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PP Casado endurece su discurso contra el independentismo en su paso por Barcelona

El candidato del PP propone una batería de modificaciones legales contra el soberanismo en su único acto de campaña en Catalunya, que ha contado con la participación especial de Rosa Díez.

Rosa Díez, a la derecha de la imagen, en Barcelona con Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo.(MARTA PÉREZ | EFE)

Pablo Casado se pasa por Catalunya haciéndole un guiño al hombre fuerte del pasado reciente del PP, José María Aznar. “Con el PP en el gobierno", ha dicho este miércoles, "el independentismo tiene que perder toda esperanza". Los populares han realizado su único acto de campaña en Catalunya en el Museo de Historia de Barcelona casi a escondidas. Algunos periodistas nos hemos enterado, literalmente, por la prensa (la de derechas). Descontando los oradores, la sala Martí l’Humà se dividía entre periodistas y funcionarios del PP. No por vieja la táctica es menos efectiva: para los populares perder votos en Catalunya significa ganarlos en España.

Si hubiera caído el cartel con el logotipo del PP y descubierto otro de la Liga de la pimpinela escarlata no nos habríamos sorprendido nada: Casado está aquí para salvar España entera, los empresarios catalanes -"la Catalunya próspera"- y los ciudadanos inocentes –exactamente por este orden– del terror amarillo separatista. 

Incluso cuenta con la ayuda de una auténtica aristócrata, Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta Ramos, marquesa de Casa Fuerte, con la que espera remontar en las encuestas, también en Catalunya. No obstante, la anterior experiencia acabó el 28 de abril con el peor resultado de la historia del PP catalán, con solo un diputado.

Cumplimiento íntegro de las penas para los condenados

Después de saludar a los "heroicos afiliados del Partido Popular de Catalunya", el líder del PP ha recorrido la historia política moderna catalana. En su opinión, esta se empezó a torcer con Jordi Pujol y su programa 2000. De aquí en adelante, llamas y azufre: "ingeniería social", la "traición" de Montilla, "totalitarismo" y "ruedas de molino con las que algunos nos quieren hacer comulgar", "incompetencia" y "corrupción" y así hasta llegar al "golpe de la legalidad en Catalunya" el 2017. "Catalunya se ha roto en dos comunidades y mil parches" y la cola con la cual Casado quiere unirla es químicamente fuerte. "El apaciguamiento no conduce a nada: hay que actuar, reivindicar la ley", ha aseverado. En esta misión, "la moderación no es el camino más corto".

El candidato de los populares ha reivindicado el proyecto de España Suma (un paraguas electoral con Ciudadanos y Vox) y, ante su fracaso, ha animado a votar el PP. Su programa para Catalunya, a grandes rasgos: "Ley de seguridad nacional" porque "los violentos no incendien también esta semana Catalunya", "tipificación del referéndum ilegal" en el código penal, "la tipificación del delito de ‘rebelión para que no haya violencia", "el fin de Diplocat, del adoctrinamiento a las escuelas, de la propaganda a los medios públicos", la "modificación de la euroorden" para facilitar las extradiciones, "cumplimiento íntegro de las penas a los condenados por sedición", "ningún indulto".

A todo esto, el presidente del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, lo ha llamado "concordia" en el cierre del acto. En positivo la lista no ha sido tan larga y se ha limitado a proponer una "gran reconstrucción cívica y política del constitucionalismo". De paso, Casado ha acusado Pedro Sánchez de debilidad ante el presidente de la Generalitat, Quim Torra, e incluso ante el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, "que le marca la campaña, le hace recuperar la plurinacionalidad y no descarta posibles pactos con los independentistas".

Rosa Díez anuncia que votará al PP

Casado ha dado a la invitada estrella de la jornada, Rosa Díez, que ha blandido durante toda su intervención un ejemplar de la Constitución. "Decía Pablo Casado que no era un acto de partido: yo creo que sí, y he venido sabiendo que era un acto de partido", ha declarado Díez para sorpresa de todo el mundo. La exlíder de UPyD ha pedido "mojarse" el próximo 10-N y votar al PP, "un partido que ha aprendido de sus errores".

Y, dirigiéndose a Casado, y por si quedaba cualquier duda: "Estoy aquí porque quiero que ganes las elecciones". "Con Catalunya nos descuidamos", ha asegurado Díez antes de hacerse eco del discurso del candidato del PP y subrayar que ahora hace falta "no caer en la receta del apaciguamiento" y "el entreguismo" a los "enemigos de la España constitucional y democrática".

Álvarez de Toledo ha tomado a continuación el micro para reivindicar el pasado imperial de España, citando el encuentro entre los reyes católicos y Cristóbal Colom en Barcelona, el inicio de la conquista de América, símbolo de la "proyección internacional de España". "Una gesta infinitamente más noble y civilizada del que los enemigos internos y externos de España nos han hecho creer, a pesar de sus claroscuros", ha añadido. Como Casado, la diputada del PP ha manifestado que "Catalunya nunca fue una nación".

La candidata por Barcelona ha cargado contra los que ha considerado como "competidoras directos": el PSC –"nacionalistas que militan en la izquierda para que el nacionalismo pueda completar su proyecto hegemónico"–, Ciudadanos –"cometieron el error de no presentarse en la investidura" el 2017– y Vox, a los cuales ha descrito como "tribalistas desleales" que promueven "ficciones" que generan "frustración". "Es tan fantasioso prometer la independencia de Catalunya como la derogación de la autonomía de Catalunya", ha remachado, entre los aplausos del escaso, pero entregado público.

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