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Elecciones generales 10-N El PP crece tras la crisis catalana y Cs trata de parar la caída endureciendo el discurso

"El marco de debate político actual beneficia a la derecha, al colocar en el centro del debate la cuestión territorial y el desafío independentista catalán, lejos quedan los temas sociales o el discurso de frenar a Vox, como el 28 de abril".

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El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a la número uno por Barcelona, Inés Arrimadas y la jefa de la oposición en el Parlament, Lorena Roldán. Fuente: Cs

La sentencia condenatoria del Tribunal Supremo contra la cúpula del 'procés' ha provocado todo un terremoto político, social y judicial en Catalunya, que afecta al conjunto del Estado. El tribunal que preside el magistrado Marchena imputó los delitos de malversación y sedición —no así el de rebelión— a los políticos y activistas que organizaron el referéndum del 1 de octubre. Una condena tachada de "injusta" por la parte más afín al independentismo y de "insuficiente" por el lado de los partidos que conforman la derecha española.

Las últimas encuestas publicadas dibujan una clara tendencia tras las protestas ciudadanas en Catalunya y la tensión provocada por los violentos episodios de las noches. El Partido Popular se acerca a un PSOE que pierde fuelle y Pablo Casado resulta el principal beneficiado no solo de la repetición electoral, sino de la crisis en Catalunya. También lo es Vox, al que algunos sondeos sitúan en tercera posición, por delante de Unidas Podemos, en escaños no así en votos. Ciudadanos, por su parte, no logra parar la caída libre que sufre desde que se anunció la convocatoria del 10N, a pesar de haber endurecido el discurso.

El politólogo Eduardo Bayón, especialista en asesoramiento en comunicación política, asuntos públicos y estrategia, explica a Público que PP está acaparando el voto del centro-derecha desde las elecciones municipales y autonómicas de mayo. "Los meses precedentes a las elecciones generales de abril, la formación naranja consiguió disputar de 'tú a tú' al PP el ese espacio (en el CIS le superaba en las posiciones 5 y 6 y se le acercaba en la 7, en una escala 1-10), pero condicionados por esa competición electoral con los 'populares', abandonaron el "centro" para escorarse hacia la derecha, dejando además de lado el papel de partido liberal y bisagra capaz de pactar con socialdemócratas y conservadores".

"La concentración de voto en un sistema electoral donde las circunscripciones pequeñas lo premian, está colocando al PP por encima de los 100 diputados"

Bayón añade que el cambio en la estrategia de Casado -optando por la moderación en el discurso, con un perfil más estadista y con apariciones de una mayor periodicidad en los medios- sumado a los cambios en las listas, "está dibujando al PP como el principal partido de la derecha y le está haciendo mostrarse como el caballo ganador de ese bloque". "La concentración de voto en un sistema electoral donde las circunscripciones pequeñas lo premian, está colocando al PP por encima de los 100 diputados y con opciones reales de acercarse aún más al Partido Socialista, mientras que Ciudadanos es el partido que menos fidelidad de voto tiene". 

¿Será determinante lo ocurrido en Catalunya de cara al 10-N?

El politólogo cree que con las imágenes televisadas en prime time y en directo durante toda esta semana, "desde luego que genera un marco de debate político que beneficia a la derecha, al colocar en el centro del debate la cuestión territorial y el desafío independentista catalán". Añade Bayón que "lejos quedan los temas sociales o el discurso de frenar a Vox, ambos mucho más presentes en las elecciones de abril, a diferencia de lo que ahora ocurre. En aquellas elecciones, el clima del conflicto catalán había bajado de intensidad ante las propuestas de dialogo por parte de Moncloa".

Los 'populares' reconocen en privado que no llegarán al Gobierno si su resultado no mejora en esta repetición electoral, teniendo en cuenta que Catalunya es la segunda región que más escaños reparte (48), por detrás de Andalucía, y aunque sus trackings internos auguran una mejora -especialmente en la España interior- pronostican que si el PSC sigue fuerte, no podrán recortar las distancias. 

Sin embargo, los conservadores están convencidos de que su discurso de "estabilidad y orden" está llegando "favorablemente" al resto del país. El discurso de Pablo Casado de este lunes en el Comité de dirección del PP muestra su giro de 180 grados. De pedir insistentemente la aplicación del 155 en abril a querer romper "la dinámica de bloques" para liderar entre los que quieren "entenderse en catalán y español".

Voces de la dirección consideran que Sánchez no ha gestionado bien lo ocurrido la pasada semana y que lo pagará el 10-N, mientras que critican que Ciudadanos se haya puesto a la altura de Vox, discursivamente hablando. "Rivera no va a subir por pedir el 155 más alto", subrayan fuentes de la dirección. "Lo de decir que va encarcelar a los políticos independentistas es un patinazo grande. Eso lo hacen los jueces", señalan.

"Yo quiero ser presidente para meter en la cárcel a los que intenten romper este país".

"Yo no quiero ser presidente para tener un helicóptero o dormir en La Moncloa. Yo quiero ser presidente del Gobierno para defenderos a todos, proteger a las familias españolas y meter en la cárcel a los que intenten romper este país", fueron las palabras textuales de Albert Rivera en la concentración organizada por Ciudadanos el domingo en Barcelona, una aseveración que comparte el líder de la formación ultraderechista Vox y censuradas por el propio Casado.

Respecto a las medidas que hay que poner en marcha en Catalunya de inmediato, el líder de Ciudadanos es partidario de aplicar el 155 "de verdad", "sin complejos". "Lo utilizamos ya con Puigdemont y lo quitamos de frente de la Generalitat", dijo tras reunirse Sánchez en La Moncloa la pasada semana. Sin embargo, su aplicación por parte del Ejecutivo centras tras la Declaración Uniteral de Independencia en el Parlament, reforzó todavía más al independentismo.

Su tono ha ido en aumento a lo largo de las semanas. El jueves comparó los incidentes ocurridos en Barcelona con las guerras en ciudades como Alepo y Bagdad. "Esto no es Alepo, ni Bagdad... es Barcelona. Estamos ante una emergencia nacional y con un presidente autonómico liderando a los comandos separatistas. El Gobierno no puede seguir paralizado ante el tsunami de violencia. Señor Sánchez, #155YA, vamos tarde", escribió en su cuenta de Twitter.

El viernes, tras la sucesión de altercados en Barcelona, compareció para volver a pedir que se aplique el 155 de inmediato, como lleva solicitando meses. "Basta de estar acojonados, con perdón, con lo que hacen los separatistas", dijo. "Bajémlosle el volumen a Torra, ¿saben cuál es la manera de ponerle en mute? Cesándole", han sido sus palabras este lubnes.

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