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Presupuestos 2022 El Gobierno avanza para tener los Presupuestos aprobados en tiempo y forma por primera vez en seis años

La Constitución recoge que el proyecto presupuestario debe presentarse al Congreso de los Diputados "al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior", una práctica que no se ha llevado a cabo desde 2016. 

28/07/2021.- La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a su llegada a la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, este miércoles en Madrid. EFE/Víctor Lerena
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a su llegada a la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera de este miércoles en Madrid. Víctor Lerena / EFE

El Gobierno ha dado esta semana el pistoletazo de salida para cumplir con uno de sus propósitos legislativos más cercanos: aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022 en tiempo y forma, una práctica que, a su vez, se ha vuelto complicada en los últimos años. De hacerlo, como el Ejecutivo confía y desea, sería la primera vez desde 2016, cuando las cuentas públicas recibieron el aval de las Cortes en los tiempos establecidos por la Constitución.

La Carta Magna recoge en su artículo 134 que el proyecto de PGE debe presentarse al Congreso de los Diputados "al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior", esto es, antes de finalizar septiembre. Sin embargo, la inestable situación política y las reiteradas convocatorias electorales que marcaron el último lustro han dificultado la aprobación de las cuentas en tiempo y forma.

El Gobierno de Mariano Rajoy presentó el proyecto de ley de Presupuestos de 2017 en abril de ese mismo año. Dos meses después, las cuentas de su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, recibieron el visto bueno del Senado tras el rechazo de los vetos y de las miles de enmiendas parciales registradas en la Cámara Alta.

Los Presupuestos de 2018 también llegaron tarde, ya que se presentaron en abril de ese mismo año, aunque finalmente salieron adelante con el apoyo de última hora del PNV tras alcanzar un acuerdo para la subida de las pensiones. Eso sí, tuvieron una peculiaridad: se aprobaron en junio de 2018, con Pedro Sánchez ya en la Moncloa después de superar la moción de censura contra Rajoy.

Sin saberlo por aquel entonces, esos Presupuestos se convertirían en los más longevos de la historia de la democracia. Y es que, precisamente fue la incapacidad de sacar adelante las cuentas de 2019 las que motivaron la convocatoria electoral de noviembre de ese año. El proyecto presupuestario de 2018 también se prorrogó en 2020 después de que Pedro Sánchez fuera investido por segunda vez en enero del año pasado. La irrupción de la pandemia retrasó el registro de los Presupuestos de 2021. Si bien, después de un calendario exprés, las cuentas salieron adelante en el Senado en diciembre para su entrada en vigor el 1 de enero del presente curso.

Luz verde al techo de gasto

Poner fin al proyecto presupuestario de Montoro, en medio de una situación inédita por la pandemia del coronavirus y contando con el aval de un gran número de fuerzas del arco parlamentario ha sido uno de los mayores logros del actual Ejecutivo de coalición que bien podrían salvar los muebles de la actual legislatura. No obstante, para apuntalar la imagen de solidez y restablecer la normalidad parlamentaria, el Gobierno sube la apuesta con el objetivo de empezar el 2022 con unas cuentas aprobadas en tiempo y forma.

Aprobar el límite de gasto no financiero ha sido un paso fundamental. De esta manera, el Consejo de Ministros dio luz verde el pasado martes al denominado techo de gasto, que fija una nueva cifra "histórica"196.142 millones con una previsión de déficit público del 5% del PIB para el próximo año. Asimismo, este acuerdo va acompañado de una solicitud al Congreso para que vuelva a "apreciar" que existe una pandemia.

En ese caso, como ocurrió el año pasado para las cuentas de 2021, se pondrá en marcha la suspensión de las reglas fiscales, una medida extraordinaria recomendada por la Comisión Europea y que está amparada por la Constitución y por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Si bien, ese trámite parlamentario se llevará a cabo previsiblemente en septiembre, una vez iniciado el nuevo periodo de sesiones.

Prioridad al bloque de investidura

En cuanto al proceso de negociación del borrador de Presupuestos, los partidos que sostienen el Gobierno de coalición han iniciado también esta semana las conversaciones formales, lideradas por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en representación del PSOE, y por Nacho Álvarez, secretario de Estado de Derechos Sociales, en representación de Unidas Podemos. No obstante, ambas formaciones ya habían tratado este asunto con anterioridad.

Toda vez que esta cuestión quede resuelta en el seno del Ejecutivo, con la reforma fiscal como uno de los principales escollos que separan a la coalición, la ministra de Hacienda iniciará en septiembre una ronda de contactos con los portavoces de todos los grupos, priorizando a los socios del Gobierno (Cs queda excluido de la ecuación después de la concesión de los indultos), esto es, aquellos partidos que permitieron la investidura de Pedro Sánchez y votaron a favor del proyecto presupuestario de 2021, como ERC, PNV, EH Bildu, PDeCAT, Más País, Compromís, Nueva Canarias y Teruel Existe. 

Por otra parte, en esa senda de reforzar el diálogo con los grupos, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha mantenido a lo largo de esta semana varios encuentros con algunos de los portavoces de las fuerzas que dan soporte al Ejecutivo en el Parlamento (las conversaciones con el resto se retomarán después de agosto) para perfilar las alianzas de cara a las negociaciones sobre las cuentas de 2022.

Tramitación parlamentaria

La tramitación parlamentaria de los PGE es similar a la de cualquier otro proyecto de ley. No obstante, goza de prioridad ante el resto de iniciativas y debe aprobarse en Pleno (no se puede aplicar la competencia legislativa plena en Comisión). De este modo, para que las Cortes ratifiquen el proyecto presupuestario en tiempo y forma antes de final de año, el Consejo de Ministros tiene que aprobarlo y remitirlo al Congreso antes del 1 de octubre

El inicio de la tramitación comienza cuando la Mesa del Congreso ordena la publicación y la apertura del plazo de presentación de enmiendas. Tras un debate de totalidad, la ponencia (estudia en detalle el texto del proyecto de ley y las enmiendas al articulado o a las secciones presentadas), el dictamen de la Comisión de Presupuestos y el debate en Pleno sobre las enmiendas y votos particulares que se mantienen vivos, la andadura de las cuentas puede acabar en el Senado (con una tramitación similar a la del Congreso) si el texto no recibe modificaciones. En caso contrario, el proyecto regresará al Congreso donde se somete a un último debate.

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