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Sánchez pide el voto en Catalunya "para poder recuperar la convivencia"

El candidato advierte: "Podemos ganar el 28, y amanecer el 29 con un Gobierno de las dos derechas y la ultraderecha"

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez saluda a su llegada al mitin central de los socialistas catalanes en Barcelona. EFE/ Quique García

Ante más de 3.500 personas, Pedro Sánchez se dio el penúltimo baño de masas en Barcelona, en uno los mítines más animados de la campaña, en el que participó el candidato del PSOE a las euroepas, Josep Borrell -con una videoconferencia desde China-; y el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. También estuvo en el acto la actriz Rosa María Sardá, que recibió una gran ovación cuando fue citada por el primer secretario del PSC, MIquel Iceta.

Pero fue Iceta quien explosionó el mitin, clamando para parar también a la ultraderecha: "Tenemos que ganar el 28-A porque yo no quiero volver al armario". Meritxell Batet, mantuvo el ambiente con un tono muy mitinero alejado de sus intervenciones como ministra, y parafraseando a José Luis Rodriguez Zapatero pidió"un voto socialista por cada insulto de la derecha". Y Sánchez se contagió del ambiente.

Nada más subir a la tribuna, una ovación al grito de "presidente" le hizo retrasar unos minutos su intervención. Y fue el primero en reconocer que estaba emocionado, "al ver latir el corazón de los socialistas que llevaba muchos años parados"; dijo.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez interviene en el mitin central de los socialistas catalanes en Barcelona. EFE/ Quique García

Pero ni la emoción no les sacó de su discurso habitual, y volvió a recordar los logros de su Gobierno, para terminar pidiendo una mayoría mucho más amplia para poder hacer todo lo que ha frenado PP y Ciudadanos es estos diez meses de Gobierno.

Por ello, pidió que nadie dé nada por hecho ni se fíe de las encuestas, "y llenemos las urnas de votos socialistas", dijo. Recordó los errores de las encuestas en Filandia, en Estados Unidos, en el Brexit, en Brasil o lo ocurrido en Andalucía, un fantasma que no deja de sobrevolar por la cabeza de los socialistas.

Sánchez insistió una y otra vez en que nadie se relaje ni se confíe, y que la diferencia en lo que se esta jugado puede estar en un voto. Y advirtió:"Podemos ganar el 29 y amanecer el 29 con un Gobierno de las dos derechas y la ultraderecha".

Y este fue el mensaje central del acto. Una llamada al voto útil y a la movilización constante, con constantes llamamiento a agrupar el voto en torno al PSOE, "porque sólo este partido puede parar a las tres derechas", recalcó.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez (c), la candidata al Congreso y ministra Meritxell Batet (i) y el primer secretario del PSC Miquel Iceta (d), en el mitin central de los socialistas catalanes en Barcelona. EFE/ Quique García

Apenas dijo nada nuevo sobre el conflicto catalán, que no hubiera dicho en otros actos. Así, reiteró que mantendrá su "no es no" a un referéndum, a la independencia y la autodeterminación; y pidió a los independentistas que dejen de engañar a los ciudadanos, "porque saben que la independencia no será". Esta frase concitó la mayor ovación del acto, Y, a continuación, añadió: "Pido el voto aquí en Catalunya para recuperar la convivencia".

Finalmente, hubo un gran abucheo cuando Sánchez se refirió a Albert Rivera -no así cuando nombró a Pablo Casado-, y acusó al líder de Ciudadanos de "moverse mucho" y de "cambiar cada día de chaqueta", recordando que se declaraba socialdemócrata, "y ahora pacta con la ultraderecha".

Sánchez cerrará hoy campaña con tres actos: Toledo, Madrid y mitin final en Valencia, donde también hay elecciones autonómicas el 28-A. La suerte está echada.

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