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Roman Zozulia: la odisea de un "puto nazi" para encontrar equipo de fútbol en Madrid

El delantero ucraniano ha mostrado su simpatía por figuras ligadas al ultranacionalismo y la extrema derecha. Las críticas de la afición del Rayo Vallecano hicieron que saliera del club hace cuatro años. En estos días, lo mismo ha ocurrido con el Alcorcón y, finalmente, el jugador irá a parar al equipo de Fuenlabrada.

El futbolista Roman Zozulya en un partido con Ucrania. Konstantin Chernichkin / Reuters
El futbolista Roman Zozulya en un partido con Ucrania. Konstantin Chernichkin / Reuters

Roman Zozulia, el antiguo jugador del Albacete Balompié y próximo del Club de Fútbol Fuenlabrada, ha vuelto a disparar las alarmas en una de las hinchadas antifascistas más conocidas en la Comunidad de Madrid. Siguiendo la estela de lo ocurrido con su fichaje por el Rayo Vallecano en enero de 2017, la mayor parte de la afición de la Agrupación Deportiva Alcorcón mostró su rechazo al club cuando la prensa deportiva publicó que barajaban su fichaje. Finalmente, el ucraniano no engrosará la plantilla del equipo alfarero, pero sí la del club fuenlabreño. Este enconamiento con el delantero por parte de diferentes hinchadas encuentra su génesis en el apoyo que Zozulia ha brindado a su país desde el inicio del conflicto armado entre Rusia y Ucrania. Además, es seguidor de Stepán Bandera, figura honrada por organizaciones de extrema derecha, y en la red se pueden encontrar fotografías suyas cargadas de simbología nazi.

Jorge Sánchez es miembro de la Sección Petaka, una de las peñas que más se ha opuesto al fichaje de Zozulia por parte del Alcorcón. "Zozulia no es un simple jugador de fútbol. Sus ideas políticas atentan contra los derechos humanos fundamentales y, aprovechándose de su figura pública, apoya y blanquea al grupo neonazi ucraniano batallón Azov". De hecho, el propio delantero mostró su apoyo a este comando armado a través de un vídeo que aún se puede visualizar en Youtube.

Este hincha alcorconero recuerda que "Zozulia muestra abiertamente su relación con el nazismo alemán, con Stepán Bandera y la organización neonazi Casa Pound, en Italia". Asimismo, Sánchez recalca el carácter que tiene el municipio de Alcorcón, muy similar al barrio de Vallecas. Son zonas multiculturales, ciudades dormitorio y en las que predomina la clase obrera. Además, las hinchas de ambos clubes se enorgullecen de su marcado cariz antifascista. "Cuando nos pusimos en contacto con el club se lavaron un poco las manos. No nos dijeron nada porque se supone que era un tema privado del área deportiva", continúa Sánchez.

El club ni confirma ni desmiente

Por su parte, la Agrupación Deportiva Alcorcón ha confirmado a Público que el equipo "en ningún momento ha dicho que estuviera a punto de fichar a Zozulia". En realidad, tampoco han dicho lo contrario. Cuestionados por si en alguna ocasión estuvo encima de la mesa la adquisición del delantero, el club defiende que no se pronuncia sobre "rumores". Igualmente, prefieren no decir nada sobre si la prensa deportiva, donde en un primer momento saltó la noticia del posible fichaje, mintió.

Una fuente próxima al Alcorcón ha asegurado a este medio que fue el director técnico del club quien planteó la posibilidad de que Zozulia engrosara la plantilla del equipo, pero la parte ligada con la gerencia lo rechazó. Jesús Santos, teniente alcalde de la ciudad, se puso en contacto con la directiva del equipo cuando se enteró de la noticia: "Les mostré mi preocupación por el fichaje de un jugador con tintes nazis, porque no es una buena noticia ni para la ciudad ni para el club. Me dijeron que no había nada cerrado y casi inmediatamente después me confirmaron que desechaban la idea", en sus propios términos.

Sánchez, el aficionado de la Sección Petaka, defiende que el fichaje no llegó a buen término por la presión social que se realizó a través de las redes sociales. "Para nosotros lo más grave es que la parte deportiva del equipo se plantee fichar a este hombre. Eso lo sentimos como una derrota, que lo valoren aun sabiendo lo que pasó en Vallecas, conociendo su ideología y siendo conscientes del marcado carácter antifascista de esta ciudad", relata el vecino de Alcorcón.

