Público
Público

Sánchez dice que Rajoy es un "candidato en B" y Podemos, una sopa de letras

En un acto celebrado en Durango, el candidato socialista se ha presentado como la única alternativa de cambio frente a los que “quieren romper todo”. “Me huelo que el próximo presidente de los españoles está en este recinto”, bromeó.

El secretario general y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, durante una visita a la vivienda de un vecino de Móstoles el pasado 10 de junio. EFE/Zipi

DURANGO (BIZKAIA).- El Partido Socialista de Euskadi (PSE) ha organizado muchas Fiestas de la Rosa –típicas en cada primavera—, pero pocas serán tan recordadas como la celebrada este sábado en un gigantesco pabellón de Durango. Un día después de su "puerta a puerta" por Móstoles, Pedro Sánchez ha ofrecido un mitin en esta localidad vizcaína -el primero de su campaña fuera de la Comunidad de Madrid-, donde ha indicado que si consigue convertirse en el próximo presidente del gobierno, a los dos años de mandato se someterá a una “cuestión de confianza”, lo que quedaría previamente refrendado en un “contrato con los españoles”

Casualidad o no, el candidato socialista ha desembarcado en Bizkaia en medio de los peores presagios: la última encuesta del CIS señala que el PSOE podría quedar en quinto lugar en Euskadi. Si este pronóstico se cumple, el ex lehendakari Patxi López -quien ocupó la presidencia del Congreso durante la legislatura fallida- se quedaría sin plaza en Madrid. De tres escaños vascos conquistados en diciembre, ahora sólo podrían obtener uno.

En ese contexto, el acto de esta mañana en Durango adquirió aún más significado. En un salón con capacidad para tres mil personas –y con las mesas ya preparadas para una comida de simpatizantes-, el presentador del mitin anunció los nombres de los principales dirigentes socialistas como si fuesen los jugadores de un equipo de fútbol. López entró con el 1. Pedro Sánchez, nombrado el último, fue definido como “delantero centro”.

Tras las alusiones futbolísticas, el secretario general del PSOE se reivindicó como el único postulante que podrá traer el cambio. En esa ecuación, ubicó al PP como “un partido en B” con un “candidato en B”, mientras que calificó a Unidos Podemos como un “sumatorio” de siglas. “Es un partido en A, en B, en C, en U…”, ironizó. Más adelante, volvió a arremeter contra Podemos por haberse negado a votar a favor de su investidura en el Congreso. En tal sentido, habló de las “líneas rojas” marcadas por la formación de Pablo Iglesias. “Primero dijeron que la línea roja era la autodeterminación de Galicia, del País Vasco y Cataluña. Luego dijeron que querían entrar en el gobierno con una vicepresidencia con jueces, fiscales, espías… A mí nunca se me pasó por la cabeza controlar a los espías”, ironizó.

También criticó la alternativa de “buscar un presidente independiente” para solventar la falta de acuerdos. “Tiene miga: aquellos que criticaron que en el Congreso de los Diputados había gente que no representaba el sentir el pueblo español, reivindicaban un presidente no votado por los españoles”, comentó. Seguido, lanzó una profecía: “el presidente va a ser votado por los españoles, y me huelo que está en este recinto”.

“Catálogo de rebajas”

En el escenario de la “Fiesta de la Rosa” también han estado Patxi López –que vuelve a encabezar la lista de Bizkaia- e Idoia Mendia, secretaria general del PSE y candidata a lehendakari en las elecciones autonómicas del próximo otoño. Ambos dedicaron varias partes de su discurso a Podemos. El más contundente fue López, tanto arriba del escenario como en una charla informal que luego mantuvo con los medios que cubren la caravana socialista. “Iglesias no quiere acabar con Rajoy, quiere destruir al PSOE, y no le vamos a dejar”, sostuvo en el mitin. “No hemos nacido en un plató de televisión (…) Nosotros no vendemos nuestros principios en un catálogo de rebajas –remarcó-, haciéndonos los suecos”. “No todo vale”, comentó poco después a varios periodistas.

Mendia también lanzó dardos contra la formación que lidera Iglesias, para lo que recurrió a los habituales tópicos sobre ese partido. “Los de Podemos, se reivindican ‘socialdemócratas de Olof Palme’ (ex primer ministro de Suecia). Pero cuando les preguntamos sobre Irán o sobre Grecia, se hacen los suecos”, sostuvo. Instantes después se dirigió a los votantes de Podemos, a quienes invitó a que “salgan de ese síndrome de Estocolmo y vean que el cambio no necesita de intermediarios en España”. Asimismo, la secretaria general del PSE se dirigió a los “votantes de buena fe” del PNV para recordarles que ese partido “votó no a la investidura de Sánchez y sí a mantener a Rajoy en La Moncloa”. “Lo hicieron, y lo volverán a hacer”, adelantó.