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Rajoy aprovecha la ausencia de Puigdemont para cerrar la puerta a la reforma constitucional

"Estoy a favor de la Constitución del 78", sentenció el jefe del Gobierno tras la reunión de la Conferencia de Presidentes en la que se debatió también sobre financiación autonómica

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa ofrecida al término de la VI Conferencia de Presidentes Autonómicos celebrada hoy en el Salón de Pasos Perdidos del Senado. EFE/Javier Lizon

MADRID.- "Yo estoy a favor de la Constitución del 78". Así se ha expresado Mariano Rajoy tras la reunión de la Conferencia de Presidentes a la que no han acudido los representantes de Catalunya, Carles Puigdemont, ni Euskadi, Iñigo Urkullu

El presidente del Gobierno aprovechó la ausencia de ambos para cerrar la puerta, de forma velada, a una posible reforma constitucional que mejore el encaje de las comunidades históricas en la Carta Magna. Rajoy consideró que la "mayor reforma constitucional" de los últimos 40 años fue la entrada de España en Europa y, aunque constató que la Carta Magna ya había sido modificada en dos ocasiones, también aseguró que sus homólogos de las Comunidades Autónomas presentes en la reunión habían hecho un "elogio de la unidad nacional".

"La Constitución fue resultado de una operación brillante de la Transición", zanjó la cuestión, tras ser preguntado sobre una posible reforma del Título VIII que, precisamente, hace referencia al Estado de las Autonomías

En otro orden de cosas, el jefe del Ejecutivo anunció la "voluntad" de todos los presentes para llegar a un acuerdo en 2017 en lo que a reforma del sistema de financiación se refiere. "No será fácil, pero se puede conseguir", aventuró con optimismo, tras asegurar una y otra vez que no cierra la puerta a retomar el diálogo con Puigdemont y Urkullu. "Me reúno con todo el presidente autonómico que me lo pida; otra cosa es que sea para buscar soluciones diferentes de las de otros", advirtió. "El acuerdo sobre financiación autonómica será para todos", agregó Rajoy. 

Para ello, los presidentes autonómicos, junto con el Ejecutivo central, se han comprometido a constituir, en el plazo de un mes, una comisión de expertos para debatir sobre responsabilidad fiscal o el reparto del gasto social en materia de dependencia y sanidad, entre otras cuestiones. 

"Si queremos un buen modelo de bienestar se necesitan recursos y para eso es necesario el empleo"

Así, se crearán otros grupos de trabajo para "poner en marcha la tarjeta social", "constituir un Consejo Nacional de Protección Civil" que acelere la respuesta de las administraciones ante problemas graves, o fomentar la participación de las Comunidades en el desarrollo reglamentario del decreto de bono social que PP y PSOE, junto con Ciudadanos, han pactado ya en el Congreso. "Sería bueno que todos estuvieran presentes en estos debates. La invitación [a Catalunya y Euskadi] a incorporarse a estos grupos de trabajo seguirá abierta y será permanente", insistió, de nuevo lanzando un mensaje a los presidentes ausentes. 

Pese al buen ambiente de "diálogo" que todos los participantes se esforzaron por destacar, Rajoy también dejó encima de la "constructiva" mesa una amenaza: buscar acuerdos está bien, siempre que éstos no socaven los presupuestos. El presidente del Gobierno advirtió a sus homólogos autonómicos que queda mucho camino por recorrer hasta que las cifras lleguen a los niveles de antes de la crisis. Según sus datos, aún quedan por recuperar 20.000 millones de los perdidos desde 2007, mientras que el gasto en pensiones, por ejemplo, se ha incrementado desde entonces en 40.000 millones de euros.

Por ello, ha concluido, los grandes retos que aún tienen todos por delante, Gobierno y CCAA, es crear empleo para consolidar la recuperación económica y que ello permita sostener el Estado de bienestar. "El 70% de los Presupuestos se dedican al gasto público. Si queremos un buen modelo de bienestar se necesitan recursos y para eso es necesario el empleo", concluyó.