Público
Público

Catalunya Vic denunciará por delito de odio al conductor que embistió las cruces amarillas

La alcaldesa de la localidad barcelonesa confirma que el conductor ha sido identificado gracias también a la labor de los vecinos que "han facilitado información". 

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Un coche arrolla las cruces colocadas en la plaza de la localidad catalana. Twitter / @smileneos

El Ayuntamiento de Vic (Barcelona) denunciará por un delito de incitación al odio al conductor que este pasado domingo arrolló varias hileras de cruces amarillas en la Plaza Major del municipio, un vecino de la población que al parecer sufre algún trastorno mental y al que la Policía Local ha citado a declarar este mismo lunes, asistido de abogado.

Según han informado fuentes municipales, la policía municipal ha abierto diligencias contra el conductor por los delitos de conducción temeraria y de daños, aunque el ayuntamiento ha anunciado ya que cuando la causa llegue al juzgado lo denunciará también por incitación al odio y la discriminación.

Gracias a la colaboración ciudadana y a las imágenes del coche embistiendo la cruces, que se convirtieron en virales, los agentes han podido identificar al propietario del vehículo y presunto autor de los hechos, un vecino de Vic de 52 años que, al parecer, sufre algún tipo de trastorno mental.

De acuerdo con las primeras investigaciones, el conductor actuó solo, de forma espontánea, sin que su ataque a las cruces plantadas forme parte de ningún plan organizado.

El conductor ha sido citado a declarar esta mañana en la comisaría de la Policía Local de Vic, asistido por un abogado, y está previsto que el atestado se remita al juzgado una vez los agentes concluyan sus diligencias de investigación. 

A través de su cuenta de Twitter, la alcaldesa, Anna Erra, ha dado las gracias a los vecinos que que "han facilitado información y dado muestras de apoyo" para identificar al conductor y ha anunciado que el ayuntamiento seguirá reclamando su "coaccionada libertad de expresión".

Erra ha calificado el suceso como un "incidente deplorable contra la seguridad de las personas y la libertad de expresión".

El coche entró el domingo en la plaza, donde había decenas de personas, y empezó a derrumbar las cruces hasta que abandonó la plaza.