Público
Público

El Parlament aprueba la primera ley para educación en Catalunya

La norma refuerza la figura del director y blinda la inmersión lingüística

PUBLICO

Si todo va según lo previsto Catalunya tendrá la primera ley de educación de su historia. La Ley de Educación de Catalunay (LEC) pasará esta mañana el último trámite parlamentario y será aprobada definitivamente.

La norma, pactada entre CiU, PSC y ERC, ha dejado fuera a uno de los socios del tripartito, ICV-EUiA, contrarios como son a varios "de los temas más importantes" de la LEC como el mantenimiento del concierto a los colegios que segregan al alumnado en función del sexo o la financiación.

Sin embargo, y pese a la bronca en la tramitación, fuentes del tripartito aseguraron que sus portavoces evitarán hoy enfrentarse en el debate. El objetivo: evitar que la falta de entendimiento les desgaste aún más. También el PP y el Mixto están, como era de prever, en contra de la norma.

La ley, que ha levantado polémica también entre la comunidad educativa, establece que los alumnos no pueden ser separados en función de su lengua. Además, la norma blinda la inmersión en catalán y entierra el debate de la tercera hora de castellano en los seis cursos de Primaria, que hasta ahora la Generalitat no ha aplicado pese al decreto estatal. Como alternativa propone que los padres de alumnos puedan instar, en su primera enseñanza y en el momento de la matrícula, "a que sus hijos reciban atención lingüística individualizada en castellano".

La norma también dota a las escuelas de mayor autonomía, hace una defensa explícita de la diversidad de los centros y rechaza la uniformidad como valor educativo. Además, con la nueva ley el papel de los directores se refuerza. De esta manera, el director podrá proponer a la conselleria de Educación "requisitos o perfiles propios para lugares de trabajo definidos de acuerdo con el proyecto educativo del centro".

Algunos sindicatos, con más dureza el mayoritario USTEC, critican la autonomía de centros ya que, según ellos, favorece la competitividad entre escuelas, no prima el trabajo en equipo y plantea proyectos diferenciados.

"Es un modelo que mira al funcionamiento de los centros privados", ha afirmado en varias ocasiones la portavoz de USTEC, Rosa Cañadell.

Más noticias de Política y Sociedad