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Rajoy, sobre los corruptos de su “respetado partido”: “No se puede condenar a inocentes”

El presidente reconoce que la corrupción “ha hecho mucho daño” a su partido. Uno de sus dirigentes en Euskadi, Antón Damborenea, le advirtió que están “hasta los cojones” de este tipo de situaciones y le imploró que tome medidas.

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El presidente del Gobierno en funciones y líder del PP, Mariano Rajoy, durante su intervención en el I Foro de Jóvenes, Libertad y Participación, organizado en Bilbao por Nuevas Generaciones del País Vasco. EFE/LUIS TEJIDO

BILBAO.- Paradojas del calendario. Hace exactamente dos meses, Mariano Rajoy se asomaba al balcón de la sede del PP, lanzaba un guiño a sus seguidores y se proclamaba ganador de las elecciones. Incluso dio algunos saltitos –tres, para ser más precisos- y ensayó una sonrisa, tratando de contentar al público. Este sábado, el presidente en funciones aterrizó en Bilbao, donde se vio obligado a aclarar que el PP “es un partido respetado” con “750 mil accionistas”.

Rajoy ha estado esta mañana en el Museo Marítimo de la capital vizcaína, lugar elegido por las Nuevas Generaciones del PP para celebrar un foro sobre “Jóvenes, libertad y participación”. La zona se vio completamente tomada por la Ertzaintza, que dispuso un amplio operativo policial desde primera hora de la mañana. Así lo atestiguaron los transeúntes que, aprovechando una fría mañana de sol, hacían footing por los alrededores. También hubo una concentración de los trabajadores de la empresa ACB de Sestao, que recientemente paralizó su producción. Tal como se preveía, la Ertzaintza impidió que los manifestantes se acercaran al lugar donde estaban reunidos los populares.

“No te voy a explicar Antón hasta dónde estoy yo, pero te lo puedes suponer. Nos han hecho mucho daño como partido”

El presidente llegó a Bilbao directamente desde Bruselas, donde había participado en la cumbre europea que abordó las relaciones entre la UE y el Reino Unido. “Vendrá del aeropuerto y se cambiará de ropa aquí”, comentó uno de los asesores de prensa mientras aguardaban la llegada del líder conservador. En el exterior del Museo Marítimo cada vez había más escoltas y policías, tanto uniformados como de paisano.

De camisa y sin corbata, Rajoy inició su discurso una hora después de lo previsto. Poco antes, el responsable del PP de Bizkaia, le había dicho que tanto él como sus compañeros estaban “hasta los cojones de la gente pringada” por corrupción en el partido. “No te voy a explicar Antón hasta dónde estoy yo, pero te lo puedes suponer. Nos han hecho mucho daño como partido”, afirmó. Tras defender que la dirección popular había “expulsado a mucha gente”, también advirtió que “no se puede condenar a un inocente”. “Hemos visto muchos casos en estos años que acabaron en nada, y alguno está sentado hoy en la mesa del Consejo de Ministros”, indicó.

También dedicó varios momentos de su intervención a los posibles acuerdos de gobierno. Aseguró que en las pasadas elecciones del 20 de diciembre “se produjo un cambio” respecto a las anteriores citas electorales. “Los ciudadanos –indicó- nos dieron un mensaje a todos los dirigentes políticos: hablen, dialoguen y pacten”. Por ello, Rajoy defendió una “coalición del sentido común” entre PP, PSOE y Ciudadanos, un acuerdo que comparó con los que ya existen en Alemania o Austria.

“Ese gobierno lo tiene que presidir el PP, por una razón que se entiende muy bien: 123 son más que 90, por lo menos así lo pensamos aquí”

“Ese gobierno lo tiene que presidir el PP, por una razón que se entiende muy bien: 123 son más que 90, por lo menos así lo pensamos aquí”, ironizó. En tono más gráfico, expresó que “el primero va de primero, y el segundo va de segundo”. “Si alguno cree que el PP va a tener una posición diferente, hay que comunicarle que los tiros no van por ahí”.

A su juicio, ese gobierno tripartito es el único viable, ya que sus tres hipotéticos componentes “coinciden en los grandes temas” del país. Los tres defendemos la soberanía nacional, y los tres pensamos de la misma manera en la lucha contra el terrorismo”, apuntó. “Conviene recordar que hay otros en el Parlamento que no piensan lo mismo sobre la unidad de España y no han firmado el pacto contra el terrorismo”, subrayó.

El presidente también fijo los “grandes objetivos” que defenderá el PP para alcanzar un acuerdo de gobierno. El punto número uno será la “defensa de la unidad de España”, algo que situó incluso por encima del “crecimiento económico y el empleo”, la defensa del estado de bienestar, la lucha contra el terrorismo y el combate a la corrupción. En cualquier caso, admitió que hoy no tiene los votos necesarios para llevar a cabo estos planteamientos, por lo que volvió a defender su decisión de no presentarse a una sesión de investidura. No obstante, advirtió que si Pedro Sánchez no lo consigue, será entonces cuando el PP lo intentará.

Comunismo y yihadismo

El acto del PP en Bilbao también dejó otras frases polémicas. El actual vicesecretario de Sectorial y ex alcalde de Vitoria, Javier Maroto, comparó “comunismo, yihadismo, populismo y nacionalismo”, conceptos que identificó como “enemigos de la libertad”. Sus ataques se centraron en IU, Podemos y PNV, precisamente los mismos partidos que podrían alcanzar un acuerdo de gobierno con el PSOE. “Pedro Sánchez está pensando en conformar un gobierno con todos aquellos partidos que han supuesto o suponen un muro para la libertad en nuestro país”, criticó.

La presidenta de Nuevas Generaciones, Beatriz Jurado, fue aún más directa: “Pedro Sánchez, con tal de salvar su culo, nos va a vender al mismísimo diablo”. Luego llegaron las advertencias del ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, sobre el panorama sombrío que le espera al PP. “Nos van a presionar de maneras infames, como no habíamos visto (…) Nos van a presionar cuestionando nuestro propio sentido común más básico, y todos vamos a aguantar contigo para ganar esta batalla”, le dijo Alonso a Rajoy, que le escuchaba atentamente desde la primera fila.

En el acto también estuvo presente Leopoldo Ernesto López Gil, padre del derechista venezolano Leopoldo López, actualmente en prisión por su relación con una serie de actos de violencia callejera producidos en 2014, con decenas de víctimas. “La libertad requiere tolerancia”, dijo el padre del recluso durante su intervención, en la que no ocultó su devoción por el PP. En ese sentido, la preocupación de los miembros de Nueva Generaciones fue expuesta por una joven militante que hacía de presentadora: “¿Acabará España como Venezuela?”.

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