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El trámite de las cuentas Los Presupuestos llegan a un Congreso "a medio gas" y entre periodo de sesiones

La Mesa del Congreso debe fijar el calendario concreto de tramitación y ordenar los trabajos de una ley que llegará a las Cortes en un mes inhábil. Los ajustados plazos llevarían el debate de totalidad a febrero.

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La ministra de Hacienda María Jesús Montero, en el pleno del Congreso / EFE

El Parlamento se prepara para la llegada a las cámaras del proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado por el Gobierno. El líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez, llevará este viernes al Consejo de Ministros una iniciativa que, de momento, encara su tramitación parlamentaria sin contar con los apoyos necesarios para salir adelante –precisa de una mayoría absoluta–.

Una vez que el Gobierno remita los Presupuestos al Congreso, la Mesa de la Cámara fijará el calendario concreto de los trabajos, aunque la tramitación de las cuentas tiene prioridad sobre el resto de iniciativas, por lo que el Congreso centrará su labor en los próximos meses en el proyecto del Ejecutivo.

El primer paso tras la ordenación de los trabajos por parte de la Mesa es la publicación de las cuentas en el Boletín Oficial de las Cortes, lo que inicia formalmente su trámite. A partir de este momento, los grupos parlamentarios solicitarán las comparecencias en comisión de altos cargos de la Administración del Estado (gobernador del Banco de España, secretarios y subsecretarios de Estado…), a excepción de los ministros, para que expliquen las partidas destinadas a sus departamentos.

En los 15 días siguientes a la presentación de los Presupuestos los grupos pueden presentar enmiendas de totalidad. A diferencia del resto de leyes, las enmiendas deben ser de devolución y no de texto alternativo, porque la iniciativa de las cuentas es exclusiva del Gobierno.

Si se presentan enmiendas de este tipo –lo que previsiblemente ocurrirá– tendrá lugar un debate de totalidad. Si el Pleno aprueba alguna enmienda, los Presupuestos se devuelven al Gobierno; si se rechazan, el proyecto de ley continúa su tramitación. La fecha en la que puede tener lugar esta sesión plenaria para el debate de totalidad es una de las incógnitas de la tramitación de las cuentas.

Enero es un mes inhábil en el Congreso, por lo que, en principio, no pueden celebrarse plenos durante este periodo, a no ser que el Ejecutivo solicite habilitarlo para que tenga lugar el debate de totalidad. Sin embargo, los plazos de tramitación son muy ajustados para que la sesión pueda tener lugar en enero. El proyecto llegará a la Cámara Baja la semana que viene y, hasta que la Mesa no lo califique y se publique en el Boletín, no empezarán a contar los 15 días de plazo para presentar enmiendas, por lo que previsiblemente el Pleno no se celebrará hasta febrero.

Si las cuentas superan este trámite, se remiten a la Comisión de Presupuestos, que designa a los miembros que van a trabajar sobre el texto en ponencia. Las enmiendas en ponencia son de dos tipos: al articulado y a las secciones. Las primeras son al texto de la ley, y las segundas suponen cambios en los gastos previstos en cada ministerio. Las enmiendas que suponen un aumento de créditos en algún concepto únicamente podrán ser admitidas a trámite si proponen una disminución de igual cuantía en la misma sección para que la partida general de cada ministerio no varíe.

Del Congreso al Senado

Finalizado este debate, la ponencia aprueba un informe que corresponde al texto del proyecto de ley ya modificado, con las enmiendas pactadas por los grupos. La Comisión de Presupuestos ratifica el informe de la ponencia y debate las enmiendas que no hayan sido incorporadas.

A partir del informe de la ponencia y de las enmiendas aprobadas en comisión se elabora el dictamen, que se traslada al Pleno para continuar con su tramitación. En el Pleno cada ministro presenta su sección para debatir con los representantes de los grupos. El texto final es el resultado del dictamen más las enmiendas aprobadas en la sesión plenaria.

Tras el debate en el Congreso, el proyecto se remite al Senado. Los altos cargos vuelven a comparecer en comisión, esta vez en la Cámara Alta. Ya en Pleno, la ministra de Hacienda presenta el proyecto en nombre del Gobierno para el posterior debate de las propuestas de veto presentadas por los grupos. Si el Senado veta los Presupuestos, se devuelven al Congreso sin modificarlos, aunque una mayoría absoluta de la Cámara Baja puede levantar el veto. Si esto sucede, tras la supresión del veto el texto se convierte en ley.

Si el Senado no aprueba ninguna propuesta de veto, el proyecto continúa su tramitación, que debe terminar en el plazo máximo de un mes. Finalizada la tramitación en ponencia y comisión, el Pleno del Senado puede aprobar el proyecto de ley sin modificarlo, situación que también daría lugar a la conversión en ley de las cuentas.

También se pueden incluir enmiendas, que es el caso más frecuente. El texto enmendado se devuelve al Congreso y el Pleno vota las enmiendas. Las que se aprueban, se quedan en el redactado; y las que rechazan, se eliminan, volviendo el texto a la redacción con la que partió del Congreso.

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