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La sintonía del Gobierno andaluz con la patronal causa tensiones en el diálogo social en Andalucía

"El presidente de la patronal parece el consejero número 13 del Gobierno andaluz", lamenta la secretaria general de CCOO mientras que el consejero andaluz de la Presidencia trata de limar asperezas y mantiene un debate público con la secretaria general de UGT, quien reivindica el papel de las centrales: "Sin los trabajadores, no hay nada"

Carmen Castilla, secretaria general de la UGT en Andalucía.
Carmen Castilla, secretaria general de UGT, y Nuria López, secretaria general de CCOO en 

raúl bocanegra

El pasado 1 de diciembre, los sindicatos CCOO y UGT asistieron a una concentración a las puertas del palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta, para "exigir" al Gobierno "rescatar a las personas, proteger el empleo, reforzar lo público, pero sobre todo con diálogo social, teniendo en cuenta a la clase trabajadora".

"Ni se nos consulta ni sabemos en qué consisten las ayudas a sectores maltratados por la pandemia, te enteras por los medios de comunicación, ahí es donde se demuestra el diálogo social. Nosotros no hemos roto el diálogo social, son ellos lo que lo han roto, la situación ahora mismo es crítica en dialogo social. O se arregla o va a haber una gran conflictividad: no se llama a los representantes legítimos de los trabajadores", había manifestado Carmen Castilla, secretaria general de UGT días antes de la protesta debajo del despacho del presidente, Juanma Moreno.

La concertación social con sindicatos y patronal fue una de las señas de identidad de los gobiernos socialistas hasta que los casos abiertos en los juzgados –y los reintegros pedidos por la Junta de Andalucía– abrieron una brecha de desconfianza.

En el periodo de gobierno de PP y Ciudadanos, en estos dos últimos años, las centrales han firmado con la patronal y con el Ejecutivo relevantes acuerdos, como el pasado verano, cuando cerraron un pacto por la recuperación económica, y también han tenido sonoros desencuentros, como dos "decretazos" aprobados a principios de año sin negociación por el Ejecutivo, uno que favorecía a la escuela concertada en Educación y otro que acometía una desrregulación la economía andaluza.

No solo se trata de políticas y de decisiones unilaterales, sino de acuerdos y negociaciones en exclusiva con las patronales. La sintonía que exhibe el gobierno de Moreno con los patronos y con asociaciones que representan a los autónomos y a otros sectores también han provocado tensiones en el diálogo social. "Hay un desequilibrio, el presidente de la CEA [la patronal andaluza] parece el consejero número 13", afirmó en conversación con Público la secretaria general de CCOO, Nuria López.

El Gobierno andaluz, que no quiere que nada se le vaya de las manos ni causar una brecha insalvable con los sindicatos que les pueda crear problemas –la atonía, la calma chicha, no despertar a la izquierda, calculan en San Telmo, es lo que mejor les viene para repetir en los próximos comicios– y que genere conflictividad social, en un momento muy complejo, con una profunda crisis, psicológica, social y económica, causada por la expansión del coronavirus, en el que, en palabras de Elías Bendodo, el consejero de la Presidencia, se necesita unidad. "Lo importante es estar todos unidos para luchar contra la pandemia", dijo.

Así que, quince días después de la protesta, este martes, Bendodo, en un desayuno organizado por Europa Press –y patrocinado por Fundación Cajasol, Atlantic Copper, Cepsa y Laboratorios Vir– se sentó junto a Castilla y trató de limar asperezas y renovar la confianza. "Tenemos una relación estrecha, hablamos a menudo. Es una persona con sentido común y una gran gestora", dijo el consejero sobre su interlocutora.

Castilla, en el encuentro, reivindicó el diálogo social y el papel de los sindicatos como salvaguarda para "que no exista una conculcación de derechos y que esas ayudas [las use da el Gobierno] luego vayan vinculadas a un mantenimiento del empleo". "Esa es nuestra reivindicación: sin la clase trabajadora no hay nada", remachó la secretaria general de la UGT.

