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Observatorio Continuo de JM&A

La rebelión de las reformistas Las mujeres que protagonizaron la transición social lograrán en las urnas el cambio político

El analista electoral Jaime Miquel ha hecho un profundo estudio sociológico-histórico para 'Público' que identifica a las votantes "reformistas" (las de la generación nacida entre 1960 y 1972) como las verdaderas artífices del profundo cambio de mentalidades tras la dictadura y predice que "ellas harán posible ahora la ruptura con el posfranquismo"

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Estimación de JM&A para unas elecciones generales en 2018, según sexo y generaciones, en porcentaje de votos válidos. h = hombres / m = mujeres

"Si alguien comprende España, son las mujeres nacidas en los años 60, porque ellas la transformaron en un país moderno. Ellas cambiaron mucho más con respecto a sus madres que los hombres respecto a sus padres. Ellas cambiaron muchos de los valores heredados del franquismo y lo hicieron sin ruptura generacional".

Así de rotundo se expresa el analista electoral Jaime Miquel tras analizar exhaustivamente la evolución social de España durante los últimos 40 años y estudiar las proyecciones electorales y variables sociológicas de numerosos estudios demoscópicos y encuestas electorales, para concluir que serán las mismas mujeres que hicieron posible la transición cultural tras la dictadura, las que ahora impulsarán una ruptura política a través de las urnas que acabará con los últimos vestigios del posfranquismo.

Para llegar a esas conclusiones, Miquel ha dividido al electorado en cuatro generaciones fundamentales de votantes: los "niños de la guerra", nacidos en 1941 o antes; los "niños de la autarquía", nacidos entre 1942 y 1959; los "reformistas", del periodo 1960-1972; y los "ciudadanos nuevos" (1973-2000). Estos son los segmentos de población que les corresponden:

GENERACIONES DE ELECTORES EN LA ESPAÑA DE 2018. Fuente: INE, población residente por nacionalidad, fecha, sexo y edad 2017. Estimación para 2018: elaboración JM&A.

Sólo la cuarta de estas generaciones (la que ahora tiene entre 18 y 45 años de edad) se ha desarrollado plenamente en democracia, inmersa en Europa y en el mundo globalizado. "Son los ciudadanos nuevos, usuarios plenos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que han socializado el conocimiento, lo que conocemos como la red", explica Miquel.

Los "reformistas" fueron los artífices del profundo cambio de mentalidad tras la larga dictadura

Ahora los "ciudadanos nuevos" son los más numerosos (14,6 millones de electores), pero en realidad la generación más grande de la historia de la demografía española fue la de los nacidos entre 1960 y 1972, de los que ahora quedan 8,5 millones de electores, o uno de cada cuatro. Nacidos en el desarrollismo de los años sesenta, hijos del baby boom, los "reformistas" protagonizaron la transición cultural hacia la normalidad exterior que significaba Europa y fueron los artífices de un cambio profundo en las mentalidades y actitudes; en los valores sociales y políticos de la España que salía del yugo de la dictadura.

Las dos anteriores generaciones se criaron en posguerra o dictadura y arrastran las lacras de esa tragedia: ocho de cada diez "niños de la guerra" son personas sin estudios, que solo cursaron primaria o que a duras penas alcanzaron la secundaria; mientras que los "niños de la autarquía" conformaron una generación muy escasa por el vacío demográfico indirecto de la guerra civil.

La brecha en niveles educativos causada por las consecuencias del golpe de Estado militar del 36 –la guerra civil y la larga dictadura franquista– queda bien patente en el siguiente gráfico:

GENERACIONES Y NIVELES EDUCATIVOS, en porcentaje del electorado, por franjas de edad. Fuente: CIS, barómetro de octubre de 2016.

La llegada a las urnas de los "ciudadanos nuevos" está poniendo fin al bipartidismo

Estos perfiles de formación y preparación de los cuatro grupos generacionales de nuestros votantes explican gran parte de las tendencias electorales que han mantenido hasta ahora al bipartidismo –o incluso, al monopartidismo–   que está tocando a su fin con la llegada a las urnas de los "ciudadanos nuevos", entre los que los analfabetos han desaparecido, mientras que los estudios superiores o la formación profesional ocupan espacios dominantes.

"Esta generación más joven es de alta cualificación, lo contrario que las dos primeras, y en breve tiempo demográfico se desdoblará, al tiempo que se extingue la generación de los niños de la guerra", subraya Miquel. "La raya está ya marcada y define a los millennials [nacidos con el milenio], que empezamos a conocer desde esta especialidad [demoscópica] ahora que empiezan a votar. Los millennials de Madrid o de Barcelona son nativos digitales del primer mundo, también de alta cualificación".

No cabe duda de que será esa generación la que decida cómo será la España del siglo XXI y la que cambiará profundamente el diseño institucional del país. Porque su experiencia vital es la de "un orden económico e institucional supuestamente avanzado que inexplicablemente se derrumbó, enterrando sus proyectos existenciales y sus seguridades más básicas. Muchos concluyeron, en la segunda mitad de 2010, que los poderes no representan a las personas en España, ni tan siquiera el poder representativo lo hace", constata el analista.

