.

En declaraciones a Efe, expone el "cabreo" de un sector que no comprende unas prohibiciones que les afectan de lleno. "No entendemos estas medidas, consideramos que no tienen sentido", esgrime, y es un sentimiento común, Outomuro, que remarca que los brotes no se producen en los restaurantes.

"Que digan qué brote hubo por reunirse en un restaurante", zanja este hostelero, que garantiza que la hostelería está cumpliendo estrictamente con los protocolos y que maximizan la higiene.

Además del caso de Ourense, uno de los que más preocupan junto con Madrid, otros ayuntamientos gallegos se levantaron estos días pasados con restricciones. Es el caso de los de Cambados (Pontevedra) y Ortigueira (A Coruña), que trabajan duro para intentar reducir la incidencia y tratar, como Ourense, de que no se tensione tanto su tejido empresarial.

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