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Relator Rajoy también envió 'mediadores' a Catalunya antes del 9N y de la declaración de independencia

Ante las furiosas reacciones de PP y Ciudadanos por la figura del "relator" concedida por el Gobierno, 'El Periódico' recuerda que el anterior Ejecutivo mantuvo conversaciones secretas con el Govern, junto al PSOE,  para evitar el choque de trenes

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Pedro Arriola, Joan Rigol y José Enrique Serrano, negociadores del Gobierno del PP, el Govern y el PSOE respectivamente antes del 9-N.

Manifestaciones para este domingo, "frente cívico" de la derecha contra Pedro Sánchez, "alta traición a España". La polvareda política que ha levantado la decisión del Gobierno de aceptar la figura de un "relator" —incluso el nombre está levantando polémica entre partidarios y detractores— para facilitar el diálogo entre partido catalanes ha sido tan rápida como agresiva.

Según el Ejecutivo, se trata de un canal alternativo de diálogo político a la vía institucional que representa la Comisión bilateral Estado-Generalitat prevista en el Estatut. Quizás el problema es que, en esta ocasión, las negociaciones o la intención de negociar se han hecho públicas, ya que no se produjeron este tipo de reacciones en 2014, antes de la consulta soberanista del 9N convocada por el expresidente Artur Mas, cuando el Gobierno de Rajoy también envió hasta tres mediadores  a Catalunya, según desveló El Periódico, que este lunes recuerda aquella exclusiva que, sin embargo, no tuvo ninguna respuesta política ni social.

El rotativo catalán desveló que Moncloa, el Govern y el PSOE "mantuvieron abierta una vía secreta de diálogo antes del 9N" y que, entre los "emisarios" de Madrid estuvieron Pedro Arriola, eterno experto en demoscopia del PP, que se encargó de dialogar en secreto con Joan Rigol, el histórico dirigente de Unió Democràtica y responsable del Pacte Nacional pel Dret a Decidir. Este último era el elegido de Mas. Según este diario, la necesidad de reconducir las relaciones entre Madrid y Barcelona eran tan apremiantes que pactaron que, si los encuentros se hacían públicos, serían negados por los implicados.

El Periódico también pudo confirma que, en enero del 2014, se unió a los diálogos José Enrique Serrano, emisario del PSOE a las órdenes de Alfredo Pérez Rubalcaba. Serrano tendría después el visto bueno Sánchez.

"Este triángulo de fontaneros políticos mantuvo abierto el grifo del diálogo contra viento y marea y hasta las horas previas al 9N. La intención era que las conversaciones en torno a la consulta sirvieran para hallar una salida política al procés, incide El Periódico, que asegura que las conversaciones duraron hasta horas antes de la consulta soberanista. 

Urkullu, entre Rajoy y Puigdemont

Pero no fue el único intento de Rajoy de calmar los ánimos en Catalunya, según este diario. Tes años después de este intento y ya con Carles Puigdemont al frente del Govern, Moncloa trató de negociar una alternativa a la aprobación de la declaración unilateral de independencia (DUI) mientras que Puigdemont buscaba alejar la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En este caso, que también resultó en fracaso, el mediador fue el lendakari, Iñigo Urkullu, que propuso una oferta in extremis que evitara el choque de trenes.

Según desveló este diario, Urkullu envió a Puigdemont un correo electrónico a las 9.46 horas del viernes 27 de octubre del 2017, el día que se declaró la abstracta independencia en el Parlament, a la que siguió la aplicación del 1555. Siempre según El Periódico, "Urkullu había llegado ya a un acuerdo con Puigdemont, un par de días antes, pero con un punto débil: no había constancia escrita del compromiso de Rajoy de no aplicar el 155 si no se activaba la DUI". El mensaje vasco también llegó a Pedro Sánchez, a la entonces líder del PDECat, Marta Pascal; y al presidente del PNV, Andoni Ortuzar.

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