"Con los gobiernos hay que hacer mucha pedagogía de la importancia que tienen los sindicatos", dijo Castilla. "En esa línea, esperemos, y tengo la confianza, en que podemos llegar a acuerdos con el diálogo para que [lo sucedido, la exclusión de las centrales de acuerdos relevantes del Gobierno con la patronal] no vuelva a ocurrir", manifestó la secretaria general de la UGT.

Bendodo, en su intervención mezcló la de cal y la de arena. Por un lado, entonó una especie de mea culpa y aseguró que en los planes del Ejecutivo que dirige Juanma Moreno es prioritario el "diálogo social". “Alguno puede decir ¿qué hace uno del PP con una de la UGT? Igual que le pueden decir a Carmen. Esa normalidad es la que debe imperar en Andalucía. Podemos hablar con todos. No son los colores. Son las personas. El diálogo social es necesario más que nunca. Está más activo que nunca. El presidente y los consejeros creemos en él. Creemos a pies juntillas que se consigue más desde el consenso que desde la confrontación", dijo Bendodo.

Y, por otro, enmarcó en ese terreno el acuerdo reciente con las patronales para ejecutar un multimillonario plan de ayuda a los autónomos, que dejó fuera a los sindicatos. Así, afirmó Bendodo: "Las conversaciones son la única forma de gobernar. Gobernar por decreto es del siglo pasado [a pesar de que el Ejecutivo enlaza un decreto-ley tras otro]. Este gobierno tiene la obligación de hablar y acordar con todo el mundo. Por eso también, llegamos a un acuerdo con los empresarios y las pymes para sacar adelante un plan de apoyo mediante avales, préstamos".

"660 millones para las empresas, sin vincularlas al empleo, al final lo que hacemos es tirar el dinero, despilfarrar el dinero público, no es algo tangible para su actividad. Lo que se necesita es que haya más capacidad de renta para que la gente pueda ir a los espacios de demanda interna cuando salgamos de esta situación", argumentó López –que no fue al encuentro entre el consejero y Castilla– en conversación con Público sobre esta cuestión. "Se piensa mucho en el corto plazo, pero se tendría que pensar más en el medio y en el largo", agregó.

Un plan de choque para proteger a los trabajadores

Los sindicatos han planteado al Gobierno andaluz que, además, de las ayudas a las empresas, ponga en marcha un plan de choque que proteja a los trabajadores, por ejemplo, mediante complementos a los ERTE de quienes tienen contratos a tiempo parcial, que cobran muchas veces, sobre todo en el comercio y en la hostelería "salarios de miseria", según indicó López a Público. "El diálogo social no está en su mejor momento", agregó.

"Hay un claro desequilibrio en las políticas. Son políticas que yerran el tiro, que no van a lo sustancial, que son pan para hoy y hambre para mañana y que benefician solo a una parte mínima a de la población andaluza. Para nosotros, moderación, sería equilibrar. Si se considera un gobierno de centro, tiene que demostrar con políticas no siempre vayan en función de los planteamientos, sino de la población andaluza. El diálogo social permite tener una visión mucho más amplia. El presidente puede tener intención, pero eso hay que concretarlo en las políticas, que están escoradas hacia la derecha", sostuvo López.

En el encuentro con el consejero, Castilla fue muy clara y le dijo a Bendodo que "en los acuerdos [con los empresarios] debemos estar los representantes de los trabajadores". Para Castilla, esa es la garantía de que los derechos de los trabajadores van a estar bien defendidos. La secretaria general de la UGT reiteró también que su sindicato "no va a romper el diálogo social".

Castilla manifestó que le "consta que el presidente" de la Junta "tiene ese espíritu que hay que transmitirle muchas veces al equipo, y que el equipo sea consciente del papel tan importante que tienen los sindicatos, sobre todo en Andalucía, donde vamos a vivir tiempos muy complicados y todas las manos van a ser pocas para reconstruir", remachó.

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