Los "ciudadanos nuevos" que lideraron el fenómeno de los indignados en las redes no pueden hacer el cambio solos

Fueron ellos los que lideraron el fenómeno de los indignados, organizándolos en red, e irrumpieron en el sistema electoral en los comicios europeos del 2014. Después, derribaron el bipartidismo en las andaluzas del 2015 y asaltaron el poder legislativo en las autonómicas y municipales de ese año, inaugurando un nuevo ciclo electoral en España en las generales del 20-D de 2015 que fue refrendado el 26-J de 2016. "Lo contrario de lo que interpretó el sistema establecido", asegura Miquel.

No obstante, esa joven generación no puede cambiar el sistema sola, puesto que está todavía lejos de alcanzar el 50% del censo electoral. Así que depende de que se sumen a su revolución sectores importantes de la generación anterior, en la que también predominan los votantes reformistas, como se puede ver en este gráfico:

Estimación de JM&A para unas elecciones generales en 2018, por generaciones y partidos, en número de votos totales.

Aquí es donde entra en juego la premisa de Miquel con la que arrancamos este análisis: las votantes que inclinarán la balanza para dar un vuelco al sistema electoral son las mismas mujeres que "transformaron España en un país moderno", según las conclusiones del estudio demográfico y demoscópico efectuado por el gabinete JM&A para Público

Al comienzo de este artículo se muestra el gráfico que enseña las notables diferencias en las tendencias de voto entre las mujeres y los hombres de esa misma generación "reformista": ellas votan sobre todo al PSOE (5 puntos más que ellos) y en cambio votan mucho menos que ellos (5,3 puntos menos) a Ciudadanos, quedándose exactamente en el promedio del voto a C's de toda España, al mismo tiempo que votan al PP cuatro puntos menos que la media nacional.

El motivo es que "estas mujeres ocuparon su espacio en la sociedad durante el ciclo hegemónico del PSOE (1980-1992), cuando llegaron de los fondos estructurales a España", explica Miquel. "Conocieron un Estado amigo que ayudaba a las personas desde los ministerios hasta la administración local, y son sin duda responsables del vuelco electoral del 2004".

El cambio es posible si se produce una rebelión de las votantes "reformistas"

Por eso las "reformistas" votan mayoritariamente al PSOE (como se aprecia en el gráfico inicial), pero en la actualidad alrededor de un millón y medio de ellas están desmovilizadas, ya que el conjunto de la izquierda está electoralmente deprimido. La derecha obtendría hoy mayoría absoluta en escaños porque al trasvase de votos del PP hacia Ciudadanos se suma el de muchos votantes socialistas decepcionados que van a parar a C's, de forma que una mayoría alternativa exige la movilización de un millón de electores izquierdistas... y eso es posible si se produce una rebelión de las "reformistas".

Igualmente, cuando se suman las votantes de esa generación a los datos acumulados en las estimaciones es cuando se produce una mayor ventaja de Ciudadanos sobre el PP, así que esas "reformistas" son también el motor de los cambios que se están produciendo en el lado derecho del espectro político. En el siguiente gráfico se puede apreciar la influencia de esas mujeres ("m 46 a 58") en el cambio del panorama electoral:

Estimación de JM&A para unas elecciones generales en 2018, según sexo y generaciones, en número de votos acumulados. h = hombres / m = mujeres, seguido de los números de la franja de edad correspondiente.

La actual ventaja de la derecha se basa en la movilización electoral de la España que no necesita ayuda: la de los que tienen empleo o lo contratan, que compiten, exportan, conquistan mercados y tienen éxito económico y empresarial. Esa España espera la menor carga fiscal posible y todas las facilidades para el despliegue de sus actividades, y le deslumbra el éxito de Ciudadanos en Catalunya y el neoliberalismo de Macron en Francia, visualizando a la formación de Albert Rivera como la fuerza política de reemplazo del lado derecho.

Las "reformistas" son las madres de los jóvenes sin futuro, las hijas de los dependientes, las compañeras de los mileuristas y de los desempleados

Pero hay otra España que necesita ayuda, porque es el tercer país más desigual de la UE a causa de un reparto de la riqueza nacional mucho más injusto que en el resto de los estados europeos avanzados. Y precisamente esas mujeres "reformistas" son las madres de los jóvenes sin oportunidades, las hijas de los dependientes, las compañeras de los mileuristas y de los desempleados.

Ahora les dicen que esto es lo que hay y ellas se preguntan dónde está la recompensa de sus gigantescos esfuerzos por reformar el país, dónde está el futuro de sus hijos. Por tanto, "ellas nos dirán en cualquier momento que hasta aquí hemos llegado y España volverá a cambiar; porque son ellas las que llevan el país a cuestas desde hace cuarenta años, mucho más que cualquier otro colectivo", afirma Miquel.

Más aún, Jaime Miquel aventura que si Irene Montero liderase Unidos Podemos, la formación morada remontaría de golpe en las encuestas y se situaría empatada con el PSOE. Y pronostica que "la revuelta de los jubilados obligará por fin a moverse a Pedro Sánchez" y que la movilización mundial feminista de este histórico 8 de marzo sacará de la apatía a ese millón y medio de electoras "reformistas" necesarias para impulsar el cambio.

Así que la ruptura política, la quiebra del régimen inmovilista del 78, llegará con la rebelión de esas mujeres "reformistas" que hicieron posible la transición social.

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