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Partidaria siempre del consenso y dura cuando la situación lo demanda. Pilar Llop, una jueza "de trinchera" para dar la batalla feminista en Justicia

Especialista en violencia de género, la búsqueda de la igualdad y el deseo de transformar la sociedad han sido los motores de su incursión en política. Entre sus principales retos, la nueva ministra deberá retomar las infructuosas negociaciones entre el PP y el PSOE para renovar el Consejo General del Poder Judicial, remodelación paralizada desde finales de 2018.

PILAR LLOP
Pilar Llop interviene en la jornada en el Congreso de los Diputados sobre el Estado Abierto, el día 17 de mayo de 2021, en Madrid. I. Infantes / EUROPA PRESS

El nombre de Pilar Llop lleva más de cinco años sonando con fuerza en el búnker socialista. Un valor en alza que ahora, por fin, tras su nombramiento como nueva ministra de Justicia se ha evidenciado con plenitud. Jueza "de trinchera" –como le gusta definirse– y especialista en violencia de género, Pilar Llop Cuenca (Madrid, 1973) tiene por delante la imperiosa remodelación del Consejo General del Poder Judicial y una importante labor de broza en el seno de la judicatura, con el machismo campando a sus anchas.

La nueva ministra recogerá su cartera tras largos meses de negociaciones infructuosas entre el PP y el PSOE para renovar el órgano de gobierno del poder judicial español, remodelación que lleva paralizada desde finales de 2018 y para la que se tendrá que entender con el responsable de Justicia e Interior del PP, Enrique López. También tendrá que hacer frente a la renovación del Tribunal Constitucional, pendiente de la sustitución de cuatro miembros de los 12 que conforman el TC que corresponde elegir al Congreso, cuyo mandato de nueve años concluyó en noviembre de 2019.

En una reciente entrevista a EFE, Llop rechazaba la controversia generada en torno a la ley trans y se mostraba conciliadora: "Hay que alejarse de las polémicas e intentar unir y buscar las fórmulas adecuadas para que, con seguridad jurídica, con certeza y certidumbre para todas las personas, se puedan contemplar en la ley los supuestos que existen en la realidad y los derechos que a las personas les tienen que ser reconocidos por el legislador".

Sobre la ley de garantía integral de la libertad sexual, conocida como la ley del "sólo sí es sí", Llop señalaba que el informe preceptivo –pero no vinculante– del Consejo General del Poder Judicial "no dice que no se pueda tipificar o regular de alguna manera el consentimiento, sino que tal y como está en el borrador de ley del Ministerio de Igualdad, no es como tiene que ser".

Para el Poder Judicial, la forma de incluir el consentimiento explícito en el anteproyecto, vulneraría el principio de presunción de inocencia, "pero –advertía Llop– no dice que no se puedan explorar otras fórmulas que no lo vulneren, se trata de saber si el consentimiento explícito tiene que contemplarse con una fórmula legal que esté expresada en el texto de la ley. Eso se puede hacer, pero habrá que buscar la técnica adecuada". 

Templanza y compromiso feminista

Partidaria siempre del consenso y dura cuando la situación lo demanda, la trayectoria de Llop es un claro ejemplo superación. Hija de un taxista –reconvertido en empleado de banca– y de una peluquera, la futura magistrada cambiaba los mamotretos jurídicos por la escoba para barrer el suelo de la peluquería de su madre. Estudió Derecho en la Universidad Complutense y sacó la oposición de juez en 1999. Desde entonces, su compromiso con la violencia de género ha sido intachable.

Trabajo y tenacidad son las claves de su éxito. Llop colgó la toga en 2015 para entrar en política de la mano de Ángel Gabilondo, del que se convirtió en su número dos de la lista socialista por Madrid. Asumió la presidencia del Senado apenas cinco meses después de llegar como senadora a la Cámara Alta: era una de los 57 senadores designados por los parlamentos autonómicos al contar con el respaldo de la Asamblea madrileña.

Feminista hasta la médula, la búsqueda de la igualdad y el deseo de transformar la sociedad han sido los motores de su incursión en política. Pero también durante su trayectoria previa. No en vano Llop ha sido letrada del Gabinete técnico del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), donde asumió la jefatura de la Sección del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, y fue secretaria de la Comisión de Igualdad, del Foro Justicia y Discapacidad y del Comité de Dirección. Desde 2009 a 2015, se desempeñó en un juzgado especializado en violencia sobre la mujer.

Su templanza y compromiso feminista quedaron demostrados durante un reciente rifirrafe con el senador de Vox Jacobo González-Robatto Perote, que tuvo a bien provocarle en su intervención con un "gracias, señora presidente", como si la palabra "presidenta" no existiera. A lo que Llop respondió, impasible, con un "gracias, señora senadora". 

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