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Pactos postelectorales Navarra, Canarias y la desconfianza hacia Iglesias dificultan la investidura de Sánchez

La advertencia del PNV sobre la Comunidad Foral y la posibilidad de tener en contra toda la legislatura a Coalición Canaria preocupa a los socialistas. La postura de Unidas Podemos con los presos independentistas en la Mesa del Congreso ha encendido las alarmas en Ferraz. La dirección federal todo lo fía a las negociaciones que llevará personalmente el candidato

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en su encuentro en el Palacio de la Moncloa tras las elecciones del 28-A. EFE

“¡Peeeedro!!. El grito de Penélope Cruz cuando le fue concedido el óscar a Pedro Almodóvar es lo que contestan los dirigentes del PSOE cuando se les pregunta por los pactos para la investidura del candidato socialista o por los acuerdos en gobiernos autonómicos y locales.

El PSOE está en un mar de dudas tras haberse completado el ciclo electoral sobre qué pasos dar ahora y, además, han aparecido nuevas dificultades tras los comicios del 26 de mayo para que Pedro Sánchez sea proclamado presidente, por lo que todo lo fía a las negociaciones que emprenda el secretario general.

Dos de esas dificultades están en la formación de los Gobiernos en Navarra y Canarias. Los socialistas no quieren gobernar en la Comunidad Foral con el apoyo de Bildu, y preferirían dejar a la coalición de derechas . Sin embargo, la seria advertencia lanzada por el PNV, condicionando su apoyo a Sánchez a lo que ocurra en esta región, ha encendido las alarmas de los socialistas.

El secretario general de Coordinación Territorial del PSOE, el navarro Santos Cerdán, es quien más preocupado está por la situación, tanto porque conoce bien lo que pasa y puede pasar en su Comunidad a raíz de la decisión que se adopte, como por el hecho de que los nacionalistas vascos suelen cumplir sus advertencias. Y, además, a nadie se le escapa la artillería política que le daría a la derecha un acuerdo con Bildu.

Otro dilema está en con quién se gobierna en Canarias, donde el PSOE ha sido la fuerza más votada. Sin los dos diputados de Coalición Canaria en el Congreso la decisión hubiera sido fácil, y habría un acuerdo con Unidos Podemos y, posiblemente, con Nueva Canaria. Pero los dos escaños en la Cámara Baja pueden ser decisivos no sólo para la investidura de Sánchez, sino para poder sacar adelante numerosas iniciativas a lo largo de la legislatura. Si Coalición Canaria pasa a la oposición en el archipiélago, también estará en la oposición en la carrera de San Jerónimo durante toda la legislatura.

Y, a todo esto, se añade que en las filas socialistas ha crecido la desconfianza hacia Unidas Podemos y, en especial, hacia Pablo Iglesias. Hay casi indignación por la posición que mantuvieron en la Mesa del Congreso cuando se decidió sobre si podrían mantener el acta los diputados independentistas presos. La portavoz socialista, Adriana Lastra, en la Ejecutiva del lunes ya expresó claramente su malestar por esta postura, lo que dio alas a quienes no son muy partidarios del partido morado. “Si no son ni de fiar en la Mesa, para que entren encima en el Gobierno”; afirmó un miembro de la Ejecutiva.

A este se suman la nueva petición de Iglesias de querer ser ministro por encima de todo, y también se tiene en cuenta los resultados obtenidos por la formación morada el pasado domingo, dos hechos que también son valorado negativamente por la dirección socialista de cara a una acuerdo. Con todo ello, a día de hoy, el Gobierno de coalición se antoja un imposible.

Pese a este escenario, un dirigente de Ferraz comentó a Público que las “aguas deben bajar a su cauce”, que todavía hay resaca electoral y que las cosas se calmarán con el paso de los días. Además, se confían en que parece que todavía hay buena sintonía entre Sánchez e Iglesias.

Tal vez, por ello, Sánchez ha decidido dedicar la semana a Europa y, en principio, hasta que llegue junio no se empezará a negociar ni a tomar decisiones. José Luis Ábalos , el secretario de Organización del PSOE, ha hecho ya una ronda telefónica con todos los secretarios regionales para saber sus posiciones, y ahora se empezará a buscar fórmulas para formar gobiernos y marcar las líneas rojas.

Las líneas generales están claras y son dos, aunque hay algunas excepciones. La primera es que en los lugares donde la suma para gobernar dé con Unidas Podemos se buscará ese acuerdo como primera vía. Donde el PSOE sea el partido más votados y no se sume con la formación de Iglesias se intentará el acuerdo con Ciudadanos, entre otras cosas, para evitar que Vox condicione los gobiernos de las instituciones.

De esta forma, el PSOE ve por seguro los gobiernos de Asturias, Baleares, La Rioja y Aragón. Cree que hay grandes posibilidades de que Ciudadanos les permita gobernar en Castilla y León en minoría, y hay más dudas en Murcia.

Con respecto a Madrid hay poca confianza, aunque se va a intentar con todas las fórmulas posibles. En la dirección federal se cree que Pablo Casado no se va a dejar perder ni el ayuntamiento ni la comunidad tenga que hacer lo que tengan que hacer, incluyendo la posibilidad de incorporar a Vox al Gobierno.

En todo caso, en Ferraz se sigue manteniendo que no se quiere prolongar las negociaciones y se mantiene, como previsión, que la investidura se fije a principios del mes de julio. y que a finales de ese mese estén ya confeccionados todos los gobiernos autonómicos. Pero, como dice en la dirección federal, “todo depende de Pedro”.

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