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Pedro Sánchez Sánchez se adueña de la agenda política con un carrusel de medidas de ejecución incierta

Moncloa aprovecha la desorientación de PP, UP y C’s para tomar la iniciativa política del verano con una arrolladora batería de iniciativas sociales y civiles, aunque se expone al riesgo de que su debilidad parlamentarias las convierta en expectativas frustradas el próximo otoño.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha optado por tomar la iniciativa política en su primer verano en La Moncloa, mientras PP, UP y C’s redefinen sus estrategias. EUROPA PRESS

El Gobierno de Pedro Sánchez se ha hecho con la agenda política, cuyo contenido está marcando a base de un carrusel de anuncios de medidas desde todos los ministerios: retocar la Lomce eliminando las reválidas, modificando los ratios de alumnos y haciendo que la asignatura de religión deje de puntuar; reformar la Ley de Memoria Histórica para que el ejecutivo asuma las exhumaciones; desactivar el 'impuesto al sol', regular que los funcionarios cobren el sueldo íntegro durante las bajas, modular el copago farmacéutico y recuperar la sanidad universal, establecer un impuesto a la banca para asegurar la cobertura de las pensiones y aplicar otro a las empresas tecnológicas.

Y más, mucho más, según lo anunciado por el presidente del Gobierno en su intervención en el Congreso. Así, hasta completar un panorama de expectativas que incluye, entre otros anuncios, impulsar la construcción de 20.000 viviendas para dedicarlas al alquiler, eliminar peajes en las autopistas rescatadas y recuperadas, suavizar el techo de gasto de ayuntamientos y comunidades autónomas, mejorar las becas a los estudiantes de familias con rentas bajas, reducir el IVA cultural y el de los productos de higiene femenina, recuperar la cotización de las cuidadoras de personas dependientes, incrementar las inspecciones laborales o aumentar los fondos para los programas contra la violencia machista.

¿Saldrán adelante todos esos anuncios? ¿Se expone el Gobierno a desgastarse si su debilidad parlamentaria frustra esas expectativas? Los diputados socialistas son conscientes de las dificultades y los riesgos que afrontan. "Todas las iniciativas son necesarias socialmente, están muy medidas y además no suponen un gran aumento del gasto público”, señalan fuentes del grupo parlamentario, que apuntan, al mismo tiempo, que “gestionar los plazos y los apoyos va a ser complicado, aunque nada de lo anunciado parece susceptible de una complicación tal que impida que salga adelante"·

"La locura habría sido comenzar a aprobar decretos y proyectos de ley", indican las mismas fuentes, que añaden que "en buena parte, las medidas anunciadas dependen de la gestión del propio Gobierno, y en otros casos los grupos de la izquierda y otros como el PNV y el PDCat lo tienen complicado para no apoyarlas". "Si se mantiene la mayoría que aupó a Pedro Sánchez al Gobierno pueden salir muchas cosas", anotan.

"Es arriesgado, pero es una manera de tomar la iniciativa y de marcar la agenda, aunque es posible que lo que ocurrió con la fallida renovación del consejo de RTVE vuelva a ocurrir por la fragilidad parlamentaria del Gobierno", explica el politólogo Eduard Güell. Coincide con Jaime Pastor, profesor de Ciencias Políticas de la UNED, el cual destaca cómo el ejecutivo "trata de responder a las expectativas con promesas, aunque siendo consciente de su debilidad en el Congreso y de que su margen de maniobra es muy estrecho en asuntos como el déficit y la relación con la UE, las estructuras del Estado e incluso la política migratoria. Está desarrollando una política de compensación por lo que no va a poder tocar".

"Son tres incógnitas"

El ejecutivo ha aprovechado una coyuntura que nadie hubiera podido aventurar hace unos meses, con el PP abierto en canal por las primarias tras el abandono de Mariano Rajoy, Podemos con una dirección interina durante la baja de crianza de Pablo Iglesias e Irene Montero y Ciudadanos en pleno ‘periodo de reflexión’ a la espera de diseñar su buena estrategia en función de que quién dirija el PP y de cómo evolucionan sus alianzas (y sus expectativas) para las municipales, las autonómicas y las europeas de la próxima primavera. En cualquier caso, la mayoría de esas dudas quedarán resueltas al retomar el curso político en septiembre.

"Son tres incógnitas", explica Pastor, que, expectante ante el resultado de las primarias del PP, apunta que C’s se verá obligado a "buscar nuevos escenarios de confrontación con socialistas y populares a falta del problema catalán como eje" y pronostica que “Unidos Podemos va a contrarrestar la oposición del centro-derecha mientras presiona a favor de medidas de izquierdas".

"El PSOE tiene margen para liderar la agenda por el reposicionamiento de sus rivales”, destaca Güelll, que percibe "un contexto en el que no va a tener confrontación con ellos en julio y en agosto" y aventura como probable que Unidos Podemos trate de entrar a partir del otoño en "una espiral virtuosa con el PSOE a la espera de poder entrar en gobiernos autonómicos la próxima primavera para potenciar su imagen como gestores".

"Sánchez está pensando en el plano electoral"

Esas incógnitas podrían despejarse probablemente con el inicio del ciclo electoral con las autonómicas en Andalucía. Ese es, en opinión de Pastor, uno de los momentos clave. “Sánchez está pensando en el plano electoral y confía en tener tiempo para ir implementando las medidas que están anunciando, al tiempo que confía en el momento de desorientación que atraviesa el centro-derecha y en que Unidos Podemos no sea muy beligerante”, sostiene.

Los dos politólogos coinciden en que la batería de iniciativas que está anunciando el Gobierno no van a afectar a materias nucleares del Estado ni a normas con amplio rechazo como la reforma laboral que el PP impuso en 2012 con el apoyo, entre otros, de la antigua CiU, clave como PDCat en la investidura de Sánchez.

“Hay compromisos efectivos con la Unión Europea y hay unos topes que no se pueden superar, aunque se está negociando el techo de déficit”, anota Güell, que matiza que “el espíritu de este Gobierno no es de austeridad, pero el margen de maniobra es el que es”. De hecho, organizaciones como la OCDE ya han reclamado que no suban las pensiones ni se derogue la reforma laboral.

Pastor, por su parte, ve paralelismos con la situación en la que se encontró José Luis Rodríguez Zapatero. “Puede actuar en materias como los derechos civiles y en las políticas sociales y culturales –señala-. Es un modelo similar al de ZP, pero en un contexto económico peor y con problemas más graves sobre la mesa como el conflicto catalán, en el que puede suavizar las formas y ofrecer diálogo pero no negociación, o las políticas migratorias”.

Por otro lado, añade, “la relación de fuerzas entre PSOE e IU era mucho más favorable a Zapatero que la que hay entre PSOE y Podemos para Sánchez”. Las incógnitas comenzarán a despejarse en otoño.