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PSOE Aragón El PSOE no acaba de atar la investidura de Lambán en Aragón

Los socialistas mantienen el apoyo del PAR y tienen prácticamente cerrado un acuerdo con Cha e hilvanado otro con IU mientras las posiciones siguen alejadas con Podemos, clave para inclinar la balanza entre la investidura o la repetición de elecciones.

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El candidato del PSOE en Aragón, Javier Lambán. EFE

La investidura de Javier Lambán como presidente del Gobierno de Aragón va a hacerse esperar: el socialista no ha logrado todavía sumar los apoyos que le garanticen la reelección, según ha quedado de manifiesto en la primera sesión de la ronda de consultas del presidente de las Cortes de Aragón, Javier Sada, con los portavoces de los grupos parlamentarios de menor representación.

Lambán necesita 34 votos para salir elegido en la primera votación y al menos 32 para ser investido en la segunda, en la que, salvo sorpresa, tendrá en contra los tres de Vox, según anunció hoy su presidente, Santiago Morón, y los 28 que suman PP (16) y Ciudadanos (12), que participarán este jueves en las consultas.

Sin embargo, el PSOE no está logrando alcanzar, por ahora, los apoyos suficientes, ya que únicamente ha logrado sumar a sus 24 diputados los tres del PAR, con quien ha firmado unas bases programáticas para la investidura, y tiene al alcance los tres de Chunta Aragonesista, con quien gobiernas en coalición desde el verano de 2015.

Le faltan al menos cuatro que está tratando de atraer entre los seis de Podemos-Equo (5) e Izquierda Unida (1), con los que el PSOE, tras dos semanas de negociaciones, sigue sin conseguir cerrar un acuerdo. La política aragonesa comienza a tomar así tonos madrileños, a reforzar esa percepción que indica que las magnitudes de la aritmética y las de la política no siempre coinciden. Ni tampoco con las de la física: no todo cae por su peso; al menos, por ahora.

“No es un no, pero estamos lejos del sí”

“Hoy la posición de IU no es cercana al voto favorable”, explicó el diputado y coordinador autonómico de la formación, Álvaro Sanz, quien, no obstante, no cerró la puerta a un posible acuerdo. “Estamos negociando con el PSOE medidas de corte programático. No estamos hablando de sillones, sino de política. Hemos hecho posible desatascar el no”. “Esperemos que el PSOE se avenga a cerrar un acuerdo de corte progresista”, añadió, antes de remarcar que IU “está hablando en todo momento de la investidura”, pero no de un acuerdo de Gobierno (y menos de entrar en él), y que únicamente negocia con el PSOE.

En ese sentido, calificó el encuentro con Sada como “una reunión de corte reglamentario” a falta de cerrar con los socialistas una mayor sintonía en asuntos como el blindaje de los servicios públicos, impedir nuevas privatizaciones, diseñar un marco progresista de política fiscal (“la fiscalidad es un tema nuclear”, afirmó) y algunos asuntos ambientales y patrimoniales. “Hay cuestiones en las que hemos avanzado -dijo-. Nuestra posición no es el no, pero está muy lejos de alcanzar un saldo positivo”.

Mientras tanto, los equipos negociadores de PSOE y Podemos mantuvieron este miércoles una nueva reunión que, como las anteriores, se cerró con escasos avances. Los morados quieren entrar en el Gobierno, pero tanto los socialistas como el PAR rechazan esa posibilidad.

En ese escenario, comienza a perfilarse una situación paradójica en el planeta Ferraz: Pedro Sánchez y Javier Lambán, cabezas visibles de los dos grandes bloques del partido tras el batacazo de Susana Díaz en Andalucía y enemigos declarados en el plano orgánico, comienzan a compartir la experiencia de ver cómo sus candidaturas parecen encaminarse a una vía muerta ante la dificultad de cerrar acuerdos con Podemos, con el riesgo de enroque que entraña, para ambos al mismo tiempo, la puesta en marcha de la cuenta atrás para la votación del 23 de julio sobre el primero de ellos en el Congreso.

La única opción viable

Tanto Arturo Aliaga como José Luis Soro, presidentes del PAR y de Cha, coincidieron en señalar a Lambán como el único candidato viable tras los resultados del 26 de mayo. “La apuesta del PAR es, como no puede ser de otra manera, apoyar al candidato del PSOE si llega a ser propuesto”, dijo Aliaga, que se mostró abierto a ampliar su acuerdo con los socialistas con las aportaciones del resto de grupos con los que estos logren cerrar acuerdos. “No va a ser el PAR el que apriete el botón para echar al partido más votado”, añadió, sobre la posibilidad de un cambio de posicionamiento de su partido.

“Ir a elecciones sería un fracaso, la gente no lo entendería”, anotó Soro, que confirmó que “el acuerdo de investidura está prácticamente cerrado” entre su partido y el PSOE en un documento de cincuenta medidas que “constituye una actualización del acuerdo que firmamos hace cuatro años y que tan buenos frutos ha dado”. “Espero que se cierre en los próximos días”, añadió.

Investidura, no gobierno

Tanto Aliaga como Soro y Sanz coincidieron en señalar que lo que está ahora sobre la mesa son sendos acuerdos para la investidura de Lambán, cerrado, casi cerrado y con amplias posibilidades de cierre, respectivamente.  ”Después tocará hablar de Gobierno y del papel de cada partido en ese Gobierno”, apuntó Soro, que se preguntó “¿cuál es la alternativa a un Gobierno presidido por Javier Lambán? La derecha o unas nuevas elecciones. En este momento no podemos enredar y tensionar, sino que hemos de ser maduros”.

Ese escenario mantiene a Podemos en la encrucijada de apoyar la reelección de Lambán o forzar la celebración en octubre de unas nuevas elecciones autonómicas de incierto resultado para los ocho grupos con representación en el parlamento más fragmentado, junto al balear, de todo el país.

También el PSOE tiene su propia encrucijada, en este caso de tres opciones, que quedará despejada en unas horas: proponer ya a Lambán como candidato, aplazar esa propuesta hasta haber cerrado los acuerdos que garanticen la elección o jugársela a ciegas y forzar a Podemos, más que a IU, a elegir entre votar con la izquierda y los aragonesistas o alinearse, ya sea con un no o con una abstención, con el trío de Colón.

Aragón es la única comunidad en la que la izquierda sigue sin ponerse de acuerdo para coordinar sus opciones de gobernar tras el portazo del PAR a la versión local del pacto a la andaluza.

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