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El PSOE gallego vota en primarias si rompe o no con las Mareas

El candidato Méndez Romeu sostiene que el PSOE “se equivocó” facilitando las alcaldías de A Coruña, Santiago y Ferrol a Las Mareas, mientras que su rival Fernández Leiceaga defiende los pactos para desbancar al PP.

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Los candidatos a las primarias del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga (i) y Xosé Luis Méndez Romeu (d). EUROPA PRESS

A CORUÑA.- En las primarias que celebra este sábado el Partido Socialista de Galicia-PSOE (PSdeG) no se dirime solo el nombre del que será candidato de la rosa en las elecciones autonómicas previstas para otoño. Uno de los dos contendientes, Xosé Luis Méndez Romeu (A Coruña, 1951), sostuvo desde un principio, y mantiene, que el PSOE “se equivocó” facilitando las alcaldías de A Coruña, Santiago y Ferrol a los candidatos de las Mareas (Podemos, IU y la Anova del nacionalista Xosé Manuel Beiras). Su rival, Xaquín Fernández Leiceaga (Noia, 1961), proviene del Bloque Nacionalista Galego (BNG) y representa al sector del PSdeG afín a los pactos con las Mareas en las plazas en las que se pueda desbancar al PP.

El partido es disputado y bronco. La presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, llegó a pedir esta semana la dimisión de la presidenta de la gestora que hoy dirige en el PSdeG Pilar Cancela por decir públicamente que es partidaria de abrir el diálogo con las Mareas. Huelga decir que Silva es partidaria de Méndez Romeu y Cancela, de Leiceaga. “Podemos y las Mareas no son partidos confiables”, arguyó la pontevedresa.

Romeu, apoyado por los exministros Blanco y Caamaño, es pupilo del exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez y un profundo católico y antigalleguista 

Por si hubiera poco jaleo en el camarote de los socialdemócratas finisterrados, ni siquiera existe una candidatura oficialista. O sí, porque, en cierto modo, las dos lo son. Méndez Romeu cuenta con el apoyo de Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y único alcalde socialista con mayoría absoluta en una gran ciudad española (Vigo); y con los exministros zapateristas José Blanco y Francisco Caamaño. Por su parte, Leiceaga es el candidato apoyado por Ferraz tras la dimisión del anterior secretario general, Xosé Ramón Gómez Besteiro, imputado por soborno, prevaricación, tráfico de influencias, fraude a las administraciones públicas y malversación.

El candidato a candidato a la Presidencia de la Xunta del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga. EUROPA PRESS

El reparto territorial de los apoyos también destila las mismas incertidumbres que la final Madrid-Atleti. Las direcciones provinciales de Pontevedra y Ourense se han decantado por Méndez Romeu, mientras que A Coruña y Lugo son afectas a Leiceaga. O sea, que ni siquiera se puede discernir entre candidatura ruralista (Ourense y Lugo) y candidatura urbanita (Pontevedra y A Coruña).

Romeu, contra Feijóo y las Mareas

Méndez Romeu nació a la política en 1987, cuando el entonces alcalde coruñés, Francisco Vázquez, lo nombró concejal de Educación y Cultura. Aun hoy, el candidato Romeu continúa vindicando la figura del páter, una rara avis del socialismo gallego postransicional por su fervor católico (se opuso blandiendo hisopo a la ley felipista del aborto) y por su acendrado antigalleguismo: se negó siempre a rotular en su ciudad el topónimo oficial, A Coruña, y jamás se le escuchó pronunciar fonema alguno en gallego.

Que estos días Méndez Romeu haga campaña con la memoria de Francisco Vázquez tatuada en el discurso no es baladí. Ni puede pasar desapercibido en Ferraz. Después de 38 años de militancia, el exalcalde herculino abandonó el PSOE en 2014 por la presunta deriva anticonstitucionalista del partido y por su desacuerdo con la Ley de Memoria Histórica. El piadoso exembajador Vaticano también sahumerió incienso en la pasada campaña electoral, acusando a Pedro Sánchez de utilizar “cerillas y gasolina para quemar conventos” al llevar en su programa la supresión de la enseñanza religiosa obligatoria en los colegios.

Leiceaga, 'Xocas', representa al PSOE galleguista y federalista y, de ganar, sería el Ximo Puig del socialismo noroccidental.

Afinidades electivas al margen, Méndez Romeu, pedagogo de carrera, cuenta con una experiencia política notable: fue secretario de Estado de Cooperación Territorial con José Luis Rodríguez Zapatero y consejero de Presidencia, Administración Pública y Justicia de la Xunta en el bipartito PSOE/BNG que gobernó Galicia entre 2005 y 2009, tras la primera y última derrota electoral de Manuel Fraga en su tierra.

El candidato a candidato a la Presidencia de la Xunta del PSdeG, Xosé Luis Méndez Romeu. EUROPA PRESS

Los militantes que voten a Méndez Romeu este sábado saben que se decantan por un púgil ambidiestro que no solo repartirá estopa a la derecha sobre Alberto Núñez Feijóo. También ejercitará la zurda sobre las Mareas, su némesis obsesiva. Más teniendo en cuenta que, en las pasadas generales, el nuevo sello ya superó a los socialistas en 60.000 votos. Pocos políticos gallegos descartan que, de aquí a las autonómicas, alguno o todos los gobiernos minoritarios del cambio en las ciudades gallegas puedan sucumbir al vendaval beligerante de Romeu si gana las primarias.

Leiceaga, con las Mareas contra Feijóo

Xaquín Fernández Leiceaga es de otro talante. Incluso gasta mote, Xocas. Profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Santiago de Compostela, representa al otro PSOE, el galleguista, el más convencidamente federalista. De hecho, ya se apuntó arriba, proviene del nacionalismo. Su bautizo político fue temprano: en el tardofranquismo, militó en la organización de Estudiantes Revolucionarios Galegos antes de fundar en 1982 el BNG. Tras ser elegido secretario de finanzas de la coalición nacionalista en 2002, abandonó a los de Xosé Manuel Beiras ese mismo año para integrarse en el PSdeG.

El PSdeG escoge candidato a la Presidencia de la Xunta antes de elegir secretario general, tras la dimisión de Besteiro por sus seis imputaciones 

Leiceaga cultiva perfil intelectual. Premio de la Crítica de Investigación en 1994, incluso se ha estrenado como narrador en gallego el pasado año con Agosto de memoria e morte, una novela negra ambientada en la Galicia de los albores de la Guerra Civil. Al contrario que su rival, entiende que si Feijóo no revalida mayoría absoluta, habrá de entenderse sí o sí con las Mareas, y mantiene con ellas un tono de crítica conciliadora casi cariñoso. De ganar, sería el Ximo Puig del socialismo noroccidental.

Los analistas apuntan a una ligera ventaja de Romeu por el mayor asentamiento territorial de su candidatura, pues cuenta con más cuadros extendidos por toda la geografía. Pero la quiniela está para no arriesgar y marcarse un triple. Al fin y al cabo, son unas primarias extremadamente atípicas. Como reconoció al final de su vida Gabriel García Márquez, el realismo mágico nació en Galicia, de boca de las historias de su abuela. Por eso, no es de extrañar aquí lo mágico. Como que el PSdeG se apreste a escoger candidato a la Presidencia de la Xunta antes de elegir secretario general. Circunstancia que un veterano socialista vigués ha calificado ante este cronista de “abracadabrante”. Palabra de meiga.

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