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Rajoy culpa al PSOE de las nuevas elecciones y se alegra de que "por suerte" no gobierna Podemos

El presidente en funciones adelanta que no llevará una reforma constitucional en su programa para el 26-J.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. - EFE

PAULA DÍAZ

MADRID.- "No ha sido posible porque el PSOE no ha querido ni siquiera hablar". Con esa excusa ha comparecido Mariano Rajoy tras su reunión con el rey, en la que simplemente se ha limitado a constatar que no tiene "apoyos suficientes para formar Gobierno".

El todavía presidente en funciones ha culpabilizado de nuevo a Pedro Sánchez del bloqueo actual que obliga a repetir elecciones. "El 21 de diciembre hice una propuesta (la gran coalición PP-PSOE) que me sigue pareciendo la más razonable", defendió, asegurando que la sigue "defendiendo".

"Se trataba de un Gobierno coherente con apoyo de más de 200 escaños que proponía reformas para España para mucho tiempo", siguió Rajoy con su propaganda. "El gran objetivo era consolidar la recuperación económica", continuó recordando los "cinco grandes objetivos" que presentó a Sánchez "el pasado 11 de febrero" y que el secretario general de los socialistas rechazó.

Así ha seguido Rajoy con su campaña, en la que presumió de ser el único que defiende "los intereses de los españoles, que quieren un Gobierno basado en la moderación, la estabilidad y la tranquilidad". "Eso vamos a seguir haciendo en el futuro", aventuró tras presumir de que "si queremos que la recuperación económica llegue a todos, hay que mantener las políticas económicas de los últimos años".

En ese sentido, dijo alegrarse de que Sánchez no haya pactado finalmente con Podemos. "Respeto las posiciones de todos", incidió Rajoy. "Ciudadanos quería un Gobierno presidido por Pedro Sánchez y Podemos uno de izquierdas que por suerte para España y para los españoles no ha salido adelante", opinó. "No siento que sea un fracaso aunque sea la primera vez que se repitan elecciones. Peor habría sido que se hubiera conformado cualquier Gobierno de esos que circulaban por ahí en los últimos meses", agregó después.

De las intenciones del PSOE, por otro lado, se limitó a reírse. "Quiso pactar con los dos a la vez (Podemos y Ciudadanos) y, como era previsible, eso no llegó a ninguna parte", espetó. Y, tras hacer un canto a su propuesta de 'pactos' por la educación, el empleo y la regeneración, entre otros, agradeció a los militantes del PP su apoyo durante "cuatro meses difíciles". "Nosotros no nos dejamos llevar por la ansiedad ni por el carrusel de ocurrencias", dijo orgulloso.

Tan orgulloso que incluso para reconocer errores utilizó una fórmula a la gallega para culpar también a los demás: "Probablemente seré el que más errores he cometido (reconoció en respuesta a una pregunta relativa a su primer 'NO' al rey), pero me temo que los demás piensan que no han cometido ninguno (y están equivocados, le faltó añadir)".

Lo más bonito que dijo de Sánchez es que "hay que reconocerle que tiene sentido del humor" por haberle acusado de hacer pinza con Podemos ("no he sido yo el que hizo una reunión a 18") pero, aún así, siguió apostando por la gran coalición tras el 26-J. "Soy optimista", sentenció, aunque también prefirió dejar "para después de las elecciones" el tema de los futuros pactos. Tal vez por eso apenas citó a Ciudadanos en su discurso. Tampoco habló de corrupción y ni siquiera de la última propuesta de Compromís al PSOE para intentar formar gobierno de última hora. La rueda de prensa duró poco más de 5 minutos y solo admitió media decena de preguntas.

Sí que insistió, en cambio, en reforzar su liderazgo. Dijo "no" rotundo a la pregunta de si se había planteado retirarse en algún momento de la negociación y un 'sí", rotundo también, a si sentía el respaldo de su partido para volver a ser candidato. "Me siento como si estuviera a mitad de tarea", dijo, insistiendo en sus propuestas de "recuperación" pero sin dar un paso atrás en su 'no' a una reforma de la Constitución. "Cuando alguien me proponga una idea que sea buena para España intentaré llevarla adelante", se limitó a responder preguntado sobre si habría cambios en el programa electoral del PP. "Soy poco partidario de sacar conejos de la chistera", zanjó.