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La situación en el PSOE Page, Vara y Lambán, los tres versos sueltos del PSOE de Sánchez

Los tres presidentes autonómicos no dudan en alzar la voz cuando las decisiones del líder socialista no les gustan. Page cuestiona la reforma del Código Penal, Lambán las cesiones a los independentistas y Vara la subida del salario mínimo. Moncloa y Ferraz asumen con resignación y cierto malestar estas posiciones, pero no creen que afecten al liderazgo del presidente del Gobierno.

De iz a Dcha: Los presidentes de Aragón Javier Lambán, Castilla La mancha Emiliano García-Page, Canarias Fernando Clavijo (3i), y Extremadura Guillermo Fernández Vara en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, en el que se celebra la solemne conmemora
De iz a Dcha: Los presidentes de Aragón Javier Lambán, Castilla La mancha Emiliano García-Page, Canarias Fernando Clavijo (3i), y Extremadura Guillermo Fernández Vara en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, en el que se celebra la solemne conmemoración del 40 aniversario de la Constitución.- EFE/Zipi

A finales de la década de los noventa y en los primeros años del nuevo siglo tres dirigentes territoriales del PSOE actuaron como un poder fáctico dentro del partido, haciendo de contrepeso a la dirección federal y manteniendo una voz crítica y autónoma. Fueron el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono; el presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra y el presidente de Andalucía, Manuel Chaves.

Sus críticos les bautizaron internamente como“los tres tenores" y su peso en el partido, para lo bueno y lo malo, era indiscutible. Algunos en su haber les atribuyen el mérito de haber sostenido al PSOE en uno de sus momento más difíciles durante la etapa democrática, como fue la travesía en la oposición de 1996 al año 2000 o cuando José María Aznar logró mayoría absoluta y el PSOE se quedó sin líder tras la dimisión de Joaquín Almunia.

Casi dos décadas después, algún veterano dirigente socialista vuelve a recordar estos días que hay tres nuevos “tenores" en el PSOE: el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page; el presidente de Aragón, Javier Lambán; y el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara.

Y es que los tres, en el último mes, han cuestionado abiertamente muchas de las decisiones tomadas por Pedro Sánchez, como las complicidades del dirigente del PSOE con los independentistas, el pacto con ERC, la reforma de Código Penal y hasta la subida del Salario Mínimo Interprofesional.

García-Page, sin duda, está liderando estas voces críticas a algunas decisiones de Sánchez. Primero ya puso en cuestión las negociaciones con ERC diciendo la ya famosa frase de que“para Reyes no quiero vaselina" y, después, desmarcándose abiertamente del pacto para la investidura con los republicanos catalanes y rechazando cualquier tipo de consulta independentista en Catalunya.

Hace unos días subió el tono al criticar duramente la reforma del Código Penal que propone el presidente del Gobierno para reducir las penas del delito de sedición. Page afirmó que“con el Código Penal no se mercadea".

García-Page ya ha advertido que no piensa callarse: "Sólo faltaría que el PSOE quisiera imponer la ley del silencio"

Page, además, ya ha advertido que no piensa callarse y, en una entrevista hecha en la Cope el pasado miércoles avisó: “Sólo faltaría que el PSOE quisiera imponer una ley del silencio".

Quien tampoco se calla es el presidente de Aragón, Javier Lambán. En medio de las negociaciones entre PSOE y los republicanos catalanes calificó a ERC como“un partido indeseable”y pidió a Sánchez que hiciera todo lo posible para que de esta formación no dependiera la gobernabilidad de España, tesis en la que se reafirmó el mismo día en que se hizo público el acuerdo para la investidura.

Sin ir más lejos, esta misma semana Lambán criticó directamente al PSOE por dejarse seducir por los “nacionalismos irredentos” Y añadió que no está dispuesto a que su comunidad "pague la dote que el Gobierno va a ceder a catalanes y vascos".

En posiciones más moderadas está el dirigente extremeño Guillermo Fernández Vara a quien, sin gustarle el acuerdo con ERC, ha moderado sus críticas y ha mostrado su confianza en que Sánchez mantenga la igualdad entre españoles y defienda la Constitución.

Sin embargo, esta misma semana salió abiertamente en contra de la subida del Salario Mínimo Interprofesional, uno de los logros de los que más presume el nuevo Gobierno. Para Vara, la subida del SMI está provocando la destrucción del empleo agrario y exigió una reunión con la ministra de Trabajo para abordar la situación y buscar “cotizaciones especiales".

Tranquilidad en Moncloa y Ferraz

En Moncloa y Ferraz se asume con resignación y no sin cierto malestar algunas posiciones de estos dirigentes, pero creen que en modo alguno ponen en cuestión ni el liderazgo de Sánchez ni la cohesión interna en el partido.

Además, desde la dirección del PSOE no se cree que haya ninguna operación detrás y que estos posicionamientos muchas veces obedecen más a lanzar mensajes al electorado de su territorio y a tener una cuota de pantalla en la política nacional. De momento, nadie cree que ninguno de esos barones hagan mella en el hiperliderazgo que ahora Sánchez ostenta en el PSOE.

No obstante, hay sectores en el PSOE que comulgan más con las posiciones de García-Page, Lambán y Vara que con el rumbo político que está marcando Sánchez, aunque por ahora prima más en dichos sectores mantener la unidad interna ante el difícil panorama político que tiene por delante el presidente del Gobierno.

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