Él mismo critica que el club le haya tratado como un fichaje más, pues "de haberse producido mucha gente hubiera rechazado al equipo dado el carácter multicultural de la ciudad", de lo que se desprende que la afición ha cuidado más al Alcorcón que su propia junta directiva. "Cuando el equipo estaba en Segunda B sí que tenían en cuenta a la ciudad, pero desde que se profesionalizó y subió a Segunda División el Alcorcón ha pasado a ser una empresa más", critica el mismo Sánchez.

¿Por qué le llaman neonazi?

Las acusaciones de neonazismo hacia Zozulia no carecen de fundamento. Una fotografía muestra un primer plano del delantero ucraniano en una pista de baloncesto. En el marcador, un tanteo algo extraño para este deporte: 14-88. Ambos números son utilizados por las bandas neonazis dado su simbolismo. El 14 referencia el número de palabras pronunciadas por el supremacista blanco David Lane: "Debemos asegurar la existencia de nuestro pueblo y un futuro para los niños blancos". El 88, por su parte, se relaciona con la octava letra del abecedario, la "H". De esta forma, 88 viene a significar Heil Hitler.

A ello se suma una fotografía en la que aparece el propio Zozulia con el carné de los "White Boys", el grupo hincha del Dnipro Dnipropetrovsk, el equipo de fútbol de su país en el que estaba cuando estalló el conflicto entre Rusia y Ucrania, en 2014, y cuya afición es de marcado carácter xenófobo. La mencionada hinchada intentó crear una especie de "ejército popular", y uno de sus objetivos era captar voluntarios para el batallón Azov, unidad fuera del control del ejército regular de Ucrania e integrado en gran parte por neonazis ucranianos, y utilizaron la imagen del delantero como reclamo, según esta información de Marca. Además, el jugador también aparece en varias fotografías con el símbolo del Pravy Sektor, partido ucraniano de ultraderecha. El jugador, por su parte, siempre ha negado formar parte de algún grupo paramilitar de extrema derecha.

Vallecas, tierra antifascista

Los Bukaneros fueron la peña del Rayo Vallecano que más hizo por evitar su fichaje por el conjunto deportivo de la capital. Aunque no impidieron la firma del contrato, el jugador ucraniano jamás llegó a debutar en el estadio de este barrio obrero de Madrid. Ocurrió en enero de 2017 y las consecuencias no se hicieron esperar: Javier Tebas, tras una reunión con el embajador ucraniano en Madrid, anunció una querella criminal contra 17 aficionados del Rayo Vallecano por lo sucedido. Cabe recordar que Tebas, presidente de la Liga espñola, fue miembro del partido ultraderechista Fuerza Nueva y, al menos hasta 2019, votaba a Vox.

Pasó el tiempo y Zozulia tuvo que volver a Vallecas, esta vez formando parte del equipo de fútbol de Albacete. En un partido de Segunda División que enfrentó al Rayo Vallecano y al conjunto manchego, parte de la grada local empezó a gritar "puto nazi" al jugador ucraniano. De esta forma, el Albacete se negó a jugar la segunda parte del encuentro y el árbitro suspendió el partido. Fue la primera y única vez que en España se ha suspendido un partido de fútbol por insultos contra un futbolista, pese a que previamente las gradas hayan bullido de símbolos y gestos fascistas además de gritos racistas, machistas y homófobos.

Su futuro en el equipo de Fuenlabrada

La temporada 2021-2022 este jugador que enarbola el ultranacionalismo en sus redes sociales pasará a engrosar las filas del equipo de Fuenlabrada, una ciudad bastante parecida a Alcorcón. La diferencia radica en que la hinchada, en este caso, sí es de extrema derecha, tal y como indica un miembro del Colectivo Antifascista de Fuenlabrada que prefiere mantenerse en el anonimato "para evitar otro caso de represión", aduce él mismo. "Hemos comprobado cómo Old School Fuenlabrada, la sección que más nazis tiene, le saludaban en redes sociales mano en alto, así que sí que está teniendo buena acogida por los sectores ultras", relata el activista.

Desde su punto de vista, el problema de raíz viene por la "normalización que el fascismo está encontrando en las instituciones, que llega hasta un punto en el que se ve normal que un puto nazi forme parte de un equipo de fútbol como si nada", continúa explicando el antifascista. El Colectivo concluye apuntando a algo que no les parece una casualidad. Se trata del hecho de que Isabel Pérez Moñino, concejala y portavoz de Vox en el municipio, se fotografiara frente al estadio del Fuenlabrada el mismo día que se anunciaba el fichaje de Zozulia con el siguiente mensaje: "Buenas noches desde Fuenlabrada. Deporte y Libertad; Orgullo y Humildad".

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