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Renta mínima covid-19 La derecha cambia su discurso sobre el Ingreso Mínimo Vital al hilo de las encuestas

Desde el Partido Popular, Vox y Ciudadanos se han mostrado muy críticos con esta medida. Miembros destacados de las tres formaciones la han calificado como "broma", "regalo" o "sueldo Nescafé para toda la vida" durante las pasadas semanas.

Los diputados Inés Arrimadas (i), Santiago Abascal (c) y Cayetana Álvarez de Toledo (d) tras la apertura solemne de la XIV legislatura. EFE
Los diputados Inés Arrimadas (i), Santiago Abascal (c) y Cayetana Álvarez de Toledo (d) tras la apertura solemne de la XIV legislatura. EFE

marta monforte

Una de las medidas estrella del Gobierno de coalición, el ingreso mínimo vital (IMV) para los hogares más vulnerables, se aprobará el Consejo de Ministros que tendrá lugar este viernes 29 de mayo. El objetivo es que llegue a 100.000 hogares al arranque de su andadura en el mes junio según ha confirmado este lunes el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, si bien el objetivo es alcanzar el millón de hogares beneficiarios.

Desde el Partido Popular, Vox y Ciudadanos se han mostrado muy críticos con esta medida. Miembros destacados de las tres formaciones la han calificado como "broma", "regalo" o "sueldo Nescafé para toda la vida" durante las pasadas semanas. Sin embargo, en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de mayo se indica una alta aceptación entre la ciudadanía, que cuenta con un 83,4% de apoyo entre los encuestados.

En el bloque de la derecha: los votantes de Ciudadanos son los más favorables a la medida, el 72,5% la aprueba, y entre los del Partido Popular el 64,2%. Por lo que respecta a Vox, hay más votantes de la formación ultraderechista a favor que en contra, aunque por un ajustado margen: el 49,4% frente a un 42,6%.

Barómetro CIS mayo 2020.

Casado pide que se haga con "transparencia y responsabilidad" mientras que Ayuso y Lasquetty la critican

"Somos un partido que siempre hemos defendido que nadie puede quedar atrás", ha dicho este lunes Pablo Casado tras el comité de dirección del PP. El conservador ha presumido de que varios presidentes autonómicos del su formación ya aplicaron esta renta mínima en sus territorios y ha solicitado al Gobierno que esta ayuda se haga con "transparencia y responsabilidad". "Lecciones sobre esta ayuda a las familias sin ingresos no nos van a dar".

El líder del PP ha hecho hincapié en que "todo esto se haga de una forma justa", de manera que "no haya personas que cobren una prestación sin necesidad de hacerlo y que, sin embargo, no le falta nada a aquellos que esta crisis les ha dejado en una situación de vulnerabilidad". Desde el entorno de Casado señalan a Público que estudiarán la medida antes de pronunciarse en el Congreso: "Primero vamos a ver que aprueban y luego decidimos".

Sin embargo, esta declaración supone una enmienda a la posición del PP en los pasados meses. Pese a que destacados conservadores como el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, y el exministro de Hacienda Cristobal Montoro se habían mostrado favorables a aprobar una renta mínima de "carácter urgente", desde el Partido Popular recibían con escepticismo la propuesta. Los populares señalaban que Pablo Casado estaba "dispuesto a dialogar" con Sánchez nuevas medidas económicas, siempre que dejara de lado los postulados de Pablo Iglesias, incluido este ingreso mínimo vital.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, mostró su completo rechazo al Ingreso Mínimo Vital bajo el argumento de que se trataba de un "regalo" que crea "dependencia del Estado" a los beneficiados y constituye una herramienta "para igualar a la baja". Su consejero de Hacienda, el ultraliberal Javier Fernandez Lasquetty, se expresaba en términos similares y aseguraba que había un "componente ideológico y sectario" en este ingreso. "Es un intento claro de hacer peronismo a gran escala", decía en Esradio.

Vox, de "medida comunista" a decir que "no está en contra"

En Vox también habían mostrado su completo rechazo a la propuesta. Su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, la tildó de "medida comunista", la diputada Macarena Olona, acusó al vicepresidente Iglesias de imponer su "régimen totalitario" con la aprobación de este ingreso y el portavoz del Comité de Acción Política de los ultraderechistas, Jorge Buxadé, calificó la medida como una "auténtica broma" el pasado mes de abril.

Ha sido el propio Buxadé el que ha rectificado la posición de su formación. "Vox no está en contra del ingreso mínimo vital", ha señalado, aunque ha recalcado que esta era "la última de las medidas que debía haberse adoptado". Al igual que Casado, ha insistido en la idea de que el Gobierno debe pagar primero los sueldos de todos los trabajadores y autónomos que todavía no han recibido prestación. Según el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) más del 98% de las prestaciones por ERTE presentadas desde el inicio de la pandemia han sido reconocidas y, hasta ahora, ya han abonado más de 3,4 millones de euros.

"En la situación actual, por supuesto, con millones de españoles sin empleo, débiles, necesitados, que los vemos ya por desgracia en las colas o en las parroquias o en entidades de ayuda social, el Gobierno debe responder y no podemos dejar un solo español solo", ha dicho Buxadé en rueda de prensa este lunes.

Del "sueldo Nescafé" al "no descarto" el apoyo de Cs 

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha intentado evitar posicionarse sobre la renta mínima durante la crisis de la covid-19. "¿Cómo vas a aprobar una medida de tanto calado sin haberla explicado a nadie, con graves discrepancias dentro del Gobierno y sin haber hablado con los agentes sociales?", decía a modo de respuesta. Sin embargo, varios de sus dirigentes han mostrado su rechazo a la aprobación de la misma. Para el ahora exdiputado de Ciudadanos, Marcos de Quinto, portavoz económico de la formación en el Congreso, lo que propone el Ejecutivo es "un sueldo Nescafé para toda la vida...".

El eurodiputado de Ciudadanos Adrián Vázquez, explicaba en una entrevista par Crónica Global el pasado mes de abril. "Los anuncios de una renta universal permanente no ayudan en absoluto a la idea de los bonos. Otro países pensarán: 'España no ha hecho los deberes y ¿ahora nos piden ayuda para gastarlo en un renta universal permanente?'". Un argumento similar al de Luis Garicano, jefe de filas de Cs en el Parlamento Europeo, que decía a La Vanguardia: "Hay que diferenciar cosas que son necesarias para este momento concreto y cosas que son parte de un programa ideológico y que un partido político elige el momento para intentar sacarlas adelante".

No obstante, en los últimos días Garicano ha dejado entrever un cambio en sus posiciones y ahora se abre a que Cs apoye la medida. "Yo no la descarto a priori (en referencia a una renta mínima estructural). Consideraremos dos cosas. La primera: de ninguna manera puede poner en duda la estabilidad del Estado de bienestar. Y la segunda: Ciudadanos siempre querrá que esté ligada a la formación, a la activación del empleo. Haremos una propuesta nosotros", decía para El País.

Este ingreso mínimo vital tendrá la misma cuantía para todo el país, que oscilará entre los 462 euros (para un adulto sin cargas) y los 1.015 (pareja con más de dos menores a cargo) euros netos al mes, y serán las comunidades quienes lo complementen a través de las distintas prestaciones similares que hoy tienen en vigor. El ministro Escrivá y el vicepresidente Pablo Iglesias aceleraron la maquinaria hace apenas un mes, tras algunas fricciones por la voluntad de Unidas Podemos de implementar un ingreso mínimo puente, de aplicación inmediata, dada la gravedad de la emergencia del coronavirus.

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