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Precampaña electoral El PP de Casado se volcará con Juanma Moreno en Andalucía, pese a que apoyó a Santamaría en primarias

La formación conservadora intensifica su presión para que Ciudadanos aclare si apostará por respaldar otro Ejecutivo socialista, o si prefiere uno del PP. Pablo Casado dará este domingo el pistoletazo de salida a la precampaña desde Málaga. El adelanto electoral de Susana Díaz fuerza al PP a retrasar la convención que tenía agendada para el inicio de diciembre.

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Los candidatos a la Presidencia del PP, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, se saludan al inicio del XIX Congreso del partido./EFE

El PP promete echar el resto en las elecciones andaluzas del próximo 2 de diciembre. Conscientes de que a esta convocatoria le seguirán al menos los comicios autonómicos, municipales y europeos, los conservadores quieren volcarse en disputarle la Junta de Andalucía a su actual presidenta, Susana Díaz, aunque saben que para gobernar requerirán del apoyo Ciudadanos.

En la campaña  andaluza también se volcarán dirigentes y exdirigentes que en primarias respaldaron la candidatura de Santamaría

El candidato conservador, Juan Manuel Moreno, apoyó abiertamente a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias por la Presidencia del PP a nivel nacional -en las que se impuso Pablo Casado-, pero la actual dirección asegura que no escatimará en esfuerzos para aupar a Moreno, candidato heredado a la Junta. 

Tras el congreso extraordinario de julio, y con la sombra del adelanto electoral planeando, pero sin fecha establecida, la nueva cúpula del Partido Popular aceptó que no había tiempo para cambiar de candidato, y los conservadores decidieron mantener la máxima de su flamante presidente al clausurar el XVI Congreso: "Os pido que a nadie le preguntéis a quién ha votado".

El propio Casado dará este domingo el pistoletazo de salida a una precoz precampaña, y en las próximas semanas previsiblemente se le unirán algunos de los rostros del PP con más peso en Andalucía. Fuentes de la dirección de los conservadores aseguran a Público que, además de Casado o el secretario general del partido, Teodoro García Egea -diputado por Murcia-, en la campaña andaluza también se volcarán dirigentes y exdirigentes que en el proceso de primarias respaldaron o fueron vinculados a la candidatura de la exvicepresidenta del Gobierno.

Según estas fuentes, es el caso de la diputada por Huelva y exministra de Empleo, Fátima Báñez, una de las principales valedoras de la exvicepresidenta, o del exportavoz parlamentario y dirigente conservador, Rafael Hernando -diputado por Almería-. En la campaña interna fue relacionado con el entorno de Santamaría, si bien Hernando no defendió públicamente su candidatura -aunque sí dijo que apostaba por un "liderazgo femenino", en la primera vuelta-.

Moreno se sirvió de este arranque informal de campaña, el día en que se esperaba el anuncio del adelanto, para alzar el tono contra los socialistas, tal y como reclamaban en privado fuentes conservadoras

Junto a ellos se movilizarán el también diputado, exministro del Interior y exalcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y la diputada, vicesecretaria de Política Sectorial del PP y exministra de Agricultura, Isabel García Tejerina. Ambos apoyaron a María Dolores de Cospedal en la primera vuelta de las primarias del PP, y por tanto a Casado cuando la exsecretaria general quedó en tercera posición, fuera de la segunda vuelta, y decidió apostar por el que hoy es el líder del su partido.

"Todos los cargos públicos y orgánicos vamos a modificar nuestra agenda para volcarnos con Andalucía", aseguró este martes el número dos de los conservadores en rueda de prensa. El relato del PP parte de la idea de que Díaz quiere "alejarse" de la marca PSOE para no verse lastrada por la imagen del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez -al que las encuestas no dibujan tan mal como quiere transmitir el PP-, y sigue por la idea de que Andalucía "no puede permitirse cuatro años más de Socialismo", que equiparan a paro y pobreza.

La corrupción, con el caso de los ERE como máximo exponente, o las tarjetas black de la Junta que, según un informe de la Guardia Civil dado a conocer por el propio Moreno se utilizaron en clubes de alterne, son dos de los pilares de su campaña. De hecho, Moreno se sirvió de este arranque informal de campaña, el día en que se esperaba el anuncio del adelanto, para alzar el tono contra los socialistas, tal y como reclamaban en privado fuentes conservadoras. 

Y otra de sus vigas maestras se asienta precisamente en la presión a Ciudadanos: los conservadores llegaron a La Moncloa gracias a su apoyo, aún gobiernan gracias a ellos en Madrid o Murcia, y hoy se esfuerzan por hacerles aclarar si prefieren volver a apoyar a Díaz, o si por el contrario optarían por sumar sus fuerzas a las del PP.

Los conservadores presionan a Cs: quieren que aclaren si prefieren volver a apoyar a Díaz, o si por el contrario optarían por sumar sus fuerzas a las del PP

La "gran luna de miel" entre Partido Socialista y Ciudadanos, en palabras de García Egea, será una constante en todas sus intervenciones, y en el PP ya asumen que tendrán que tragarse su más que repetido discurso sobre la necesidad de permitir formar gobierno a la lista más votada. Ahora esto queda en un segundo plano, y lo que cuenta es echar al PSOE de la Junta para que Andalucía viva su "particular Transición".

Tampoco han tenido reparos en retrasar hasta enero la convención en la que buscaran su rearme programático, inicialmente convocada los días 1 y 2 de diciembre. Aunque esperado, el anuncio de Díaz ha forzado a los conservadores a cambiar de escenario, a posponer planes y a comulgar con un candidato que, en otras circunstancias, probablemente no sería la primera opción de Casado.