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Rajoy alardea de política económica mientras ningunea la comisión de la caja B del PP: "No aporta nada"

El presidente del Gobierno ha contraprogramado la comparecencia de Bárcenas en el Congreso con la reunión del Comité Ejecutivo Nacional para hacer balance del primer año de legislatura. Asegura que quiere una "relación normal" con Sánchez, pero sigue sin llamarle

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El vicesecretario general de Acción Sectorial del Partido Popular, Javier Maroto (i), el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (c), y el vicesecretario general de Organización del Partido Popular, Fernández Martínez Maillo (d), durante la reunión del Comité Ejecutivo del Partido Popular celebrada su sede nacional de la calle Génova. EFE/Santi Donaire

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el 2017, el aumento de 500.000 empleos, de 200.000 afiliados más a la Seguridad Social, la subida del salario mínimo, el bono social eléctrico o el aumento del peso de España en los Consejos europeos. Esos son algunos de los "logros" de los que Mariano Rajoy ha presumido este lunes frente a la cúpula del Partido Popular.

El presidente del Gobierno convocó la reunión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido para hacer balance de su primer año de legislatura, pero también para contraprogramar la comparecencia del extesorero Luis Bárcenas en la comisión de investigación de la presunta financiación irregular del PP del Congreso de los Diputados.

Sobre lo primero, el PP ha difundido a través de las redes sociales un video con motivo de primer aniversario de las elecciones del 26-J, en el que destaca los datos de crecimiento del PIB, de llegada de turistas o de crecimiento de las exportaciones.

Respecto a la comisión de investigación de la caja B del PP, Rajoy ha dicho que "no aporta nada a la lucha contra la corrupción", que sólo se ha creado con "intereses partidistas" y que "las conclusiones ya están redactadas". Así lo ha transmitido el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, que en la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité Ejecutivo incidió en las declaraciones del número tres, Fernando Martínez-Maillo, en las que duda de la legalidad de la comisión por ser, dice, "una causa general contra el PP" que no tiene acotados "ni el objeto, ni el ámbito temporal y territorial" de la misma.

Casado ha eludido valorar la actitud de Bárcenas esta mañana porque, dijo, no pudo seguir sus (no) declaraciones en la Cámara baja. También eludió responder sobre si existe o no un pacto de no agresión entre el extesorero y Génova. "Nosotros vamos a seguir en lo que importa a la gente: la sanidad, la educación, las pensiones y el empleo. Lo que digan los comparecientes en una comisión importa más bien poco", opinó el portavoz conservador.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la reunión del Comité Ejecutivo del Partido Popular celebrada su sede nacional de la calle Génova. EFE/Santi Donaire

Lo que sí justificó fue la decisión del Grupo Popular de no hacer preguntas a Bárcenas (a quien Casado ni siquiera citó expresamente): "Una cosa es que estemos presentes en la misma porque no tenemos nada que ocultar, y otra que vayamos a participar en ese circo", argumentó. "Nosotros reivindicamos la honestidad y la trayectoria del Partido Popular. Y confiamos en la justicia, pero confiamos poco en que esta comisión aporte nada en contra de la corrupción ni sirva para investigar casos que ya están en sede judicial", repitió una y otra vez.

En este sentido, Casado arremetió también contra sus socios de Ciudadanos, especialmente, contra el portavoz en dicha comisión, Toni Cantó, que hoy ha mantenido un tono duro en la Comisión y que el viernes pasado llegó a comparar la presunta financiación ilegal del PP con los impuestos revolucionarios que los empresarios pagaban a ETA. "Ciudadanos no debe entrar en esa escalada de descalificaciones que son irresponsables. No se puede llegar a todo por un puñado de votos. Hasta Errejón les ha dado lecciones de moderación", espetó.

Respecto a Podemos, no faltó la alusión a Venezuela ni al joven al que un policía disparó a quemarropa ni los gritos del opositor Leopoldo López pidiendo ayuda desde prisión. Eso sirvió a Casado para advertir a Pedro Sánchez, de nuevo, de las "amenazas del populismo" y los peligros de "estar bajo el yugo de Podemos". Así arremetió contra las anunciadas reuniones del reelegido secretario general del PSOE con Pablo Iglesias y Albert Rivera que tildó, de "repetición del circo de 2016". "Esperamos que C's esté a la altura de las circunstancias", deseó Casado.

El vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité Ejecutivo del partido celebrada su sede nacional de la calle Génova. EFE/Santi Donaire

No obstante, ni en el PP ni el propio Rajoy consideran viable que exista "una mayoría alternativa", como quedó demostrado, dijo, en el debate de la moción de censura. Aun así, desde Génova han pedido al nuevo PSOE que no se embarque en una competición con la formación morada para ver "quién es más extremista, insulta más o entorpece la estabilidad política, económica y social del Gobierno".

Rajoy sigue sin marcar  una fecha para tener un encuentro con el líder del PSOE 

Por ello, añadió, Rajoy quiere mantener una "relación normal" con el líder de la oposición, aunque Casado no desveló si el presidente se había marcado ya una fecha para llamar a Sánchez. "Las relaciones normales no obligan a nada ni a nadie, pero daría mucha tranquilidad poder llegar a entendimientos en asuntos de Estado", lanzó un mensaje en dirección a Ferraz. " Lo que no se puede hacer es buscar alianzas de perdedores que no son capaces de ganar al Gobierno. Nosotros tendemos la mano, queremos poder hablar. La crispación y el extremismo es para ello;nosotros queremos tranquilidad y estabilidad", insistió." Lo mejor para España es tener una interlocución, al menos, en los grandes asuntos de estado", incidió.

Así, volvió a criticar la defensa de la "plurinacionalidad" de Sánchez. "Soplar y sorber no es posible: en este tema no caben medias tintas: o se está con los independentistas, con quienes delinquen, o con los constitucionalistas que respetan la ley", exigió Casado. "Los que van en dirección suicida son ellos (los soberanistas). Se lo han dicho los gobiernos internacionales, la comisión de Venecia, las sentencias de la Audiencia Nacional y el Tribunal Constitucional... sería triste ver al PSC en esa dirección", valoró, tras acusar al Gobierno de Zapatero de haber incendiado el desafío soberanista en la época del Estatut.

El portavoz conservador también insistió en que el referéndum catalán fechado el 1 de octubre no se celebrará. "El Gobierno sabe cuál es su responsabilidad y la cumplirá. No es un choque de trenes. Será un choque de un tren contra un muro: el de la legalidad. Ahora hay un matiz con respecto a la consulta del 9-N: ya hay una sentencia y las consecuencias, por tanto, tendrán efectos inmediatos", amenazó al Govern de Carles Puigdemont. "Ellos verán si quieren aminorar la velocidad o cambiar de vía", zanjó Casado.

Sin comentarios sobre Villarejo

Por último, hubo tres temas en los que el vicesecretario de Comunicación de Génova no quiso explayarse tanto. El primero, la sentencia de un juzgado de Madrid que obliga al PP a pagar más de medio millón de euros a la Feria de Valencia. "Acatamos las decisiones judiciales. Cuando sea firme, se tendrá que cumplir", se limitó a responder.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría (2d), el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro (3d), y la presidenta del Congreso, Ana Pastor (d), durante la reunión del Comité Ejecutivo del Partido Popular en su sede nacional de la calle Génova. EFE/Santi Donaire

El segundo es sobre la ley de gestación subrogada que sus socios de Ciudadanos están preparando para registrar en el Congreso. Casado remitió a la opinión manifestada en el Congreso del partido, en febrero, donde simplemente se limitaron a aplazar el debate sobre esta materia hasta que un comité de "expertos" lo haya valorado.

Y el tercero es el relativo a la entrevista que el excomisario José Manuel Villarejo ofreció ayer al programa Salvados, de La sexta, en la que acusó a Soraya Sáenz de Santamaría de ser la responsable directa de la Operación Catalunya que desveló Público en exclusiva. "Ni el Gobierno ni el PP tenemos nada que decir. No hacemos comentarios sobre las entrevistas en los medios de comunicación", concluyó Casado.

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