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Resultados elecciones El independentismo sale reforzado en unas generales que confirman la centralidad de ERC y el PSC

ERC se impone por primera vez en unas elecciones españolas desde la II República, y el conjunto del independentidsmo gana siete puntos de apoyo (llega al 39%) y cinco diputados. El PSC avanza por todas partes y se beneficia del efecto Pedro Sánchez, mientras que la derecha española obtiene unos pésimos resultados, con un PP que fracasa y suma solo un diputado y un Cs que no mejora. Vox obtiene un diputado en Barcelona. En Comú Podem se queda lejos de los resultados de 2016, pero supera los peores pronósticos de las encuestas

El candidato de ERC al Congreso Gabriel Rufián celebra la victoria de su partido en Catalunya tras las elecciones generales del 28-A. EFE/Alberto Estévez

MARC FONT

Un golpe más, el voto en Catalunya en las elecciones generales ha estado sustancialmente diferente del conjunto del Estado. El independentismo, y especialmente ERC, sale reforzado de unos comicios que han vuelto a situar el PSC en una posición central, después de años de retroceso, mientras que las tres formaciones de la derecha española (PP, Ciutadans y Vox) apenas se han quedado en el 20% de los votos, menos de la mitad de su media estatal. Ahora bien, el progreso del independentismo (y unos resultados de En Comú Podem que han superado los peores pronósticos) pueden tener un regusto agridulce, puesto que la aritmética abre la puerta a un pacto estatal entre el PSOE de Pedro Sánchez y Cs. Una opción, bendecida por los grandes poderes económicos, que imposibilitaría adelantos significativos tanto en la cuestión nacional como en temas sociales.

La victoria de ERC y PSC, dos formaciones que ahora mismo abogan por el diálogo para resolver el conflicto político (a pesar de que con matices diferentes), muestra como la sociedad catalana apuesta por una vía que lleve a una solución, o al menos a desescalar, la actual situación. La participación, que ha superado el 77,5% del censo y ha aumentado 14 puntos, es otra de las noticias de la jornada.

ERC se ha impuesto en las provincias de Tarragona, Lleida y Girona, mientras que ha sido la segunda fuerza en Barcelona, solo a un diputado (9 a 8) del PSC. Ahora bien, en la capital los republicanos han sido los más votados. En total, Esquerra ha obtenido 15 escaños y el 24,6% de los votos, 1,4 puntos y 3 diputados por ante el PSC. Los socialistas, victoriosos a Barcelona dónde han recuperado antiguos feudos como l'Hospitalet de Llobregat, Cornellà o Santa Coloma de Gramenet que el 2015 y el 2016 habían pasado a manos de En Comú Podem, han sido la segunda fuerza más votada en Tarragona y la tercera a Girona y Lleida. Eso sí, han obtenido representación por todas partes, cosa que no pasó el 2016, cuando quedaron fuera de esta última demarcación.

La candidata numero dos de Juns per Catalunya al Congreso, Laura Borras (c), acompañada por el presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), valora los resultados de su partido en las elecciones del 28-A. EFE/Quique Garcia

La candidata numero dos de Juns per Catalunya al Congreso, Laura Borras (c), acompañada por el presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), valora los resultados de su partido en las elecciones del 28-A. EFE/Quique Garcia

En cuanto a Junts per Catalunya, la formación de Carles Puigdemont que presentaba Jordi Sànchez (otro preso político, como Oriol Junqueras) como cabeza de lista, si bien ha ganado votos (consecuencia del aumento de participación) no ha podido conservar los ocho diputados del antigua CDC y se ha quedado con siete. El retroceso básicamente se ha producido en Barcelona, porque mantiene la representación en Lleida, Girona y Tarragona. Ahora bien, a diferencia de lo que pasó en las elecciones en el Parlamento del 21 de diciembre de 2017, esta vez JxCat se ha visto claramente superada por ERC, hasta el punto que no ha logrado ni la mitad de los votos. El resultado sitúa con claridad ERC como partido central del independentismo y, a la vez, puede dificultar la posible convocatoria de elecciones anticipadas en Catalunya, puesto que la prerrogativa está en manos del presidente, Quim Torra, y con las malas perspectivas de JxCat no parece un escenario plausible a corto plazo.

