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PSOE y Podemos inician la reunión para llegar a un acuerdo con discrepancias hasta con la foto

Los socialistas querían una imagen del encuentro y el partido de Iglesias lo rechazó al considerar que es una "reunión de trabajo". Sánchez e Iglesias esta misma mañana también volvieron a evidenciar sus diferencias sobre el Gobierno. 

Pablo Iglesias, de camino a la tribuna del Congreso mientras Pedro Sánchez toma unas notas. (J.J. GUILLÉN | EFE)

beatriz asuar gallego / manuel sánchez

Con la máxima expectación mediática, los equipos negociadores del PSOE y Unidas Podemos iniciaron este jueves la primera reunión para intentar buscar un acuerdo que posibilite la investidura de Pedro Sánchez.

Por el PSOE acudieron al encuentro la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero; y la portavoz parlamentaria Adriana Lastra. Y, por parte del partido morado, acudieron Pablo Echenique, secretario de Acción de Gobierno; Ione Belarra, portavoz adjunta de Podemos en el Congreso; Jaume Asens, diputado de En Comú Podem; Enrique Santiago, parlamentario en el grupo por parte de IU y el PCE; Yolanda Díaz, portavoz de Galicia En Comú; y el único diputado de Equo Juantxo López de Uralde. 

La reunión vino precedida de las declaraciones de los líderes de ambos partidos manteniéndose en sus posiciones. Sánchez pidiéndole a Iglesias que acepte su última propuesta de acuerdo programático, mecanismo de control y representación en las instituciones del Estado; e Iglesias pidiéndole a Sánchez que asuma el Gobierno de coalición.

Las discrepancias no sólo quedaron ahí, hasta con la fotografía del encuentro hubo distintas opiniones. Los socialistas querían que las cámaras recogieran el encuentro de los dos equipos negociadores antes del inicio de la cita, a lo que Unidas Podemos se opuso al entender que se trataba de "una reunión de trabajo". Por lo tanto, no hubo fotos, aunque las tres dirigentes socialistas sí quisieron posar por la carrera de San Jerónimo entrando a la reunión y, posteriormente, en la sala en la que ahora se encuentran negociando con los diputados del grupo confederal. 

Fuentes conocedoras de las negociaciones también argumentaron a Público que la foto para Unidas Podemos forma parte más de un acto electoral que de una reunión para desatascar la situación política. Los del grupo confederal están seguros de que el PSOE quiere ir a elecciones y dicen no querer formar parte de una campaña que creen que comenzó con la presentación de la propuesta programática. De hecho, la primera pregunta que harán los portavoces de Unidas Podemos a los del PSOE será si "la reunión va en serio o forma parte de la campaña electoral". 

Así que no hay imágenes de los dos equipos negociadores en todos los encuentros celebrados desde las elecciones generales, ni siquiera entre Carmen Calvo y Pablo Echenique, que han sido quienes han llevado más de cerca el proceso.

Además, Iglesias esta mañana evidenció también claramente su desconfianza hacia Sánchez: "El problema es él. Quiere ser presidente con mayoría absoluta teniendo 123 diputados. Estaría bien que su entorno le recuerde que cuando no se tiene mayoría absoluta hay que negociar y repartir responsabilidades", explicó durante una entrevista en Telecinco.

A continuación llegó a ir a más y a afirmar que el veto personal que le hizo el presidente en funciones tiene que ver con que no quiere estar al lado de ninguna persona que le pueda hacer sombra: "Hay algo en Sánchez que le hace muy difícil entender que tenga que compartir responsabilidades o que alguien le pueda hacer sombra en el Consejo de Ministros".

Más allá de estas discrepancias, la reunión se antoja larga porque ambos equipos negociadores dicen que acuden al encuentro con la intención de lograr un acuerdo y que no se repitan las elecciones. El PSOE quiere poner el foco en el acuerdo programático pero Unidas Podemos, dispuesta a negociar lo programático, también quiere hablar de la estructura de Gobierno. 

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