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Perfil Santamaría, la heredera natural de Rajoy con galones de 'vice'

La candidata a la Presidencia del PP ha hecho del traje de vicepresidenta su segunda piel. Es por eso que, durante su campaña, ha resaltado más por los ataques hacia el Gobierno de Pedro Sánchez que por cargar contra sus principales adversarios en el partido.

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La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría. EFE/Archivo

Se presenta como la heredera natural de Mariano Rajoy. En la carrera por hacerse con la Presidencia del PP, Soraya Sáenz de Santamaría (Valladolid 1971) ha hecho del traje de vicepresidenta su segunda piel. Es por eso que, durante su campaña, ha destacado más por los ataques hacia el Gobierno de Pedro Sánchez que por cargar contra sus principales adversarios de filas.

Santamaría, que dio la sorpresa al imponerse como la candidata más votada en las primarias de la formación conservadora, es la rival que menos interesa a PSOE y Ciudadanos por defender un proyecto político situado más al centro, a diferencia del otro aspirante a suceder a Mariano Rajoy al frente del partido, Pablo Casado. Ésta, que ha querido integrar al vicesecretario de Comunicación, llegó a ofrecerle incluso una candidatura unitaria, aunque la propuesta fue rechazada.

En el año 2000, esta abogada del Estado comenzó su carrera política como asesora jurídica de Mariano Rajoy, cuando éste era vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior. Desde ese momento, ambos han caminado juntos por los pasillos de Génova, los escaños del Congreso de los Diputados y las salas de la Moncloa. 

La exvicepresidenta del Gobierno se estrenó como diputada en 2004. Tras la llegada de Rajoy a la Presidencia del PP, en ese mismo año, esta vallisoletana dio el salto a la Secretaría Ejecutiva de Política Autonómica y Local de la formación conservadora. En 2008, fue designada portavoz del grupo parlamentario popular, puesto que le dio gran repercusión y que se sitúa como el pistoletazo de salida a la enemistad aún vigente con María Dolores de Cospedal.

Con la llegada del PP a la Moncloa en noviembre de 2011, Soraya Sáenz de Santamaría fue nombrada vicepresidenta, ministra de Presidencia y portavoz del Gobierno. Además, se ocupó del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), un servicio configurado hasta entonces dentro del Ministerio de Defensa.

Considerada como la cara visible del Gobierno, Santamaría sustituyó a Mariano Rajoy en el debate entre las cuatro fuerzas políticas principales —PP, PSOE, Cs y Podemos— que se celebró antes de las elecciones de 2015. Un año después, tras las elecciones de junio de 2016, Sáenz de Santamaría continuó al mando de la Vicepresidencia, pero sin la portavocía. 

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. EFE

La mano derecha de Rajoy ha destacado sobre todo por su papel en el procés catalán, una gestión que bien le ha costado las críticas hasta dentro de su propio partido. De hecho, Casado ha cargado durante su campaña contra la "aplicación tardía" del artículo 155 de la Constitución, que conllevó al adelanto de las elecciones en Catalunya y al posterior ridículo de su partido en los comicios. 

Su táctica de cara al 1-O ha sido más que discutida. En la retina, las cargas policiales durante la jornada de referéndum que dejaron a más de 800 personas heridas. Luego, la avalancha de querellas del Gobierno ante el Constitucional contra el Parlament y el Govern catalán, en lugar de apostar por el diálogo. 

La exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en la Real Casa de Correos durante los actos del 2 de mayo. EFE/Chema Moya

La guerra abierta con Cospedal ha tenido en vilo al resto de dirigentes conservadores en más de una ocasión. Una de las últimas escenas de tensión que protagonizaron ambas se produjo durante los actos del Dos de mayo en la Casa de Correos de Madrid, cuando las dos mujeres más poderosas del PP se sentaron sin dirigirse la mirada y dejaron una silla entre ellas

No obstante, otra de las causas de esta eterna enemistad es la postura de Santamaría frente a los escándalos de corrupción que han azotado al partido en los últimos años. En este sentido, desde la formación se le ha reprochado que no diera la cara por el PP, ya que ésta se ha desmarcado en múltiples ocasiones, dejando a Cospedal, como secretaria general del partido, al frente de las decisiones más importantes que se han tomado en torno a estas cuestiones, como la expulsión de Luis Bárcenas.

Santamaría ha contado en las últimas semanas con el apoyo de José Luis Ayllón, exjefe de Gabinete de Rajoy en La Moncloa, y Alfonso Alonso, líder del PP vasco, entre otros. También, ha tenido el respaldo de los exministros Fátima Báñez, Cristóbal Montoro, Íñigo de la Serna e Íñigo Méndez de Vigo. Pese a las voces que apuntan a Casado como ganador de la batalla por la Presidencia del PP, Sáenz de Santamaría sostiene que su derrota en este proceso es sólo "una posibilidad remota".