Con todo, el conjunto del independentismo da un paso adelante y obtiene 22 de los 48 diputados al Congreso, su mejor resultado histórico. En cuanto a porcentaje, se sitúa en el 39,3% de los votos (sumando el Front Republicà), lejos del 47,3% del 21-D al Parlamento, pero claramente mejor que el 32% de las generales del 2016.

El candidato de En Comú Podem Jaume Asens, acompañado de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, valoran la noche electoral desde su sede en Barcelona. EFE/Alejandro García

El candidato de En Comú Podem Jaume Asens, acompañado de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, valoran la noche electoral desde su sede en Barcelona. EFE/Alejandro García

En Comú Podem se ha situado como tercera fuerza más votada en Catalunya, con siete diputados (los mismos que JxCat) y el 14,9% de los votos. Aun y la pérdida de 240.000 papeletas y casi 10 puntos porcentuales, la formación que ha liderado Jaume Asens ha superado los peores pronósticos de las encuestas, que la hacían caer hasta los cinco escaños. Ahora bien, a diferencia del que pasó el 2016, cuando tuvo representación a las cuatro provincias catalanas, ahora solo logra a Barcelona (seis) y Tarragona (uno). Unos resultados que dejan el espacio de los Comunes en una posición debilitada de cara a las elecciones municipales próximas del 26 de mayo. En Barcelona, su gran feudo, también han estado tercera fuerza, pero a una distancia importante (más de 6,5 puntos) de ERC y PSC, precisamente los dos partidos con quienes podría disputarse la alcaldía.

Fracaso monumental del PP

Ahora bien, si hay un espacio que no puede celebrar sus resultados en Catalunya es la derecha españolista. Tanto PP, Cs y Vox habían planteado una campaña en Catalunya con la mirada puesta en el resto del Estado y proponiendo solo medidas represivas (como una nueva intervención de las instituciones catalanas). La ciudadanía catalana ha girado claramente la espalda a este planteamiento, hasta el punto que entre las tres fuerzas suman 8 diputados y el 20% de los votos, por debajo de los 11 y 24% que PP y Cs obtuvieron el 2016.

Los candidatos del PP Juan Milián, Daniel Serrano, Cayetana Álvarez de Toledo, Alejandro Fernández, Irene Pardo y Joan López, comparecen tras conocer los resultados del 28-A en la sede del partido en Barcelona. EFE/Marta Pérez

Los candidatos del PP Juan Milián, Daniel Serrano, Cayetana Álvarez de Toledo, Alejandro Fernández, Irene Pardo y Joan López, comparecen tras conocer los resultados del 28-A en la sede del partido en Barcelona. EFE/Marta Pérez

Ahora bien, si hay una opción que realmente tendría que revisar a fondo su estrategia catalana es el PP, puesto que su caída supera la que ha tenido al conjunto del Estado. La apuesta por una candidata que ha mostrado una nula empatía y comprensión hacia lo que piensa el grosor de la sociedad catalana ha provocado que el partido de Pablo Casado se quedara a un paso de perder toda la representación. De hecho, Cayetana Álvarez de Toledo es la única diputada de un partido que ha perdido cinco diputados, 290.000 votos y 8,5 puntos de apoyo.

Cs, que ha mejorado de manera importante al conjunto del Estado, se ha estancado en Catalunya y solo ha podido mantener los cinco diputados que ya tenía, a pesar de ganar 95.000 votos. Vox, por su parte, ha sumado casi 150.000 votos y ha obtenido un diputado a Barcelona, Ignacio Garriga, que en más de una ocasión ha hecho apología del golpe de estado fascista.

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