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Pacto Vox Ni con Vox ni sin Vox: Cs veta a la ultraderecha de cara a la galería

Juan Marín es vicepresidente de la Junta de Andalucía gracias a los votos de Vox. Begoña Villacís cogobierna en Madrid por los 4 concejales de los de Abascal. La formación de ultaderecha es decisiva para que 'populares' y 'naranjas' sumen mayorías en muchos municipios y comunidades. Pero esta alianza no es, precisamente, matemáticamente exacta.

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Miguel Garaulet, diputado en el Congreso por Ciudadanos y coordinador de las negociaciones en Murcia, junto con Isabel Franco, candidata a la Asamblea Regional, y miembros de su partido.

Juan Marín es vicepresidente de la Junta de Andalucía gracias a los votos de Vox. Begoña Villacís cogobierna en Madrid por los 4 concejales de los de Abascal y Juan Trinidad es presidente de la Asamblea de Madrid gracias a los pactos cruzados con la ultraderecha. Ciudadanos firmó con Vox un acuerdo para convertir en alcalde de Palencia a su candidato, Mario Simón, gracias a los apoyos del PP y la ultraderecha. La misma situación se da en Granada o Badajoz, Ayuntamiento en el que el edil de Vox Alejandro Vélez, formará parte del equipo de gobierno. 

La Ejecutiva de Cs ha vetado —a nivel nacional y también en la Comunidad de Madrid— al "PSOE de Sánchez". También a la formación de ultraderecha. No obstante han acabado pactando con ambos. En Castilla La-Mancha cogobiernan en algunas ciudades con los socialistas —como Albacete o Ciudad Real— y con la ultraderecha en algunos de los citados municipios. A pesar de que el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, decía hace apenas un mes que su partido no entraría "en mesas a tres", este jueves el equipo negociador del partido en Murcia ha participado en una reunión de cinco horas con el PP y Vox. 

La formación de ultaderecha es decisiva para que 'populares' y 'naranjas' sumen mayorías en muchos municipios y comunidades. Pero esta alianza no es, precisamente, matemáticamente exacta y desde Ciudadanos apuestan por que sea el PP sea quien medie entre ambos partidos para llegar a un acuerdo conjunto que no "involucre" a su formación. Fuentes de la dirección no descartan que se llegue a un acuerdo similar que en el Ayuntamiento de Madrid —dándole puestos de segundo o tercer nivel—pero que no formen parte visible del Ejecutivo en la Comunidad.

Juan José Liarte, líder de Vox en Murcia, ha asegurado en el segundo pleno de investidura este jueves que lo que impide el acuerdo no es el grupo de Ciudadanos en la región, sino "el eje París-Madrid", en referencia a las advertencias del Elíseo a Albert Rivera a los pactos con la ultraderecha, y la dirección del partido:"Cs ha demostrado esta mañana es estar muy por encima de la dirección del partido a nivel nacional". Eliarte ha reconocido que hay una coincidencia del "95%" de sus puntos en el programa de 'populares' y 'naranjas'.

No obstante, el ultraderechista ha reafirmado su voto en contra: "Hoy digo esto con desagrado y vergüenza, hoy vamos a salir de aquí sin formar un Gobierno. Quiero que los ciudadanos sepan que vamos a tener un gobierno pronto, si las personas que insisten en desafiar a Rivera permiten que su grupo en Murcia actúe libremente, hasta el ultimo día, mi teléfono sigue encendido y mi mano, tendida".

El acuerdo programático no es un escollo, el mediático sí 

Los de Rivera alegan que no pactan con una organización de extrema derecha, aunque los conservadores lo hagan por ellos. Para los 'populares' en cambio, no supone ningún problema firmar pactos con Vox. Lo que sí les molesta es tener que ejercer como árbitros, realizar dos acuerdos por separado y conjugarlos con el beneplácito del otro, como ocurrió en el Ayuntamiento de Madrid, los dos con 80 medidas programáticas.

El coordinador del comité negociador de Ciudadanos en Murcia, Miguel Garaulet, ha explicado en declaraciones ante los medios tras el encuentro con Vox que se ha sentado con Vox porque estos "se sentían ofendidos, ninguneados e insultados" por ellos. Garaulet ha subrayado que ambos partidos han escuchado las demandas del otro y que no entiende la negativa de Vox a su acuerdo con el PP porque este ya incluye "amplísimos puntos de su programa que están dentro": "Incluye el 85% de sus peticiones, no entendemos su posición en contra".

En Andalucía se dio la misma situación con los presupuestos. La formación de extrema derecha forzó hasta el final al Ejecutivo su enmienda a la totalidad y consiguió —mediante un acuerdo extraordinario firmado por PP y Cs—modificar algunas partidas presupuestarias e introducir medidas sobre "violencia intrafamiliar" e "inmigración irregular", que ambos partidos aceptaron sin problemas.

Las diferencias de Ciudadanos y Vox no son esencialmente programáticas, ya que su socio prioritario no tiene problema alguno en ratificar acuerdos después firmados por los 'naranjas'. El giro a la derecha del partido que preside Albert Rivera ha dado sus frutos a nivel electoral, pero el coste de pactar con Vox es demasiado alto —al menos, mediática e internamente— para asumirlo con tanta naturalidad.

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