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PAÍS VASCO Euskadi busca un acuerdo para actualizar el Estatuto tras 40 años de incumplimientos

Este viernes se cumplen cuatro décadas del referéndum en el que se aprobó el texto legal autonómico. Una comisión de expertos intenta sentar las bases que permitan su reforma. “Nadie habla de secesión”, destacan desde el PNV.

Vista general del Parlamento Vasco, en Vitoria. EFE/David Aguilar

Hubo una vez un jueves de urnas. Ocurrió hace exactamente cuarenta años en Euskadi, un territorio que daba pasos para buscar su encaje tras la larga noche de la dictadura. El 25 de octubre de 1979, la ciudadanía vasca se pronunció a favor del nuevo Estatuto de Gernika. Cuatro décadas más tarde, las distintas fuerzas políticas exploran vías para determinar si es posible actualizarlo en base a unos consensos mayores.

Aquel jueves no solo se votó en el País Vasco: también Catalunya estaba llamada a las urnas para aprobar su configuración como autonomía y, por tanto, dotarse de un estatuto. Los niveles de apoyo electoral fueron similares en ambas comunidades: con una participación del 58,8%, en el País Vasco hubo un 90,2% a favor del sí y un 5,5% por el no, así como un 3,4% de abstenciones y un 1,1% de votos nulos.

En el caso de Catalunya se registró una participación bastante parecida (59,7%). El 88,1% votó por el sí al Estatuto de Autonomía, mientras que el 7,7% lo hizo por el no y el 3,5% se abstuvo. En ese caso, los votos en blanco no llegaron al 0,5%.

Exactamente 40 años después, la situación política en cada uno de estos territorios guarda ya muy pocas similitudes. Catalunya –que en 2006 aprobó en referéndum un nuevo estatuto, luego amputado por el Tribunal Constitucional– está sumergida hoy en las consecuencias políticas, penales y hasta policiales del Procés. La Comunidad Autónoma Vasca, en cambio, mantiene unas relaciones estables con el Gobierno central.

En Euskadi, los debates sobre la posible actualización del estatuto de autonomía –que a día de hoy acumula una larga lista de incumplimientos en materias de competencias no transferidas por parte del Estado– se desarrollan en la comisión de expertos designada por la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco para tratar de sentar las bases de un texto articulado.

“Nadie está hablando de secesión, ni independencia, ni autodeterminación por vía unilateral. Estamos buscando una actualización de nuestro autogobierno que nos permita seguir avanzando de manera democrática y pacíficamente, en convivencia con el Estado”, afirma a Público el responsable del área institucional del PNV, Koldo Mediavilla.

"Mayores complicidades"

Coincidiendo con el 40 aniversario del referéndum estatutario, Mediavilla subraya que “en todo ese tiempo ha habido cambios sustanciales en la realidad del país”. “Hay generaciones de vascos que no han tenido la oportunidad de ni tan siquiera refrendar ese marco jurídico-político. Creemos que es el momento de actualizarlo. ¿Cómo? Pues buscando mayores complicidades políticas que la que nos llevaron a su aprobación en 1979”, sostiene.

De todo eso se está hablando en la comisión de expertos, que prevé presentar un documento antes de que acabe noviembre. “Aún no sabemos si habrá un solo texto con votos o varios textos”, dijeron fuentes de dicha comisión a Público. En tal sentido, indicaron que “se tratará de homogeneizar los puntos en discordia, siempre y cuando sea posible”.

"Se trata de darle una vuelta al modelo de relación con el estado"

“La potencialidad que el Estatuto de Autonomía tenía en 1979 se cerró hace tiempo. Hoy ya es un coche destartalado, un modelo que no funciona”, apunta Mario Zubiaga, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad del País Vasco (UPV). “El debate sobre la actualización del autogobierno –continúa– deriva precisamente de ese diagnóstico: “se trata de darle una vuelta al modelo de relación con el estado y que exista una garantía efectiva y real de autogobierno”.

Zubiaga subraya que a día de hoy “existe un acuerdo de bases para la actualización del autogobierno firmado por PNV y EH Bildu, y con la firma también de Elkarrekin Podemos en lo referente a derechos y libertades”. “Ese acuerdo de país existe ya, otra cosa es que alguno, por cálculo político o porque entiende que la coyuntura no es oportuna, no le interese que eso se ponga en la agenda pública”, sostiene el profesor de la UPV.

Ahí radican precisamente las dudas. El PNV ha manifestado en reiteradas ocasiones que quiere ampliar las bases de los apoyos al nuevo texto estatutario, lo que implicaría sumar a fuerzas como Elkarrekin Podemos o PSE. Sin embargo, eso podría provocar el alejamiento de EH Bildu.

“Lo previsible en el próximo mes es que se produzca una ruptura del PNV con EH Bildu, y que esta última fuerza política haga propaganda en el futuro de un texto articulado propio, básicamente porque el PNV no quiere ahondar en el derecho a decidir”, pronostica Ramón Zallo, catedrático de comunicación audiovisual en la Universidad del País Vasco e integrante de la plataforma Demokrazia Bai (Democracia Sí).

"No cerrar puertas"

Sin embargo, en la sede del PNV aún confían en la posibilidad de alcanzar un acuerdo amplio. “Estamos trabajando por esa vía en todos los foros”, afirma Mediavilla. A su juicio, “la crisis institucional y de convivencia territorial que vive el Estado viene a aconsejar que no se cierre la puerta a posibles vías de salida y solución no solo al caso vasco, sino también al caso catalán y a la propia estructura del Estado”. “Hoy más que nunca creemos que es necesario vincularse al diálogo”, remarcó.

En una reciente entrevista ofrecida a Noticias de Gipuzkoa, el secretario general de Podemos, Lander Martínez, subrayó que la formación morada apoyará “un estatuto social y que no genere división o fractura, reconociendo el carácter nacional de Euskadi”, destacando precisamente que “esa posición es la mayoritaria en Euskadi”.

El PSE, socio del PNV en las principales instituciones vascas, sostiene que no se sumará a ninguna iniciativa que implique superar la legalidad, una carrera en la que tampoco buscan meterse los nacionalistas. “Si a alguien le produce alguna envidia lo que ocurre en Cataluña, que lo diga. Si alguien cree que lo que ha impulsado el independentismo catalán es lo que debe seguir Euskadi, que lo diga”, afirmaba la secretaria general de la formación socialista, Idoia Mendia, en un acto celebrado hace algunos días.

Más allá de esas declaraciones, el único partido que efectivamente se ha desvinculado de cualquier tipo de reforma estatutaria es el PP vasco. El partido del ex ministro Alfonso Alonso no comparte la idea de modificar el Estatuto de Gernika pese a los incumplimientos que hoy, cuarenta años después, sigue acumulando.