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El PP cierra filas con Rajoy seguro de que seguirá en La Moncloa tras unas elecciones el 26-J

Las encuestas internas que maneja el presidente le dan una victoria más holgada que la de diciembre, pese al ascenso de Ciudadanos. El líder conservador emprendería una renovación tranquila del partido desde el Gobierno.

El presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante una intervención en un acto de su partido en Salamanca./ EFE

MADRID.- Los ánimos en el PP han cambiado radicalmente: de la desazón y la preocupación de hace unas semanas, cuando los conservadores daban por hecho un pacto entre el PSOE y Podemos (sin Ciudadanos) que facilitase un Gobierno a la valenciana, han pasado en los últimos días a respirar aliviados e ir sumando razones por las que contemplan que, de nuevo, el viento electoral vuelve a ser favorable a su líder, Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno, según ha podido saber Público de fuentes conservadoras cercanas, maneja estudios sociológicos que le darían una mayoría más holgada que la obtenida en las elecciones generales del pasado mes de diciembre: hasta 12 escaños más (135 escaños) y pese a que Ciudadanos también mejoraría sus resultados. La formación de Albert Rivera, sin embargo, y pese a los buenos datos que le están dando las encuestas en los medios de comunicación, no superaría a Podemos ni al PSOE, confirman los interlocutores de este diario.

"Hay que ser muy cautos. PP y PSOE siguen liderando la práctica totalidad de las encuestas; el voto sigue siendo muy conservador en ese sentido, tal y como se demostró el 20-D, pese al batacazo de ambos", advierten las fuentes, que sólo contemplan una "altísima" abstención como riesgo electoral. Una abstención que, en cualquier caso, siempre "penaliza" a la izquierda.

Los conservadores creen que el PSOE relevaría a Sánchez tras unas probables elecciones el 26-J y dejaría gobernar al PP, que podría lograr hasta 135 escaños

Rajoy, pues, se ve ya como presidente en una nueva legislatura "de cuatro años" y sus actos y comparecencias públicas ahora son ya de corte completamente electoral. "Está en campaña", confirman en el PP, un partido que es ahora una balsa de aceite y donde el malestar por ausencia de iniciativa del jefe del Ejecutivo en las negociaciones de los pactos, el liderazgo muy cuestionado de Rajoy o las guerras internas entre la calle Génova (Pablo Casado, Andre Levy o Javier Maroto, sobre todo) y la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y su equipo de La Moncloa han quedado aparcadas, al menos, hasta las más que posibles elecciones del 26 de junio.

Ni el PP ni el Gobierno creen en absoluto en que vaya a haber una gran coalición ahora, pero confiesan que su mano debe constar como "tendida" hacia el PSOE. Otro escenario se abrirá tras estas nuevas elecciones y si, como Rajoy prevé en base a sus sondeos, el PP revalida su mayoría con más escaños. Los conservadores creen que el PSOE sustituirá inmediatamente a Pedro Sánchez -que obtendría el mismo o peor resultado- y dejará gobernar al PP. Esta vez sí.