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El PSOE filtra que Iglesias pidió a Sánchez ser vicepresidente y Podemos lo desmiente

Ambos partidos entran en el juego de acusarse mutuamente de extender informaciones falsas ante los medios. 

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias durante la quinta reunión desde el 28-A / EFE

beatriz asuar gallego/manuel sánchez

Empieza el juego sucio. El PSOE parece que ha decidido responder a Unidas Podemos con la misma moneda en torno a lo que supuestamente ha acontecido en las reuniones internas y en solitario de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Así, pocas horas después de finalizar la reunión, desde fuentes socialistas se puso especial énfasis en que el líder del partido morado sólo quiere hablar de cargos y que, incluso, pidió en la reunión de este martes ser vicepresidente del Gobierno.

Hay que recodar que una de las pretensiones que ha hecho públicas Iglesias es que su partido aspira a liderar varias carteras sociales del Ejecutivo. Una idea que ronda en Podemos es que estos ministerios se pudieran coordinar en una Vicepresidencia.

Sin embargo, fuentes cercanas a Iglesias desmienten esta información. "Es absolutamente falso. No se ha hablado de esto", insisten.

El partido morado ya ha criticado en varias ocasiones que el PSOE ha filtrado declaraciones de Iglesias que no existen. Esto ocurrió cuando dijeron que había advertido a Sánchez que votaría en contra de su investidura si no hay pacto para formar una coalición. En este caso explicaron que la decisión estará en manos de la militancia del partido.

Por su parte, el PSOE consideró una "falsedad" que Sánchez hubiera ofrecido ministerios a Iglesias en sus primeras reuniones, así como que le hubiese manifestado su deseo que conseguir preferiblemente el apoyo del Partido Popular o de Ciudadanos.

Unidas Podemos también insiste en que nunca han puesto nombres sobre la mesa. El grupo confederal quiere negociar un acuerdo integral en el que primero hablen del programa, después de las competencias y, por último, de los equipos de gobierno. 

Una vez que estalló la polémica, el PSOE no quiso seguir incidiendo en este asunto y, como si no hubiera salido la información de su entorno, la portavoz socialista, Adriana Lastra, se limitó a decir que no desvela los contenidos de las conversaciones privadas, no confirmando ni desmintiendo la información.