Público
Público

Rubalcaba y Díaz aparcan el pulso para evitar la fractura norte-sur del PSOE

El exsecretario general, afín a Patxi López, participará en el mismo acto que la sevillana a final de mes en Alcalá de los Gazules, cuna del socialismo andaluz. El evento busca anteponer la unidad a las primarias, pero de paso deja fuera de juego a Pedro Sánchez.

Alfredo Pérez Rubalcaba saluda a Susana Díaz en presencia de Elena Valenciano y Javier Fernández. EFE

DANIEL CELA

SEVILLA.- Alcalá de los Gazules es un municipio pequeño de la sierra de Cádiz, de poco más de 5.000 habitantes, considerado cuna del socialismo andaluz y, por extensión, del propio PSOE. Allí se constituyó la primera agrupación rural del partido en España, hace ahora 130 años. Allí se empezó a reorganizar el PSOE tras la dictadura franquista. De allí surgió un grupo de políticos que ha decidido los designios del partido y del Gobierno de Andalucía en los últimos 40 años, gente como el expresidente Manuel Chaves, el que fuera su secretario de Organización durante 14 años, Luis Pizarro, José Luis Blanco o el ya fallecido Alfonso Perales. Y allí es donde ha decidido regresar el PSOE andaluz en el momento más crítico de la historia reciente del partido.

La agrupación socialista de Alcalá de los Gazules, dirigida ahora por el hijo de Pizarro (el alcalde, Javier Pizarro) con el beneplácito de la ejecutiva regional, ha conseguido unir a Susana Díaz y a Alfredo Pérez Rubalcaba en unas jornadas que tendrán lugar en el municipio a final de mes para conmemorar el 130 aniversario de una de las militancias socialistas más veteranas del país (1886).

El acto busca poner en valor la historia del PSOE, cómo los andaluces han buscado el hermanamiento con sus homólogos del norte, porque por encima de las diferencias territoriales les unía un mismo ideal de izquierdas. En realidad estaba programado para el pasado mes de noviembre, pero acababa de suceder el convulso comité federal del 1 de octubre (en el que Pedro Sánchez se vio forzado a dimitir), y se consideró un momento poco propicio para reivindicar la unidad del partido.

Muchos sitúan a Rubalcaba detrás de la reciente candidatura de Patxi López

Pero el retraso tampoco ha librado de polémica a la efeméride. El acto conjunto de Rubalcaba y Díaz ha generado todo tipo de conjeturas, porque coincide con un momento precongresual clave para el PSOE, en la antesala de la carrera a las primarias para elegir al nuevo secretario general. En este escenario, muchos sitúan a Rubalcaba detrás de la reciente candidatura de Patxi López, mientras que Díaz impulsa sus propias aspiraciones a liderar a los socialistas. Se sabe que sus intereses chocan, y muy pocos interpretan este evento como un apoyo implícito del cántabro a la andaluza. ¿Qué ocurre entonces?

Por encima de las primarias, Rubalcaba y Susana Díaz comparten una misma preocupación, a saber, que desde ciertos sectores críticos del partido, que algunos sitúan en la órbita de Pedro Sanchez, se esté fomentando la idea de que existe un PSOE del norte enfrentado a un PSOE del sur.

Las jornadas de Alcalá de los Gazules serán un “antídoto” contra esta “tesis destructiva”, un ejercicio de “intrahistoria”, que servirá para apelar a ese grupo de políticos, como el fallecido Perales, “que hizo tanto por el eje norte-sur”, “que alimentó los lazos de unidad entre los socialistas andaluces y sus compañeros vascos, catalanes, asturianos…)”, “que antepusieron esos lazos a las tensiones territoriales que siempre han existido, pero que ahora están tan a flor de piel”, en el país y en el seno del PSOE, explican fuentes socialistas.

Rubalcaba y Díaz comparten ese respeto hacia Alfonso Perales, referente intelectual del partido, confidente de Felipe González y de Chaves, alguien que estuvo en el congreso fundacional de Suresnes en el 74. De ahí que el cántabro y la andaluza hayan aparcado sus diferencias porque, al margen de las primarias, a los dos les preocupa que haya miembros críticos del PSOE que se hayan instalado en “un lenguaje de división que no está en el ADN de nuestro partido”: esa idea de que la militancia está contra el aparato, o de que existe un PSOE del norte y otro del sur, cada uno atrincherado con su candidato. Ese relato, que la dirección regional ha visto multiplicarse, con temor, en las redes sociales, insufla una cierta “mirada despectiva hacia el sur”.

El eje Bilbao-Sevilla

Rubalcaba no es afín a Susana Díaz (ella maniobró en favor de su rival, Carme Chacón, en el 38 congreso federal del PSOE de 2012 en Sevilla, que el exlíder socialista ganó por estrecho margen), pero lo es mucho menos de Sánchez, a quien considera una “seria amenaza” para la estabilidad del partido. El cántabro ha sido diputado por Cádiz, suele veranear en la provincia, y no ha dudado en acudir al fuero de Susana Díaz a defender una cultura de partido que nada tiene que ver con el “choque de trenes” que algunos esperan para el congreso federal de mediados de junio.

Rubalcaba no es afín a Susana Díaz (ella maniobró en favor de su rival, Chacón)

Alcalá de los Gazules es un símbolo de reunificación para los socialistas, como lo fue el llamado acto del Betis de 1974, el eje Bilbao-Sevilla, un acuerdo entre socialistas vascos y andaluces, las dos federaciones socialistas con más implantación por aquel entonces en el interior, que se unieron para arrebatar el control de la dirección del partido al todopoderoso Rodolfo Llopis. De aquel pacto nace el embrión del PSOE que hoy conocemos, liderado entonces por un joven Felipe González, que logró unificar a los suyos y gobernó España casi 14 años ininterrumpidos.

Ahora son muchos los que ven en la temprana candidatura de Patxi López un amago de reeditar aquel acuerdo entre vascos y andaluces, pero ambas partes lo niegan y aseguran que habrá contienda. Para disipar dudas, las jornadas previstas en el municipio gaditano se celebrarán en dos días, 27 y 28 de enero, pero Rubalcaba y Díaz no coincidirán en el mismo escenario. No habrá foto conjunta: el exlíder del PSOE estará el viernes, en la apertura, que correrá a cargo de la secretaria provincial de Cádiz, Irene García; y la presidenta andaluza intervendrá el sábado, en el cierre, junto a la eurodiputada Elena Valenciano.