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La renovación del Gobierno Inquietud en el seno del Gobierno ante la incertidumbre de una crisis de calado

Las reacciones del Ejecutivo se limitan a reproducir públicamente que el Gobierno sigue trabajando y la decisión corresponde al presidente, pero se reconoce en privado que habrá cambios. Unidas Podemos respeta la potestad de Sánchez y avanza que "todavía no hay nada encima de la mesa".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, en el Palacio de la Moncloa. EFE/ Zipi
Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Moncloa. Zipi / EFE

La inquietud se ha instalado en el seno del Ejecutivo ante la más que probable crisis de gran calado que se avecina y que, pese a los esfuerzos en La Moncloa, sigue estando en el debate político público y, sobre todo, en el privado.

Oficialmente, en las reacciones que se han recogido durante todo el viernes, los ministros y ministras que han hablado de este asunto se han remitido al comunicado emitido la noche del jueves por La Moncloa, en el que se decía que el presidente del Gobierno seguía trabajando en los asuntos del país aunque también se recordaba que "el jefe del ejecutivo tiene en exclusiva la prerrogativa y la iniciativa para formar o modificar su gabinete, sin que un extremo así pueda ser comunicado por otra vía que no sea el propio presidente en el tiempo y forma que determine".

La única que se saltó la norma fue la vicepresidenta de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que dijo claramente que "el presidente está trabajando en pensar cómo encarar la nueva etapa en la que estamos y le corresponde a él evaluar con qué equipo quiere seguir gestionando esta etapa", afirmó.

Lo que es cierto es que da por hecho una amplia crisis de Gobierno, pero la duda es cuándo y de qué calado. Y aquí se han disparado las quinielas y las especulaciones. La tesis más extendida vincula la decisión tras los indultos y los primeros pasos en reconducir la mesa de diálogo con Catalunya, coincidiendo también con llevar el proceso de vacunación al 70% de la población. Esto sería, previsiblemente, para el inicio del nuevo curso político.

Otras opiniones sitúan la crisis un poco más cercana al 40º Congreso del PSOE previsto para mediados de octubre. Y hay quien no descarta que sea mucho más inminente, por no mantener a un Gobierno demasiado tiempo en esta situación de interinidad, y recuerdan que el tercer aniversario del primer Gobierno se produce estos días.

Y donde hay más quinielas es entre quienes saldrán del Ejecutivo y, aunque hay nombres que suenan más que otros, una fuente conocedora de las decisiones políticas que ha tomado Sánchez en otras ocasiones asegura que si el presidente ha tomado la decisión de un cambio en profundidad todos los miembros del Gobierno son susceptibles de salir, "incluida Carmen Calvo o el propio Ábalos", dicen.

No obstante, Nadia Calviño (Economía), José Luis Escrivá (Inclusión), Reyes Maroto (Industria y Turismo), Isabel Celaá (Educación), Arancha González Laya (Exteriores) o Fernando Grande-Marlaska (Interior) son los nombres con los que más se especula.

Los ministerios de Unidas Podemos

Los cambios que sobrevuelan al Gobierno también podrían afectar a Unidas Podemos, ya que no es la primera vez que se producen modificaciones respecto al acuerdo de coalición firmado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. En este pacto, el espacio confederal se quedó con una vicepresidencia segunda (la de Derechos Sociales y Agenda 2030) y con cuatro ministerios (Trabajo, Igualdad, Consumo y Universidades).

Tras la salida de Iglesias del Ejecutivo de coalición, Sánchez modificó sucintamente la estructura, reubicando a Derechos Sociales en la categoría de ministerio y elevando a vicepresidencia (en este caso tercera) la cartera de Trabajo dirigida por Yolanda Díaz. Por el momento, el presidente no habría comunicado a Unidas Podemos ninguna decisión o planteamiento acerca de una reorganización de los ministerios morados, lo que no significa que los ministros del espacio confederal estén exentos de entrar en esa eventual renovación que sobrevuela al Ejecutivo.

En este sentido, aunque es Sánchez el que tiene la potestad de estructurar su Consejo de Ministros, el acuerdo de coalición anticipa que cualquier modificación debería respetar las cuotas pactadas entre ambas formaciones, por lo que podrían tener lugar negociaciones en el seno del Ejecutivo.

En este momento, hay tres carteras que serían clave para los morados: Trabajo, Igualdad y Derechos Sociales. Son los departamentos dirigidos por la persona a la que Iglesias señaló como la futura candidata de Unidas Podemos a las elecciones generales, Yolanda Díaz, la que aspira a liderar Podemos, Ione Belarra, e Irene Montero, que en principio acompañará a Belarra en ese liderazgo feminizado que la formación quiere desarrollar después de celebrar primarias.

Las otras dos carteras, Consumo y Universidades, aunque no forman parte de ese núcleo duro de las ministras de Unidas Podemos, sí que son fruto del acuerdo de coalición con el PSOE (y del reparto establecido entre Podemos, Izquierda Unida y los comunes).

Entre las quinielas se estaría barajando una eventual salida del líder de IU, Alberto Garzón, del Ejecutivo; pero esta salida no respondería al peso que se le da a su ministerio, sino a la posibilidad de que decidiese encabezar la candidatura del espacio confederal en las próximas elecciones autonómicas en Andalucía, una posición que no está nada clara.

En cualquier caso, desde Unidas Podemos aseguran que todavía "no hay nada sobre la mesa", y recuerdan que "no es la primera vez que se introduce en la agenda una renovación en el Gobierno que finalmente nunca tiene lugar".

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