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Partido Popular Casado liga su futuro al de Ayuso

"Si Pablo pierde Madrid, está muerto políticamente", aseguran fuentes del PP. La maniobra de Ayuso supone muchos riesgos para ella misma y también para una dirección del PP que presume de marcar distancias con Vox.

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una visita al Hospital de Campaña de Ifema. E.P.
El líder del Partido Popular, Pablo Casado, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una visita al Hospital de Campaña de Ifema. E.P.

El futuro de Pablo Casado está en manos de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid utilizó la moción de censura auspiciada por PSOE y Ciudadanos en la Región de Murcia contra el Partido Popular para activar el botón del adelanto electoral. Un botón que ya amagó con pulsar el pasado año pero que la dirección del Partido Popular, encabezada por Casado, paralizó para no soliviantar a su socio de Gobierno. Cs tiene la llave de la gobernabilidad en Ejecutivos como Andalucía y Castilla y León, aunque según la dirección de Inés Arrimadas ninguno de ellos corre peligro.

"Si Pablo pierde Madrid, está muerto políticamente", dice sin ambages una fuente popular a Público. El líder de la formación conservadora es consciente de que el PP no pasa por su mejor momento, como bien le recuerdan desde sus propias filas, pero se escuda en que todavía le quedaba tiempo. Pero si Ayuso fracasa no habrá tiempo que valga, arrastrará a Casado con él. Ya sea por decisión propia o forzado por el resto de barones y compañeros de partido.

La intención de la dirigente del PP es que las elecciones se conviertan en un "plebiscito" sobre su figura y, por ende, sobre el futuro de la derecha en este territorio. En esta ocasión la operación sí ha contado con el visto bueno de un Casado en 'shock' tras perder el gobierno de Murcia. Cada paso de Ayuso ha estado medido por su jefe de gabinete, el todopoderoso Miguel Ángel Rodríguez. El objetivo final del que fuera 'mano derecha' de Aznar es encumbrar a Ayuso hasta La Moncloa; un plan que deja fuera a Casado.

Los riesgos de la estrategia de Ayuso

Lo cierto es que la maniobra de la presidenta madrileña supone muchos riesgos  para ella misma y también para la dirección del PP y escasas ventajas, más allá de prescindir de un socio claramente incómodo para Ayuso. El primer peligro es que no se produzcan elecciones —anunciadas para el 4 de mayo— porque prosperen las mociones de censura presentadas por PSOE y Más Madrid. Una cuestión que todo apunta a que se decidirá en los tribunales.

El segundo es que sí se celebren comicios, pero Ayuso no llegue a la mayoría absoluta, como así pronostican que ocurrirá en el PP, y que los votos de Vox sean insuficientes. El próximo parlamento tendrá cuatro asientos más de los actuales, hasta un total de 136, cuya mayoría absoluta se fijará en los 70 escaños. En ese escenario ambos necesitarían a Ciudadanos y a Ignacio Aguado le resultaría muy difícil apoyar a la misma presidenta que le ha cesado.

Si Ayuso consigue mayoría absoluta junto a Vox, Casado también tendría un problema

Es más, incluso en el escenario más optimista, en el que Ayuso sea primera fuerza y se baste con los votos de Vox, Casado también tendría un problema.  En ese futurible Ejecutivo madrileño, Ayuso tendría que convivir con Vox de la misma manera que lo ha hecho con Ciudadanos. La dirigente del PP nunca ha ocultado su buen entendimiento con la portavoz de la formación ultraderechista, Rocío Monasterio, pero Casado sí ha marcado distancias con Santiago Abascal, especialmente en los últimos meses.

En el entorno del líder del PP decían esta misma semana que tenían un plan para "desactivar" a Vox, como ya hicieron con Ciudadanos. Casado se atribuye el mérito de la debacle de Albert Rivera en noviembre del 2019 y presume de tener una estrategia "muy mediata" para marcar distancias con la formación ultra y no entrar en "sus marcos" ni sus "discursos interesados": "No vamos a travestirnos", apuntaban las citadas fuentes.

El sueño de Génova: una mayoría absoluta de Ayuso

En un acto celebrado este jueves con motivo del homenaje a los fallecidos en los atentados yihadistas del 11 de marzo de 2004, Casado ha señalado que las elecciones madrileñas son la "primera etapa" para unir al centroderecha en la "papeleta del PP". El conservador ha argumentado que  lleva tres años intentando unir a "los demás partidos del centro y la derecha" y que "si no lo han querido" harán la suma "por la base" pues los madrileños pueden votar para dar una "mayoría absoluta" a Ayuso.

Sin embargo, según las estimaciones de Key Data para Público en el mes de noviembre, Ayuso ganaría fuerza respecto a las elecciones del 2019 y sería primera fuerza con 39 escaños, pero seguiría necesitando tanto a Vox como a Ciudadanos. 

En ese evento ha coincido con la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, aunque no ha mediado saludo alguno entre ambos. Una de las obsesiones del líder del PP ha sido la refundación de la derecha de la mano del partido naranja pero también de Vox. La interlocución entre ambos está quebrada tras los movimientos en Madrid; Casado considera "irresponsable" la moción de censura de Murcia, Ayuso opina lo mismo respecto al adelanto electoral.

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